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El 42 % de los universitarios trabaja en un puesto por debajo de su formación

La autonomía se sitúa 2,6 puntos por debajo de la media estatal, aunque la empleabilidad es alta entre titulados

Un joven camarero recoge una mesa en una terraza de un bar de València. MA Montesinos

Las últimas semanas ha estado en boca de todos la problemática de que faltan camareros en la hostelería de cara al verano, y que en algunos casos si eso es así es por los bajos sueldos que se ofrecen. Pero muchos de los que ya trabajan en bares y restaurantes son, de hecho, titulados universitarios que se desempeñan de manera profesional en sectores que requieren niveles de formación medios o básicos. Una diferencia notable respecto a los estudios superiores que cursaron.

En el caso de la Comunitat Valenciana, el 42,4 % de los titulados pertenecen a un grupo de cotización inferior al que corresponden a sus estudios, según unos datos que publica esta semana el Ministerio de Universidades. El 57,6 % de los titulados que está afiliado a la Seguridad Social trabaja en un grupo de acuerdo al nivel de formación superior, mientras que el 19,8 % lo hace en el denominado como grupo de cotización medio, que engloba a los trabajos de formación media y carácter no manual. El 22,5 % restante, es decir, dos de cada diez jóvenes titulados valencianos, trabaja en el grupo de cotización bajo, en el que se sitúan las ocupaciones sin preparación específica y con labores manuales.

La tan temida sobrecualificación -un término del que algunos académicos se separan por considerarlo inadecuado- sigue presente en la sociedad y el único dato positivo es que se estabiliza respecto a las estadísticas de años anteriores. De cualquier forma, la estadística también confirma que tres de cada cuatro estudiantes universitarios valencianos está dado de alta en la Seguridad Social cuatro años después de acabar la carrera -el 76,1 %-, sea en el sector que sea.

Un termómetro alarmante

Hay que tener en cuenta que Universidades opera con un poco de retraso en sus publicaciones y que estos datos no muestran la foto actual sino la de hace dos años: corresponden al año 2020. El método que siguen los autores del informe, pertenecientes al Sistema Integrado de Formación Universitaria (SIIU) del ministerio, es el de coger a los egresados universitarios del curso 2015/16 y, cuatro años después de su graduación, medir su inserción laboral.

La autonomía valenciana está tres puntos por debajo de la media estatal en cuanto a porcentaje de graduados que se desempeñan profesionalmente en el grupo que les corresponde por estudios. En toda España, sube hasta el 60,1 % de ellos, una cifra levemente mejor. Hay que mirar hacia el norte para encontrar los mejores ejemplos, con Navarra y La Rioja ubicadas en las primeras posiciones con un 70 % de egresados trabajando en grupos de cotización que sí que guardan relación con lo que cursaron en la universidad.

Informática y salud se salvan

A nivel estatal y mirando por sectores, las personas que se titularon en carreras relacionadas con la informática, la ingeniería y la salud son las mejor situadas, con altas tasas de correspondencia académico-laboral. Llegan, de hecho, a ocupaciones adecuadas que rondan el 80 %. En cambio, los que peor lo tienen son los que completan carreras artísticas y de humanidades: solo el 58 % de media cotiza en el grupo de trabajadores titulados. En el penúltimo lugar de esa lista se encuentran los titulados en periodismo y el resto de ciencias sociales.

La Tesorería General de la Seguridad Social colabora en esta estadística en la que, si bien la forma más justa de valorar los resultados de los jóvenes es detenerse en la columna de dónde están tras cuatro años, también se puede echar un ojo a lo que hacen apenas un año después de terminar. En ese caso, el 38 % de los recién graduados valencianos dados de alta en la Seguridad Social están en un empleo equiparable a su nivel de estudios. Pero el 35,7 % y el 41 % están en los grupos medio y bajo respectivamente. Entrar al mercado laboral cuesta.

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