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Ocho equipos de vigilancia prohibirán el fondeo de barcos sobre la posidonia

La Fundación Oceanogràfic cartografiará e identificará las áreas

Los ecosistemas más vulnerables del planeta

Un servicio de vigilancia marina controlará a partir de junio los fondeos de los barcos en el litoral valenciano para preservar las praderas de posidonia oceánica. Obligará, además, a cambiar de posición. Esta apuesta de la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica operará de forma fija con dos sedes en València y Dénia, más otras seis móviles. Estas últimas recorrerán todos los días las zonas de Alcalà de Xivert, Oropesa, Xàbia, Calp, Alicante y Torrevieja hasta el 31 de agosto.

El operativo, con una inversión de medio millón de euros, ha sido encargado a Tragsa. «El mar era nuestra gran asignatura pendiente, que vamos a enmendar», apuntaba Mireia Mollà en el anuncio de esta herramienta de protección marina. La consellera aprovechó la presentación del Projecte Posidònia, impulsado por la Fundación Oceanogràfic y el fondo Mediterranean Fund de la Banca March, para adelantar la entrada en funcionamiento de este instrumento que ya funciona con éxito en Baleares.

Un decreto, que en breve aprobará el Consell, servirá de marco normativo. El objetivo es alertar a los propietarios de los barcos y corregir sus posiciones sin tener que llegar a aplicar las sanciones que recogerá el documento. El Projecte Posidònia, mientras, desarrollará un estudio cartográfico en los espacios de la Marina Alta que permitirá identificar el área de cada uno de estos ecosistemas tan productivos y vulnerables. Se compone de una fase técnico-científica y otra interpretativa para trasladar el valor del ecosistema a la comunidad escolar y grupos poblaciones de los municipios objeto de investigación. Los detalles del cartografiado se podrán consultar en una aplicación móvil gratuita, que permitirá facilitar un uso sostenible de los espacios y evitar soltar el ancla sobre un suelo tan frágil.

El trabajo tendrá una duración de dos años en un enclave de unas 7.000 hectáreas, en la zona de l’Almadraba, el Parc Natural del Montgó y el espacio marino del Penyal d’Ifac. Celia Calabuig presidenta de la Fundación Oceanogràfic, destacaba el gran valor que supone la Posidonia para la biodiversidad del Mediterráneo. «La colaboración con otras entidades siempre es positiva, pero en este caso estamos muy orgullosos de poder llevar a cabo este proyecto con la colaboración de Mediterranean Fund de Banca March, cuyos valores están totalmente alineados con los que perseguimos nosotros», comentaba.

Francisco Torner, el project manager, ponía el foco sobre el ecosistema «más productivo del planeta y que más contribuye al bienestar humano». «Tiene superpoderes, es mágico lo que consigue», remarcó, aludiendo a su capacidad para secuestrar carbono. Pero advertía: «Crece muy lentamente y las variaciones ambientales le afectan mucho». Su capacidad para depurar aguas y regular los efectos del cambio climático tienen una derivada en el turismo. «Donde hay Posidonia el agua es limpia y cristalina, lo que atrae a la gente», explicaba.

Monitorizar y concienciar

La Comunitat Valenciana cuenta con la segunda mayor extensión de praderas de Posidonia del mediterráneo español, sólo por detrás de Baleares, correspondiendo a las aguas de Alicante en torno al 75 %. Esta actuación aportará una referencia importantísima para monitorizar la evolución de estas praderas, reconocidas como hábitat prioritario por la Unión Europea, sirviendo también para concienciar y promover buenas prácticas en determinados espacios.

Los técnicos de la Fundación Oceanogràfic llevan a cabo las tareas con un sónar de barrido lateral y prospección videográfica, que proporciona imágenes digitales de alta precisión de estos bosques marinos. Identificar la ubicación exacta permitirá su blindaje.

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