La Comunitat Valenciana empezará a admitir desde este miércoles los test rápidos de antígenos como prueba válida para obtener el certificado europeo de recuperación, que acredita que la persona ha superado la covid-19 y le valida para desplazarse dentro de la Unión Europea, según las normas sanitarias de cada país. Hasta ahora, este certificado de recuperación -una de las tres modalidades aceptadas del pasaporte covid europeo- solo se podía emitir si la detección de la enfermedad se había hecho a través de la PCR, lo que había dejado sin acceso a este certificado a miles de personas ya que en el pico de la sexta ola y ante la avalancha de contagios, casi la mitad de diagnósticos de covid se realizaron con este tipo de test.

Ahora, la Comisión Europea ha modificado el reglamento y ya se pueden aceptar estos test. La ministra Carolina Darias ya anunció la semana pasada tras el Consejo Interterritorial que este cambio se iba a producir en breve.

La medida empezará a ser efectiva desde mañana miércoles pero tendrá efectos retroactivos. Es decir, todos los que tengan un diagnóstico de covid-19 mediante test de antígenos desde el 1 de octubre de 2021 podrán tener acceso a este certificado de recuperación europeo que es válido para los siguientes seis meses. Eso sí, la prueba se tuvo que hacer en su día en un entorno sanitario (centro de salud u hospital), una farmacia autorizada o un laboratorio privado acreditado.

Decenas de miles de personas sin acceso a este certificado

Las restricciones que aplicaba la Comisión Europea para acceder a esta modalidad del certificado europeo covid habían generado problemas a multitud de personas que se han contagiado en esta sexta ola ya que tenían el diagnóstico a través de un test y no una PCR. Es difícil de aportar cifras de cuántos valencianos se encuentran en esta situación, pero conforme fue creciendo la sexta ola (y desbordando el sistema de pruebas), fue creciendo el volumen de test de antígenos que se hacían, comiéndole terreno a las PCR.

Por ejemplo si antes de la sexta ola los test podían suponer un tercio del total de pruebas que se hacían, su peso específico varió en enero y llegaron a suponer casi la mitad de todas las pruebas diagnósticas de covid-19. Solo entre diciembre y enero se notificaron más de 567.000 contagios. Como muestra, un botón: del 19 al 25 de noviembre se hicieron unas 63.000 pruebas: 45.000 PCR y 18.000 test de antígenos. En la semana del 21 al 27 de enero fueron 138.000 las pruebas hechas: 72.000 con PCR y 66.000 con antígenos.

El pasaporte de vacunación ahora caduca

El no poder acceder a este certificado de recuperación había empezado a generar problemas justo después de que la Comisión Europea modificara la normativa para los pasaportes de vacunación: desde el pasado 1 de febrero "caducan" a los 270 días (seis meses más tres de adaptación) de haberse puesto la última dosis de la pauta "obligatoria". El objetivo es fomentar la inoculación de las dosis de recuerdo ya que, si se tiene el pasaporte covid de vacunación con la dosis de refuerzo, en principio, no tiene fecha de caducidad.

Sin embargo, hay países como Italia que han ajustado este límite y solo aceptan certificados de vacunación en los que la última dosis se haya puesto hace menos de seis meses. Aplicar estas dos normas al mismo tiempo dejaba a muchas personas en el limbo. Por ejemplo a aquellos que antes de poder ponerse el "booster", se contagiaron de covid-19 y recibieron su diagnóstico a través de un test y no una PCR. Desde ese momento, ni su certificado de vacunación servía para viajar a países como Italia ya que tenían que esperar a volver a vacunarse -el Ministerio de Sanidad apuesta por cinco meses para ponerse otra dosis- y tampoco tenían acceso al certificado covid de recuperación que ahora sí podrán descargar.