«La llegada de la gigafactoría de Volkswagen a Parc Sagunt va a cambiar por completo el presente y el futuro de nuestros hijos». Con esta frase resumía María José Mira, secretaria autonómica de Modelo Económico y Financiación, lo que supondrá la apuesta del grupo automovilístico alemán por la Comunitat Valenciana, que acabó imponiéndose a las candidaturas de Extremadura y Aragón. Mira incidía, además, en que la Generalitat «había hecho bien los deberes» para poder acceder a los fondos de recuperación y transformación impulsados por la UE». Una inyección al tejido productivo y a la creación de empleo.

«Hemos sido la primera autonomía que hemos sido agraciados con ese Perte para el sector eléctrico que nos ayudará a transformar nuestra movilidad», destacaba en el desarrollo del Foro Ací Europa. Una iniciativa de Levante-EMV con el patrocinio de la Autoridad Portuaria de València (APV) y el Instituto Mediterráneo para el Desarrollo Sostenible (Imedes-Grupo Simetría).

Aurelio Martínez, presidente de la APV, refrendaba la intervención de Mira. «Si Parc Sagunt se implanta aquí será porque se han hecho las cosas bien», señalaba, para explicar que también el recinto portuario se beneficiará de las ayudas europeas para la descarbonización. «En 2030 hemos de ser perfectamente sostenibles y en ese sentido el Perte para el sector del vehículo eléctrico y conectado ha sido un balón de oxígeno fundamental», explicaba.

"En 2030 el puerto ha de ser perfectamente sostenible y el Perte del vehículo eléctrico ha sido un balón de oxígeno"

Las inversiones para la instalación de energías alternativas ascienden a 71 millones, con la construcción de dos subestaciones para dar energía simultánea a 28 barcos. «Hasta 50 millones podíamos conseguir de subvenciones del Perte», avanzaba Martínez. El hidrógeno verde es otra de las vías en las que avanza la Autoridad Portuaria, aunque aún a título experimental con grúas y vehículos internos.

El comisionado del Gobierno para el corredor mediterráneo, Josep Vicent Boira, incidía en que en el camino hacia la neutralidad climática «el ferrocarril tendrá mucho que decir». En cuanto al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia arbitrado por Bruselas, de los 2.200 millones asignados para toda España, unos 700 irán a la Comunitat Valenciana para el desarrollo ferroviario. Boira remarcaba que con la elección de Parc Sagunt se abrazaba también la cultura alemana del ferrocarril frente a la de España, «donde todo es camión». «Los fondos europeos nos permiten una aceleración de lo que ya estábamos haciendo», argumentaba.

Vicent García Nebot, consejero delegado de Espais Econòmics Empresarials y director general de Urbanismo, hacía especial hincapié en la labor ingente que había llevado a cabo la administración valenciana para convencer a Volkswagen. Tanto con la expropiación de tierras, como con la aprobación del Plan Especial del Área Logística, «porque teníamos una visión de que Sagunt podía tener el parque más importante de España, el sitio era ese». «Otras cuatro comunidades autónomas estaban luchando, lo que demuestra lo que puede llegar a hacer el sector público», enfatizaba, para remarcar que se había trabajado de sol a sombra para lograrlo. «Esto es una bomba económica con una onda expansiva de tal calado que beneficia también a Castelló y a toda la Comunitat Valenciana», aseguraba.

"En 20 kilómetros alrededor de Sagunt hay posibilidades, suelo industrial y el respaldo de la Generalitat"

El proyecto de Volkswagen encuentra en el de la empresa Power Electronics, para almacenamiento de energía generada en plantas solares, el complemento perfecto. Daniel Soler, CFO y director financiero de la firma valenciana destaca la importancia de investigar e innovar precisamente en la capacidad para guardar la mayor cantidad de posible en el menor espacio. Herramientas como el Perte para la reconversión automovilística «nos sirven para dar velocidad a los proyectos de investigación», según Soler.

A la pregunta de si la Comunitat Valenciana podrá cumplir con los trámites y plazos tanto para la instalación de la gigafactoría como para obtener la financiación de los Perte, Mira era rotunda: «Está preparada, o no hubiera asumido ese reto, pues sería un fracaso». «Hay unos cronogramas que cumpliremos a rajatabla», enfatizaba. Boira, mientras, incidía en la necesidad de un potente capital humano público para evitar tensiones a la hora de gestionar esos fondos. Aunque Mira admitía la falta de personal, señalaba que se habían cambiado normativas para eliminar trabas administrativas pero recordaba que los expedientes necesitan de una seguridad jurídica.

Contra la Ley Montoro

Aurelio Martínez se quejaba ahí de la ralentización de los procesos y la excesiva judicialización. «O modificamos algo, o no llegamos y sería dramático», hacia hincapié. Punto en el que Vicent García Nebot obligaba a volver la vista atrás y culpar de los males de hoy a la Ley Montoro aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy. «No hemos sido capaces de cambiarla y es una ley que frena la inversión», argumentaba con el asentimiento general.

La ampliación del puerto fue otro de los aspectos que se abordaron en el encuentro. A la pregunta de si Volkswagen había condicionado en algún momento su llegada a una futura mayor capacidad de la APV, Mira aseguraba: «No nos lo han pedido, pero no imaginan que vayamos a poner alguna traba».

Martínez sí aprovechaba la ocasión para insistir en que la ampliación «es imprescindible si queremos seguir ofreciendo los servicios que ahora damos». La secretaria autonómica de Modelo Económico y Financiación coincidía que sin tren ni puerto, no habría podido materializarse el sí de la multinacional germana.

Cambiar el modelo

Clave ha sido también en el éxito de Parc Sagunt la implicación de las cinco universidades públicas valencianas y los centros de Formación Profesional, sector este último que está adaptándose a las nuevas exigencias que requerirá la movilidad eléctrica. «Estamos cambiando la estructura del empleo, y la FP es clave», coincidían todos. Especialmente para ese nuevo modelo productivo.

Aurelio Martínez, García Nebot y Mira convergían en lo decisiva que había resultado la disponibilidad de suelo en Sagunt, sobre todo «en un tiempo razonable y en cantidad suficiente». «En Europa no hay tanto para las grandes empresas y aquí además tenemos la conectividad que es clave», comentaba el presidente del puerto. Y echaba mano de la ironía para afirmar que había que «sacar pecho», también, de la calidad de vida de la Comunitat Valenciana. «En Volkswagen hay una importante cantidad de directores generales que quieren venir a trabajar aquí», bromeaba.

Ahondando un poco más en la cuestión de posibles futuras ampliaciones de Parc Sagunt, García Nebot admitía que el territorio «es limitado y no lo soporta todo». Y colocó sobre la mesa otras opciones de crecimiento como Almenara y Vall d’Uixó, con polígonos industriales por desarrollar. «A lo mejor no todo ha de ser Sagunt, porque en 20 km a la redonda hay posibilidades y suelo en ese corredor mediterráneo, y el respaldo de la Generalitat», apuntaba.

Otra de las cuestiones que suscitó debate fue el de la necesidad de pisar el acelerador en la implantación de las renovables. «El Consell quiere la soberanía energética y como la nuclear no es la solución y el gas tampoco, solo nos queda el sol y el viento, que tenemos mucho», explicaba García Nebot. Respecto a los conflictos por la instalación de huertos solares, los tildaba de «ficticios» porque la administración, subrayaba, siempre cumplirá con los procesos de evaluación ambiental. «Esa idea de un mar de placas no va a ser así, porque se introducirán medidas correctoras», insistía. Como Aurelio Martínez planteaba compensar a los municipios para salir de la fase crítica en la que se ha entrado, García Nebot respondía que esas compensaciones estaban previstas.

Daniel Soler, de Power Electronics, incidía en la necesidad de volver a impulsar y poner en valor por ejemplo a las empresas de paneles solares para no depender de China, que las produce y controla el precio. Aunque advertía de la dificultad de las firmas más pequeñas para acceder a los fondos europeos «Es necesaria la transición y lo de Ucrania lo ha acelerado más», reflexionaba, para apostillar: «No puede ser que Alemania nos gane con las horas de sol que tiene».

El vehículo conectado y autónomo por carretera, no antes de diez años

El vehículo conectado y autónomo, aquel capaz de percibir su entorno y circular sin intervención humana, llegará pero aún tardará en ser una realidad cotidiana por las carreteras españolas. «En menos de diez años no creo que lo veamos», apuntaba José Luis Tejerina, vicepresidente del Clúster de Automoción de la Comunitat Valenciana (AVIA). Pese a los avances en la construcción de estos coches, el principal escollo es la falta de una red de comunicaciones sólida por todo el territorio y las distintas normativas que faciliten su implantación en los países de la Unión Europea. «En Estados Unidos ya hay zonas donde circulan sin problemas», señalaba Tejerina.

En el polígono industrial de Almussafes, con plena implantación del 5G, Tejerina señalaba que «ya hay vehículos conectados que llevan el material desde el almacén a nuestra planta». En cualquier caso, remarcaba que se trata de transporte de piezas o suministros, no de personas.