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Migraciones

Deniegan la protección internacional al activista argelino Mohamed Benhalima, que corre el riesgo de ser deportado

El exmilitar tuvo que huir a España tras denunciar la corrupción de su gobierno y permanece encerrado en el CIE de Zapadores - "Creemos que en el fondo hay una cuestión política, de que España no quiere empeorar sus relaciones con Argelia", denuncia la campaña CIEs NO

Mohamed Benhalima en el CIE de Zapadores de València.

El activista argelino Mohamed Benhalima, exiliado en España tras denunciar la corrupción del gobierno de su país, corre el riesgo de ser deportado en cualquier momento.

Benhalima permanece encerrado en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Zapadores, a la espera de un barco que le devuelva a Argelia. Desde este centro realizó su segunda solicitud de protección que le ha sido denegada.

Todavía cabe un recurso, pero como explica el portavoz de la campaña CIEs NO, Adrián Vives, "el tiempo corre en nuestra contra". La ley dice que los internos del CIE deben ser notificados de su deportación con 48 horas de antelación, pero en la práctica "a los argelinos y marroquíes no se les notifica nunca hasta el último momento porque son devueltos en barco".

Benhalima realizó su primera solicitud de protección internacional cuando llegó a España, pero le fue denegada. La segunda y última fue desde el Centro de Internamiento de Extranjeros de Zapadores.

"Estas solicitudes se resuelven mucho más rápido en un CIE, porque se considera a efectos prácticos un espacio de frontera. Le hicieron la entrevista para que contara la situación hace 4 días y ahora le han contestado denegando la protección", dice Vives. La campaña y la defensa del argelino han solicitado un reexamen de la solicitud, pero nada de ello le garantiza que su proceso de expulsión quede parado, puede ser deportado en barco cualquier día.

El activista, además, permanece ahora mismo incomunicado ya que la Policía le requisó el teléfono móvil por grabar un vídeo enseñando el interior de las instalaciones (algo que está prohibido).

Benhalima tiene 172.000 suscriptores en esta red social. Desde allí publica vídeos en los que enseña las facturas y contratos que demuestran la corrupción de su gobierno, y en el último aparece desde el patio del centro, donde se presenta, explica que es un activista y dice que corre el riesgo de ser detenido y torturado en una cárcel militar si vuelve a su país.

Benhalima tiene un canal de Youtube con 172.000 suscriptores, desde el que denuncia la corrupción de su país

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Mohamed Abdellah, el último activista contra la corrupción deportado de vuelta Argelia hace unos meses desde el CIE de Zona Franca (Barcelona) corre ahora mismo ese destino. Por eso Benhalima denuncia su situación y pide protección internacional, para no acabar en el mismo lugar que Abdellah.

Cuestión política

Abdellah y Benhalima son solo dos de los exiliados argelinos en una diáspora que se extiende por Europa, tras participar en el movimiento pacífico Hirak, que cada viernes recorría las calles del país reclamando "un gobierno civil, y no militar", aseguraba el propio Benhalima en una entrevista a Levante-EMV.

Para Adrián Vives, que el Ministerio de Interior haya denegado dos veces la protección para Benhalima tiene que ver con una cuestión política. "España no está dando protección internacional a los argelinos exiliados por participar en el movimiento Hirak o a los que denunciaron la corrupción del Gobierno, no quiere empeorar más sus relaciones internacionales con Argelia". Como explica "negarse a devolver a estas personas, buscadas y perseguidas por el gobierno argelino, podría llevar a problemas". De hecho, Vives matiza que casi ningún país de nuestro entorno, salvo Reino Unido, está protegiendo a estas personas.

Benhalima transmite la información a cuentagotas. "Ayer la policía le dejó mandar un mensaje con la solicitud de protección internacional denegada y varias fotos del papeleo, pero cuando fuimos a contestarle ya no le llegaban los mensajes. Aunque sí que seguimos haciendo entrevistas con él no tenemos más contacto", denuncia la campaña CIEs NO .

Vives insiste en el caso de Abdellah "a este activista lo deportaron hace unos meses y diversos informes denuncian en que está en la cárcel militar 'Antar' y es víctima de malos tratos y tortura. Benhalima corre el riesgo de acabar igual que él".

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