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La esperanza de vida reduce su brecha de género un año y medio en tres décadas

Los hombres aumentan más su longevidad que las mujeres desde 1991 pero ellas siguen viviendo cinco años más

Una mujer de tercera edad acude al mercado a comprar. JM Lopez

La brecha de género en la esperanza de vida se acorta. Nacer hombre o mujer en la Comunitat Valenciana conlleva cada vez menos diferencia en la previsión de los años que se van a vivir de media. En concreto, en las últimas tres décadas, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, esa distancia entre sexos por el que las mujeres vivían hasta siete años más que los hombres se ha reducido más de un año y medio. Es decir, si en 1991 ellas vivían 6,8 años más que ellos, en 2020, última fecha con cifras, esa diferencia ha caído hasta 5,1 años.

Es una de las cifras que se muestran en la serie del INE sobre las diferencias de género en distintos indicadores sociológicos. El publicado este lunes es sobre salud y, entre ellos, destaca la esperanza de vida. Este indicador, que refleja el número medio de años que esperaría seguir viviendo una persona en caso de mantenerse el patrón de mortalidad observado hasta el momento, alcanza los 82,3 años en la Comunitat Valenciana, aunque esa es la media de ambos sexos entre los que se observan diferencias: 84,9 años las mujeres y 79,8 años los hombres.

La diferencia es sustancialmente menor que la que había hace treinta años y no por un dato casual. Corresponde a una tendencia que evidencia (con sus picos) un acercamiento entre ambas estadísticas. En 2008 esta brecha bajó por primera vez desde que el INE ofrece registros de los seis años de diferencia en la longevidad entre valencianos y valencianas y en los próximos años se prevé que descienda de los cinco que actualmente existen.

Evolución de la brecha de género en la esperanza de vida

Evolución de la brecha de género en la esperanza de vida

El acercamiento entre ambos sexos no es por la caída de la esperanza de ellas sino porque pese a que ambas previsiones de vida se hayan incrementado, no lo han hecho por igual. Los hombres han visto cómo los años entre el nacimiento y la muerte han aumentado de los 73,1 años de 1991 hasta los 79,8 años, es decir, casi siete años, mientras que las mujeres han pasado de los casi 80 que vivían de media hace tres décadas hasta los 85 años, cinco años más. Es decir, los valencianos han necesitado 30 años para vivir lo mismo que las mujeres en 1991.

Según explica el experto en Salud Pública de Fisabio, Salvador Peiró, la reducción tiene que ver, en parte, con un efecto «tope», es decir, que el margen de evolución de cada uno de los grupos era muy diferente. Asimismo, también añade que esa brecha de género en la longevidad tiene su razón de ser tanto en motivos biológicos como sociales que van desde la mayor tendencia de los hombres a sufrir enfermedades cardiovasculares hasta hábitos de vida arrastrados durante décadas como más consumo de alcohol y tabaco que las mujeres y que comienzan a igualarse o trabajos «más agresivos» para la salud y con más niveles de accidente. 

Las muertes por tumores de pulmón se multiplican por diez en la población femenina y suben un 30 % en ellos

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En este sentido, la evolución de las causas de muerte en los últimos treinta años da pistas de por qué se ha reducido esta brecha de género en la esperanza de vida. Por ejemplo, en ellas los tumores pulmonares se han multiplicado por cinco en 30 años mientras que en los hombres estos se han incrementado un 30 %. No obstante, siguen siendo ellos los que más mueren por esta enfermedad: casi 1.800 hombres por las cerca de 600 mujeres según datos de 2019 (año previo a la pandemia).

También destaca que en "causas externas de mortalidad" tales como los accidentes, suicidios o los homicidios, en el caso de los hombres el número de fallecidos ha descendido un 20 % desde 1991 mientras que en las mujeres ha aumentado un 21 %. Sin embargo, ocurre lo mismo que con los tumores: ellos siguen siendo los que más víctimas mortales representan en este apartado con más del doble de personas fallecidas por esta causa. 

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