Compromís afronta esta tarde una decisión trascendental, la más complicada de su historia, la que podría afectar al futuro político de la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, su gran activo electoral. Una decisión que tampoco está decidido que vaya a adoptarse. Puede tomarse o no. Si se adopta sería una decisión consensuada, debatida en profundidad y la mejor para los intereses de la coalición, el Consell del Botànic y el pueblo valenciano. Lo ha dicho esta mañana el portavoz en el Congreso, Joan Baldoví.

La decisión que se adopte podría pasar por un paso al lado de Oltra en sus responsabilidades institucionales o incluso que abandone alguna de sus competencias, como la portavocía del Consell, pero se mantenga en el ejecutivo y también en las Corts como diputada, cuyo escaño de diputada autonómica le da la condición de aforada.

Pero lo cierto es que nadie en la coalición se atreve a aventurar qué puede pasar esta tarde en la reunión de la ejecutiva, un encuentro que estaba previsto antes de la imputación de la vicepresidenta, pero se admite que la situación de Oltra va a tratarse de forma profunda. De hecho han aumentado en las últimas horas los contactos entre los principales referentes de la coalición y la vicepresidenta para tratar de encontrar una salida que frene el altísimo desgaste que vive el gobierno valenciano con todos los focos puestos sobre Oltra, la decisión que adopte Compromís o incluso una posible destitución por parte del jefe del Consell, Ximo Puig.

La ejecutiva está convocada a las 16,30 horas y en ella tienen un puesto una decena de cargos designados por Més; cinco a instancias de Iniciativa, el partido de Oltra, dos de Verds Equo, , dos de Joves, otros dos del colectivo que no representa a ninguno de los tres partidos, entre ellos el alcalde, Joan Ribó, además de seis cargos institucionales: Enric Morera, Carles Mulet, Papi Robles, Xavier Rius, Gerard Fullana y Joan Baldoví. No estará la vicepresidenta Oltra que ha preferido ausentarse porque entiende que se trata de una cuestión política, no personal y considera que es mejor que se hable en la ejecutiva con comodidad.

Pero la vicepresidenta no ha cambiado su posición respecto al viernes. No tiene intención de dimitir y una renuncia no entra en sus planes, ni siquiera de forma momentánea. Sostiene que no hay nada ilícito ni deshonesto en su actuación como vicepresidenta y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas y ha incorporado a su discurso que está inmersa en una batalla contra la ultraderecha que no puede dejar de librar porque los radicales no pueden ganar. Por una cuestión de ética, estética y política, una cuestión de defensa democrática, dijo el viernes. En la coalición se insiste en el discurso de la cacería política a la vicepresidenta, pero también en la necesidad de adoptar una decisión de carácter colectivo. En el entorno de la vicepresidenta se asegura que la vicepresidenta no va a dimitir.  "Hemos venido a aguantar esta presión y la aguantaremos", ha dicho esta mañana el diputado de Iniciativa, Carles Esteve.

La síndica de Compromís, Papi Robles, ha señalado que no le consta que esta tarde vaya a adoptarse ninguna decisión sobre la vicepresidenta y que en todo caso si se decide alguna cosa lo hará el órgano soberano y que nadie puede marcarle a Compromís los tiempos de sus procesos internos de toma de decisiones.

Respecto a una hipotética destitución de la vicepresidenta por parte del jefe del Consell, Ximo Puig, ha dicho que las decisiones las tomará únicamente la coalición y que los tiempos de Puig son los de Puig y no los del Botànic. "Las decisiones tienen que tomarse de forma consensuada y las decisiones de Compromís son de la propia coalición", ha dicho Robles.

La síndica de Unides Podem, Pilar Lima, ha echado esta mañana balones fuera. Asegura que es una decisión que compete a una fuerza política aliada como es Compromís. Ha dicho que ojalá esta cuestión se resuelva de forma rápida y ha señalado que es solo una hipótesis la posibilidad de una destitución de Oltra por parte del presidente de la Generalitat, Ximo Puig, o la salida de Oltra, por lo que no ha querido asegurar si Unides Podem seguiría en el gobierno en el caso de que Compromís lo abandonara si Puig adopta una decisión unilateral.