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Crisis del coronavirus

“Al estrés que supone tener cáncer se suma el dejar de trabajar y no obtener ingresos”

La AECC de Valencia constata cómo la pandemia de covid ha impactado en el estado emocional y económico de pacientes y familias | La asociación ofreció el año pasado 35.162 atenciones psicosociales, el triple que antes de pandemia

De izquierda a derecha, Adela Real, Helena Alloza, Tomás Trénor y Socorro Maldonado. Levante-EMV

Afrontar y, cada vez más, superar un diagnóstico de cáncer nunca es fácil pero hacerlo en plena pandemia de coronavirus, con el miedo añadido a contagiarse, la soledad no buscada, la incertidumbre y la crisis económica, ha sido especialmente duro. Así lo han constatado en la Asociación Española Contra el Cáncer de Valencia (AECC), organización en la que se triplicaron el año pasado las atenciones psicosociales (de apoyo psicológico y de trabajadores sociales) con respecto a las cifras prepandemia: de 13.653 en 2019 a 35.162 el año pasado.

Así lo han puesto de manifiesto esta mañana Tomás Trénor, presidente de AECC Valencia y la gerente de la asociación Helena Alloza, en la presentación de la memoria de actividad de 2021. Dentro de este trabajo, la mayor parte de atenciones fueron psicológicas por parte del equipo de psicooncólogos de la asociación. Realizaron 32.770 atenciones gratuitas, el triple que en 2019, año prepandemia a pacientes de cáncer y familiares en 2021 (en total se dio apoyo a 3.040 personas). “Antes de la pandemia la demanda ya era muy alta, pero esta tendencia se ha mantenido incluso incrementado”, ha explicado Alloza.

La pandemia no ha traído solo más necesidad de atención psicológica, sino también más vulnerabilidad social en las familias con cáncer. Solo el año pasado, AECC Valencia dio tres veces más ayudas económicas de emergencia que en 2020 y casi ocho veces más que en años prepandemia para que familias con cáncer puedan hacer frente a gastos básicos como el alquiler o las facturas de agua, luz o comida. La asociación ha tenido que multiplicar por cinco su presupuesto en esta partida para hacerlo posible hasta los 59.000 euros.

"Mi padre estaba en ERTE y mi madre no tenía ingresos"

Una de las familias que recurrió a este apoyo económico fue la de Juanvi, un estudiante de arquitectura de 29 años que se enfrentó a un linfoma difuso en el íleo. “A razón del diagnóstico se abren muchos frentes con los que lidiar. Además de la carga emocional, física y mental y el estrés de que ese tumor sea cáncer se suma el dejar de trabajar y no obtener ingresos”, ha contado Juanvi en un testimonio grabado.

En su caso estaba todavía estudiando y preparando el trabajo final de máster y trabajaba en un estudio en un convenio de prácticas pero sin cotizar. “No tenía derecho a prestación, vivía con mis padres, mi padre estaba en ERTE y mi madre no tenía ingresos. Además de los problemas de salud, llegan los económicos”, ha explicado.

Juanvi se puso en contacto con la AECC al ver que el cáncer había supuesto además de un problema de salud, uno grave en la economía familiar. Accedió a una de estas ayudas directas “y recibí una ayuda para pagar el alquiler de seis meses, más que suficiente para reducir la presión económica”, ha explicado.

"Cuando recibí el alta es cuando me sentí más desvalida"

Junto a él, ha contado su experiencia Adela Real, una superviviente “doble” de cáncer de mama. Superó su primer tumor de mama en 2014 y en 2019 afrontó una recidiva en el mismo pecho. Según ha contado esta mañana, fue a posteriori cuando recurrió al apoyo psicosocial que aporta la AECC. “Cuando nos iban dando de alta es cuando me sentí más desvalida. Te cambia todo. Conocí la AECC y lo primero trabajé la atención psicológica. Solo tengo buenas palabras para ellos”, ha comentado Adela que también fue usuaria del servicio de trabajo social. “Yo era funcionaria, no tenía problemas económicos, pero sí me asesoré sobre la incapacidad temporal y permanente”, ha especificado. .

Tanto Trénor como Alloza han alertado de que esta demanda creciente, tanto económica como de apoyo psicosocial no hace más que aumentar y la situación “puede agravarse este año”. Pese al aumento de recursos necesarios para estas áreas, desde la AECC mantuvieron el año pasado los recursos que aportan para investigación en cáncer, más de un millón de euros solo el año pasado.

Cuestación contra el cáncer

Para mantener todas estas actividades, desde la asociación sacarán este jueves 130 mesas petitorias en el tradicional día de cuestación contra el cáncer. “Es un día muy especial, de esperanza, en el que recibimos un mensaje común, gracias por estar ahí”, ha expresado Socorro Maldonado, miembro del consejo ejecutivo de AECC Valencia.

Los socios, la principal fuente de ingresos

Para la junta provincial, este día en el que las huchas salen a la calle supone conseguir el 7,3 % de sus ingresos anuales totales, sumando la cuestación de la junta provincial y las que hacen las juntas locales, más de 383.000 euros el año pasado. Con todo, las cuotas de los socios siguen siendo la principal fuente de ingresos de AECC Valencia: los más de 25.300 asociados contribuyeron el año pasado con más de 2.7 millones de euros, el 53 % del presupuesto total de ingresos que ascendió a 5,2 millones de euros.

En el capítulo de gastos, además del millón que se destina a investigación, el trabajo de apoyo y acompañamiento a pacientes y familias con cáncer (ya sea psicológico, social o económico) se lleva otro millón del presupuesto de gastos.

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