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Las clases medias reciben más ayudas sociales que los impuestos que pagan

Los hogares en riesgo de pobreza obtienen 3.000 euros más al año en subsidios y servicios públicos que lo que gastan en el abono de tributos

Las clases medias reciben más ayudas sociales que los impuestos que pagan

En plena campaña de la declaración de la renta se podría decir que pagar impuestos en la Comunitat Valenciana sale a devolver. O que es una buena inversión. O dicho de otro modo, lo que se aporta a las arcas públicas en forma de tributos, tanto directos como indirectos, tiene un retorno mayor que lo pagado en forma de recepción de prestaciones sociales, tanto monetarias como «en especie» a partir de los servicios públicos.

Según el estudio de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada ¿Cómo afectan los impuestos y las prestaciones públicas a los hogares en riesgo de pobreza?, tanto en los hogares en riesgo de pobreza como en el resto, en la Comunitat Valenciana el balance de la intervención pública (los servicios que ofrece a partir del cobro de impuestos) es positivo, si bien, en los primeros representa un impacto favorable del 46 % sobre su renta y en el caso del resto (medias y altas) es del 0,9 %, algo lógico debido a la función de redistribución que ha de realizar la Administración pública.

En este sentido, según los cálculos del catedrático de Economía Pública de la Universidad de Zaragoza, Julio López Laborda, el 40,7 % de la renta anual de los hogares en riesgo de pobreza va al pago de impuestos (25,8 % directos y 14, 9 % indirectos) mientras que, por su parte, acaban recibiendo un 87 % de su salario anual en prestaciones sociales (un 41,2 % en ayudas monetarias y el 46 % restante en servicios que el estudio califica «en especie»). En total, el saldo arroja un balance positivo del 46 % sobre su renta.

¿Qué quiere decir esto? Si la renta media de los casi 500.000 hogares en riesgo de pobreza de la Comunitat Valenciana es de 7.800 euros al año, pagan 3.120 euros en impuestos (tanto directos como indirectos, por ejemplo, el IVA), pero reciben 6.786 euros en prestaciones sociales. De estos, algo menos de la mitad (3.200 euros siguiendo el mismo ejemplo) es a través de ayudas monetarias como las pensiones (la más habitual), la renta valenciana de inclusión o el paro mientras el resto es por servicios sociales que, según el informe, reduce en casi 7 puntos la tasa de pobreza.

Sin embargo, este saldo positivo en el caso valenciano está por debajo de la media estatal. Así, el balance de esta actuación de la intervención pública entre el pago de impuestos y los servicios prestados es del 50,5 %, cuatro puntos por encima de la valenciana, con autonomías como Euskadi o Castilla y León con un balance del 81 % y otras como Madrid del 27 %.

Diferente es con el epígrafe «resto de hogares» que señala el estudio de Fedea. En ese caso, la Comunitat Valenciana se sitúa por encima de la media estatal donde este saldo es negativo. Es decir, para la media de las familias reciben menos prestaciones sociales que los impuestos que pagan.

En la Comunitat Valenciana, ese resto de hogares que comprenden 1,5 millones de familias recibe más de la Administración pública que lo que paga. En concreto, un 0,9 % sobre su renta. Si la renta media es de 27.800 euros al año, este 'beneficio' es de 250 euros más de lo pagado en impuestos en forma de sanidad, educación, pensiones, becas, dependencia o desempleo. En este sentido, las prestaciones monetarias representan un 24,6 % de su renta por el 12,1 % que son las de «en especie» mientras que en impuestos paga un 7,9 % de su renta en tributos indirectos y un 27,9 % en directos. 

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