El sábado 26 de marzo se cumplen 40 años desde que un grupo de jóvenes militantes anarcosindicalistas iniciaran las emisiones de Ràdio Klara. Después de una etapa en la que abundó el análisis, la previsión organizativa, la reflexión y la activación de recursos económicos, tal y cómo explica Manolo Gallego, uno de los fundadores de Ràdio Klara, se logró salir al aire desde una vivienda de Moncada.

Ràdio Klara no surge en terreno baldío. “El fenómeno de las radios libres tenía antecedentes significativos en EEUU, México, Brasil, Italia, Holanda o Grecia, impulsadas por colectivos ecologistas, autónomos y libertarios” explica Aniceto Arias, miembro de Ràdio Klara, quien destaca que “en Francia tuvieron un gran auge en el contexto de mayo del 68 y tienen un referente con Radio Libertaire de París”.

En el Estado español, la primera radio libre fue Radio Maduixa de Granollers, que inició sus emisiones en 1977, le siguió Ona Lliure de Barcelona en 1979, (cerrada dos veces por la policía). Otras radios pioneras, creadas al inicio de los 80, fueron Radio Paraíso de Iruña o Txomin Barullo de Bilbao. Todas ellas con un nexo común: el rechazo al monopolio de las ondas, la exigencia de emitir y expresarse libremente y practicar la comunicación bidireccional entre emisor y receptor, “es decir se trata de un movimiento heterogéneo en esencia, pero con finalidades comunes y definidas” afirma Aniceto. Fueron estas experiencias las que animaron en 1979 a un grupo de jóvenes anarcosindicalistas a organizar, dentro de unas jornadas culturales de CNT, una serie actos y debates con el fin de poner en marcha un nuevo medio de comunicación para “dar voz a quienes no teníamos acceso a la prensa, radio y televisión de la época” señala Manolo Gallego refiriéndose al movimiento anarcosindicalista, antimilitarista, ecologista, feminista y por la liberación sexual como los colectivos que no encontraban hueco en los medios.

La antena de Radio Klara.

El resultado de aquellas jornadas fue Ràdio Klara acompañada siempre por sus apellidos libre y libertaria. “Libre porque no se vincula ni está tutelada por ningún grupo político, sindical o mediático y libertaria porque la alternativa que se pretendía y se pretende divulgar es la libertaria, entendida ésta en un sentido amplio dada la extensión del Movimiento Libertario” explica Aniceto Arias quien incide en que “Ràdio Klara no nacía con vocación de marginalidad sino que, conscientes del papel de los medios de comunicación sociales en las sociedades modernas y al servicio de quien están, se pretendía una auténtica alternativa de comunicación radiofónica que se proyectara hacia el futuro”.

La realidad ha hecho ajustar el rumbo según el momento histórico que ha tenido que vivir Ràdio Klara. Han superado tres cierres gubernamentales, el primero por parte de UCD y los dos siguientes por parte del PSOE, con sus correspondientes incautaciones y precintos de los equipos, han manipulado esos precintos para volver a emitir, han conseguido una licencia de emisión, siendo la única radio libre o comunitaria en todo el estado que lo ha conseguido, ha superado debates y crisis internas, deserciones, incomprensiones por parte de algunas organizaciones o movimientos sociales y todo ello “gracias a quienes creíamos y seguimos creyendo que sólo se somete quien se deja someter y que las energías que habríamos de dedicar a la lucha por emitir, se podrían invertir en emitir más y mejor y sobretodo se hace imprescindible el reconocimiento a la audiencia, especialmente a aquella que, con su aportación, ha contribuido, de una manera definitiva, al sostenimiento económico de Ràdio Klara durante estos 40 años, sin ese apoyo no estaríamos celebrando este aniversario” en palabras de Aniceto Arias.

Manifestación contra el cierre de Radio Klara.

40 años después de esa primera emisión de Ràdio Klara, quienes siguen manteniéndola continúan convencidos de su necesidad y reflexionan que “fenómenos como la implantación progresiva de un capitalismo salvaje y globalizado y las respuestas que se vienen generando en todo el planeta, hacen pensar que no es momento de sectarismos ni de izar banderas partidistas sino de aunar esfuerzos con quienes detestan el mundo que nos quieren imponer y apuestan y luchan por la posibilidad de otro mundo justo, solidario y libre, en este contexto cobra sentido un medio de comunicación como Ràdio Klara, apostando por el rigor, la credibilidad y el compromiso como señas de identidad, alejada del sectarismo, la demagogia y el panfleto, y a la vez de forma atractiva y amena”.