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Sin recuperaciones tras el fin de curso

La reforma educativa elimina las pruebas extraordinarias de julio en ESO y solo se mantienen en Bachillerato - Se podrá repetir dos veces entre Primaria y Secundaria, como normal general, cuando se hayan agotado todas las otras medidas

Adolescentes en una clase. ACN. BARCELONA| LEV VLASOV / ZUMA PRESS / CONTAC

El 2021-22 acaba de finalizar y será el primer curso ordinario sin recuperaciones en Secundaria. Los exámenes, que habitualmente se hacían a finales de junio o principios de julio en los institutos, se mantienen solo para el alumnado de Bachillerato. Así lo aprobó el Gobierno el otoño pasado y así se pone en marcha estos días, cuando los centros deberían haber organizado las pruebas extraordinarias.

Estos exámenes, apenas unos días después de acabar el curso y con un escaso porcentaje de éxito, quedan desterrados de la reforma educativa del Gobierno y la Lomloe, que apuesta por la consecución de los objetivos y la adquisición de las competencias, y que ya ha implantado la Conselleria de Educación.

Cabe recordar que, con la pandemia, las instrucciones favorecían la promoción del alumnado con más asignaturas pendientes que de costumbre —si así lo decidía el profesorado—, pero que debían recuperar durante el siguiente año. Asimismo, las pruebas extraordinarias se reservaron exclusivamente para 4º de ESO, nivel en el que el alumnado titula y acaba la obligatoria.

Ese ensayo extraordinario es el que ahora se consolida y se aplica como norma general en todas las CC AA, a través de un real decreto. En ESO, el alumnado promociona automáticamente con una o dos asignaturas suspendidas. Con dos o más materias no superadas, «las decisiones sobre su promoción de un curso a otro serán adoptadas, de manera colegiada, por el equipo docente», apunta la conselleria, y siempre con planes de refuerzo.

Entre otras cosas, los docentes tendrán en cuenta la consecución de los objetivos y la posibilidad de progresar durante el curso siguiente, en una decisión que debe ser adoptada por mayoría simple y en caso de empate, siempre pesa más la opinión del tutor o tutora.

Como ya se ha recordado durante la pandemia —y como constaba en la Lomce, aunque en la práctica se abusaba y un 30 % del alumnado repetía algún curso—, la permanencia en el mismo nivel es una «medida excepcional que solo cabe adoptar después de haber agotado las medidas ordinarias de refuerzo y apoyo para solucionar las dificultades de aprendizaje». En total, Educación también indica que el número máximo de repeticiones entre Primaria y Secundaria es de dos aunque, excepcionalmente, se podrá repetir también en 4º de ESO.

Recuperaciones durante el curso

Toni González Picornell, presidente de la Associació de Directors d’IES (Adies-PV), explica que con los cambios «todas las acciones de recuperación se hacen dentro del curso, intentando dar la respuesta más adecuada y las evaluaciones quedan cerradas antes de acabar las clases». Además, detalla que, hasta ahora, la normativa tampoco estaba clara y «generaba dudas», pues variaba según si las materias pendientes eran instrumentales u optativas y en la práctica al final se podía pasar con tres por aprobar. «Ahora decide la junta de evaluación y, si un alumno pasa, no quiere decir que las aprueba, se quedan pendientes», puntualiza.

En Primaria, la repetición también la decide el equipo docente «de manera colegiada, tomando en especial consideración el criterio del tutor», en 2º, 4º o 6º, y solo podrá ser una vez en esta etapa.

Por último, en Bachillerato, sí se mantienen las recuperaciones —antes del 1 de julio— y se puede promocionar de 1º a 2º con dos suspensos como máximo. Para obtener el título, podrá quedar un insuficiente, siempre que el alumno se haya presentado a los exámenes y cuando la media supere el cinco.

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