Ciudadanos se desintegra. No es una gran novedad. Pero sí que ante el momento decisivo empiezan a plantearse dos formas distintas de afrontar la que puede ser última cita electoral para la formación liberal, las autonómicas y municipales de mayo de 2023, en las que su presencia o no en la cita electoral puede tener más importancia de la que parece, al menos en la Comunitat Valenciana.

El debate interno arrecia entre partidarios de comparecer en las elecciones como fuerza autónoma y los que prefieren integrarse en el PP antes de que se produzca el descalabro definitivo .

Entre las defensoras de mantener la independencia del proyecto están las dos referentes valencianas de la formación, la portavoz parlamentaria, Ruth Merino, y la coordinadora autonómica y diputada en el Congreso, María Muñoz.

La Comunitat Valenciana es hoy la autonomía con más diputados naranjas. En todos los procesos celebrados en los dos últimos años, Ciudadanos ha ido disminuyendo su representación.

Sin representantes en Galicia, ha salido también de la Asamblea de Madrid, del parlamento de Andalucía, le queda uno en Castilla y León y su presencia en Cataluña ya es residual. El grupo parlamentario en Cantabria se acaba de disolver.

Maria Muñoz, diputada y coordinadora de Ciudadanos Fernando Bustamante

Tiene nueve diputados en el Congreso. Pero aún mantiene 13 en las Corts Valencianes, por lo que el grupo parlamentario valenciano es en este momentos la principal fuente de ingresos del partido. Logró 18 escaños, pero tras la espantada de Toni Cantó cinco diputados se convirtieron en tránsfugas. Realmente Ciudadanos ha quedado reducido en la Comunitat Valenciana al grupo parlamentario que lidera Merino, que está salvando con mucha entereza y dignidad el trance en el que Cantó dejó al grupo, y a alguna aparición de su coordinadora, Maria Muñoz, que a día de hoy es la gran favorita para ser candidata autonómica si el partido se decide por presentar listas electorales.

La síndica de Ciudadanos, Ruth Merino Jorge Gil - Europa Press

Pero Ciudadanos en la Comunitat Valenciana no tiene ninguna autonomía ni capacidad de decisión. Nunca la ha tenido. Es un proyecto vertical y Inés Arrimadas siempre tuvo pavor a que el partido generara liderazgos autonómicos en forma de baronías algo que siempre había criticado.

Así que la decisión sobre si el partido se presentará o no a las elecciones autonómicas la tomarán en Madrid. Pero el partido en la autonomía está muy dividido sobre esa cuestión.

Listas conjuntas con el PP suponen el adiós definitivo al proyecto y las bases y los liderazgos que quedan en las provincias de València y Castelló son reacias a dejar que el partido desaparezca sin intentarlo en las urnas en 2023. En cambio, en Alicante, la preferencia sobre una integración en las filas populares parece estar mucho más extendida. Ciudadanos se nutrió en muchos casos de cargos que abandonaban el PP y para algunos sería como un viaje de vuelta. Aunque en Alicante también hay cargos que han mostrado rechazo a la idea de concurrir en las listas del PP, lo que en la práctica supone la disolución, como el diputado en el Congreso, Juan Ignacio López-Bas o la diputada en las Corts María Quiles.

Pero hay otros abiertamente favorables a la concurrencia. El diputado autonómico, Tony Woodward, escribía estos días en Valencia Plaza. "O se busca una integración o el proyecto desaparece para siempre. Y no solamente la debe buscar Ciudadanos sino también el PP que es al que más le conviene, sobre todo aquí en la Comunitat Valenciana. Esa ecuación también debe ser consultada al afiliado y no puede ser ignorada".

Hace unos meses, unas declaraciones del número dos de Cs, Edmundo Bal, ya generaron revuelo porque se mostraba favorable a abrir la reflexión sobre si convenía preparar el terreno para las listas conjuntas con el PP. Pero muy pronto la dirección autonómica se mostró refractaria a esta decisión. Y en esa posición se mantienen.

En Ciudadanos no tienen dudas de que el PP lo intentará todo por tierra, mar y aire para que la formación liberal no presente candidatura.

Con todo al que más daño puede hacer que Ciudadanos presente lista autonómica en mayo de 2023 es al PP de Carlos Mazón. Si los liberales no alcanzan el 5% autonómico todos los votos que consiga se perderán y Mazón podría después echarlos de menos ante la situación de empate que auguran muchas encuestas.

En el PP evitan cualquier lectura sobre esa posibilidad de integración de cargos de Ciudadanos. Fuentes de la dirección que lidera Carlos Mazón responden que el partido no está con la mente puesta en el "reparto de sillones" ni en nada que se le parezca, sino en trabajar por una alternativa solida y estable del PP para alcanzar la Generalitat. Pero en Ciudadanos no tienen dudas de que el PP lo intentará todo por tierra, mar y aire para que la formación liberal no presente candidatura.

La cúpula autonómica del partido se reunió ayer en Alicante con motivo de la celebración de las Hogueras. Estaban presentes María Muñoz, Juan Ignacio López-Bas, Ruth Merino, diputados autonómicos como María Quiles, Fernando Llopis, Yaneth Giraldo o Rosa Menor, el secretario de Organización nacional Borja González o la secretaria de Organización autonómica, Teresa Ortiz.

Con todo, Arrimadas, si aguanta hasta 2023, tiene la última palabra. Hace unos días la lideresa de Ciudadanos se mostraba dispuesta a colaborar con el PP con la vista puesta en "desalojar al sanchismo" de Moncloa, lo que daba a entender esa posibilidad de que la formación naranja se diluya y no sea impedimento para el crecimiento del PP, tampoco en la Comunitat Valenciana. Arrimadas aseguró que los 'populares' le han ofrecido "todo", a nivel personal y de partido.

"Yo le tengo mucho respecto al Partido Popular. Es un partido fundamental para España que pertenece a una corriente muy importante a nivel europeo, la corriente conservadora", dijo Arrimadas, pero la intención es "seguir defendiendo las ideas liberales" aunque se ha mostrado convencida de que comparte con los populares un objetivo común, que es "cuanto antes poder tener una alternativa de Gobierno" y "colaborar con lealtad como hemos hecho hasta ahora".