El todavía jefe de los Servicios Jurídicos de Divalterra, la empresa pública dependiente de la Diputación de Valencia, José Luis Vera, detenido en la segunda fase de la Operación Azud el 12 de mayo del año pasado y uno de los 61 investigados en la macrocausa, percibió, presuntamente, la friolera de 1.341.000 euros por los 'favores' al entramado encabezado por el promotor Jaime María Febrer, que buscaba contratos y adjudicaciones públicas a cambio de mordidas.

Así lo afirma la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil a partir del análisis de la documentación escrita y los correos electrónicos intervenidos a Febrer, un hombre extremadamente cuidadoso que anotó cada regalo, cada reunión y cada concepto de manera paciente entre 2001 y 2012, lo que está facilitando de manera crucial el trabajo de los analistas del grupo III de Delincuencia, de la Fiscalía Anticorrupción y de la jueza de Instrucción número 13 de València.

Buena parte de ese dinero lo habría percibido a través de lo que en el sumario se describe como "facturaciones ficticias", esto es, firmando contratos de asesoramiento sin contenido entre empresas participadas por Febrer o alguna de las de sus socios en este 'negocio', y su firma como abogado, Vera Llorens SLU, pero también a través de "sociedades interpuestas" y, en ocasiones, de manera directa en efectivo.

Una parte especialmente jugosa de esas presuntas comisiones ilícitas es la que presuntamente cobró por sentar a una mesa a Rafael Rubio para vencer su voluntad en un asunto especialmente querido por Febrer: hacerse con tres parcelas estratégicamente ubicadas en áreas en expansión urbanística de la València de inicios de este siglo -la crisis ya rondaba-, que el 'corruptor' eligió "a su gusto", a cambio de asumir una deuda de más de 35 millones de euros que el Ayuntamiento debía pagarle a diez colegios religiosos por expropiaciones realizadas en 1988 que invalidó el Tribunal Superior de Justicia de la C. Valenciana precisamente en 2006, uno de los años de mayor actividad de la red corruptora.

Las anotaciones y los correos de Febrer muestran que a José Luis Vera se le habrían pagado 150.000 euros -anota el gasto como "JLV"- solo por conseguir llevar a Rubio, portavoz del grupo socialista municipal y líder de la oposición, a una comida con el 'corruptor', con el fontanero del PSPV que era Pepe Cataluña y con el propio Vera. Una parte, 100.000 euros los habría percibido en metálico y los 50.000 restantes (más IVA, por supuesto), se los abonaron con una de las facturas ficticias, según los investigadores.

Los 300.000 euros a "RR"

Rubio, "RR" según las anotaciones de Febrer, quien y venía recibiendo una serie de regalos navideños por parte del corruptor durante todos los años entre 2002 y 2007, eso sí, de escasa cuantía, recibió 300.000 euros por dejarse corromper. Poco después de la reunión, abrió una caja de seguridad en una sucursal de la misma plaza del Ayuntamiento donde trabajaba y su patrimonio se incrementó, a lo largo del tiempo, en cas 200.000 euros.

Los analistas de la UCO concluyen que el resto del dinero pagado a Vera lo habría sido por abrirle las puertas a la trama a algunos ayuntamientos gobernados por el PSPV. En total, entre 2007 y 2012, habría percibido 1.341.000 euros -más que José María Corbín, el hombre que abrió las puertas del Ayuntamiento de València a Febrer- a través de contratos como los descritos, firmados con siete empresas del Grupo Axis del presunto corruptor. Así, con su mercantil principal, Construcciones Valencia Constitución (CVC), le habría pagado 376.500 euros y con Nou Bio Urbanisme, la mercantil creada para la trama con la que buscaban hacerse con el derecho de superficie de viviendas de VPO en tres PAI de València, le habría facturado otros 46.400 euros.

Vera, que tenía las llaves de acceso a dirigentes del PSPV entre otras cosas como marido de una de las diputadas más influyentes en aquellos años, María Antonia Armengol, también recibió regalos de Febrer por Navidad, pero no pasaron de unas cuantas botellas de vino por las que el 'corruptor' nunca pagó más de 200 euros.