Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los deberes pendientes del Estatut

La gestión de las costas, de Cercanías o la configuración de áreas metropolitanas son competencias descritas en el texto de 1982 que todavía están por desarrollar

Un magnolio en Benicàssim conmemoró la aprobación del Estatut. Levante-EMV

Como en cualquiera que sople 40 velas, este 1 de julio le sirve al Estatut para celebrar sus éxitos. Consolidación de la democracia valenciana, desarrollo del autogobierno y contribución al avance social de la ciudadanía aparecen reconocibles en su lista de hitos. Pero si comienza una divagación interna, propia de la crisis que llega sobrepasada la barrera de las cuatro décadas, la Carta Magna autonómica puede observar en sus propias hojas y en las de sus homólogos de otras comunidades qué aspectos están aún pendientes.

"La realidad vigente es muy distinta a la del año 1982 cuando se aprobó el Estatuto de Autonomía de la Comunitat Valenciana", se lee en el preámbulo incorporado tras la modificación de 2006. Es un aviso al que se añaden algunos expertos. "Hay muchos aspectos en los que se puede incidir y desarrollar", el profesor de Derecho Constitucional Mariano Vivancos que pide centrarse en aquellos aspectos que tienen "sentido práctico".

"El problema de pedir más competencias es que va vinculado con la necesidad de tener mejor financiación"

decoration

En el desglose de materias aparece una competencia en la que asegura que se puede incidir: la gestión de las Costas. "Ahora está subordinada a una Subdelegación de Gobierno, pero podría dotarse de una gestión más cercana a la ciudadanía", indica . Sobre esta competencia y la posibilidad de que fuera transferida a la Generalitat preguntó en enero el senador de Compromís Carles Mulet con respuesta contundente: no era posible su traspaso sin una reforma del actual texto como sí que han hecho otras autonomías como Andalucía o Cataluña. Medidas en materia de protección territorial, cuidado del medio ambiente o gestión de puertos dependen de esta prerrogativa.

No es la única competencia en la lista de reclamaciones. La más reivindicada es la gestión de las Cercanías ferroviarias, para la que ya se ha dirigido el Ejecutivo autonómico al Gobierno central y para la que se espera una comisión técnica que avance en ello. No obstante, Vivancos señala: "El problema de las competencias es que van vinculadas a la financiación, se pueden pedir más competencias, pero si no se tienen recursos, no se pueden ejercer correctamente".

"El Constitucional vació de contenido la capacidad de tener un derecho civil propio"

decoration

"El Estado garantizará la financiación de los servicios transferidos a ésta con una cantidad igual al coste del servicio en el momento de la transferencia", señala el texto estatutario en uno de los artículos como una forma de profecía. Ese punto y el artículo 52.4, en el que se reclama que la inversión del Estado "será equivalente al peso de la población de la Comunitat Valenciana sobre el conjunto del Estado", son, como indica el académico de Derecho Constitucional, propuestas "sin obligación sobre el legislador".

Donde el texto del Estatut tampoco coincide con la realidad es sobre el Derecho Civil Valenciano. "La competencia exclusiva sobre el Derecho Civil Foral Valenciano se ejercerá, por la Generalitat, en los términos establecidos por este Estatuto, a partir de la normativa foral del histórico Reino de Valencia, que se recupera y actualiza", señala el documento autonómico. Sin embargo, como indica el catedrático de Derecho Civil, Francisco Blasco, el Tribunal Constitucional lo ha vaciado de contenido.

Blasco se refiere a la sentencia de 2016 del Alto Tribunal en el que a efectos prácticos solo deja desarrollar el derecho civil a aquellos territorios que tienen aprobadas las complicaciones, que permite el derecho privado propio en Aragón, Cataluña, Baleares, Galicia y Euskadi, pero no en la Comunitat Valenciana. "Lo que falta es voluntad política, o bien con un cambio de la Constitución o bien con un cambio de criterio del Tribunal Constitucional", señala mientras desde Juristes Valencians intentan meter presión con el asunto.

"Se puede blindar en l'Estatut la desconcentración de las sedes dentro de la Comunitat Valenciana"

decoration

A mitad en el desarrollo de las competencias se encuentran también la policía autonómica. Sobre la primera, prevista según el artículo 55 ("una Ley de las Corts crearán un Cuerpo único de la Policía Autónoma de la Comunitat Valenciana"), la Generalitat cuenta con un cuerpo adscrito de la Policía Nacional que tiene competencias sobre algunas materias como patrimonio, pero que dista de tener una entidad como los Mossos d'Esquadra o la Ertzaintza.

El último nudo gordiano pendiente, o al menos, uno de los más destacados es el que afecta al ámbito territorial. En múltiples aspectos. Uno de los más destacados es que el Estatut reconoce las comarcas como "circunscripciones administrativas determinadas por la agrupación de municipios para la prestación de servicios y gestión de asuntos comunes". Hoy lo más cercano son las mancomunidades aunque sin una capacidad presupuestaria potente y con las diputaciones como posible administración de choque, con sus competencias blindadas por la Constitución.

También aparece reflejada una reivindicación de académicos como la expresada por el catedrático de Geografía Humana, Joan Romero: el desarrollo legal de las áreas metropolitanas, con estudio de una posible ley al respecto. Es uno de los asuntos en los que incide habitualmente: la excepcionalidad de España dentro de Europa como único país que tiene sin desarrollar esta figura administrativa. Y a este debate territorial, Vivancos le traslada el que se da en el ámbito estatal: blindar la desconcentración de sedes. De hecho, l'Estatut ya prevé una novedad de esta legislatura: establecer las sedes de una conselleria fuera de València.

No obstante, la doctora en Ciencias Políticas, Rosa Roig, abre la reflexión y señala que «más que una descentralización administrativa», el principal deber pendiente es «crear identidad como pueblo» y lamenta que la propia asunción de la autonomía fuera «por la vía lenta» y no la de las comunidades históricas. «Ahí tenemos todavía tarea», añade al tiempo que incide en que se debe proteger el valenciano y potenciarlo. "Hablar una lengua distinta debe ser un motivo de orgullo, no de castigo", sentencia.  

Compartir el artículo

stats