Hay dos tópicos que suelen acompañar los consejos en una ruptura: que un clavo saca otro clavo y que es importante tener la cabeza ocupada. Lo vivido en el PP es un sablazo sentimental con todos los ingredientes de una separación por lo que el recetario para salir adelante que manejan los de Carlos Mazón no es muy diferente al del adiós de un amor que termina.

El clavo ya está elegido y se llama Alberto Núñez Feijóo, pero eso ya vendrá más adelante. Mientras tanto, el PPCV quiere aislarse del ruido que trae el cisma interno, no dejarse arrastrar por las réplicas del terremoto con epicentro en Génova 13. Un concepto que se utiliza en la dirección es el de "encapsular" a la organización valenciana, alejarla del ruido y quedar al margen de la escabechina. Por si acaso.

El PPCV quiere dar imagen de normalidad y de haber superado la pantalla de la crisis interna

Mazón llegó a la presidencia del PPCV sin prácticamente oposición. El carácter abierto del presidente de la Diputación de Alicante y ser el designado de Génova permitieron un desembarco sencillo, sin reticencias internas, y aunque el partido muestra cohesión y no hay grandes voces críticas, el cisma interno ha dejado desprotegido al líder ante futuribles vaivenes y el mejor resguardo es alejarse de la tormenta.

El movimiento se mostrará andando. Fuentes del partido en la Comunitat Valenciana señalan que en los próximos días la agenda se llenará de actos después de una semana de parón y en la que cualquier acción tenía lo que ocurría en la organización nacional como protagonista. No será un regreso a la actividad previa sino un incremento, casi tanto como si se estuviera en campaña porque hay una parte de los resultados del año que viene que se juegan en recuperar las sensaciones.

Como en política no es solo serlo, sino también parecerlo, la imagen que quiere trasladar la dirección del PPCV es la de normalidad y de superación de pantalla. Y no hay más normalidad en la rutina de los 'populares' valencianos en los últimos meses que hacer oposición al Consell, reunirse con colectivos y visitar municipios. Las elecciones no están tan lejos y en el PPCV son conscientes de que el tiempo que se esté hablando de líos internos no se dedica a hacer oposición de los diferentes gobiernos. O peor, la hacen otros partidos por ellos.