Los diputados pueden volver a encontrarse con las sonrisas tapadas durante los plenos. El servicio médico de las Corts ha instado a recuperar el uso obligatorio de la mascarilla en aquellos espacios en los que converjan varias personas durante un tiempo como son la Mesa, la junta de síndiques, los plenos y las salas de comisiones.

Según justifica en una carta la responsable del servicio de medicina del trabajo de la cámara autonómica, "estamos en la séptima ola de covid-19" y esta toca de lleno el parlamento valenciano. De hecho, en la misiva explica que "los números de positivos se han incrementado desde hace tres semanas". Para ejemplo: en junio hubo hasta 30 casos "cuando en olas previas han sido 16-18 en un mes".

Es debido a este incremento de los casos, de los que a fecha del 1 de julio se contabilizaban una decena en las Corts (sin especificar si eran trabajadores de la casa o parlamentarios), por lo que el servicio médico del parlamento valenciano recomienda el regreso de la mascarilla en las labores parlamentarias.

Pero sus señorías no serían los únicos que deberían regresar al cubrebocas. La misiva también insta al uso obligatorio "en los servicios donde haya un colectivo de más de cuatro trabajadores y especialmente cuando no se pueda guardar la distancia de seguridad".

La decisión final la tomará la reunión de la junta de síndiques, en la que tienen representación las direcciones de los grupos parlamentarios, así como la Mesa, que podrían hacer volver dos meses después una prenda que en abril parecía soterrarse para la historia.