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El Gobierno compensará el agujero de 200 millones de los ayuntamientos por el año de la pandemia

Hacienda cubrirá la caída de la recaudación de 2020 al perdonar parte de la devolución de los anticipos enviados

Rueda de prensa de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero Kiko Huesca

Antes de que en marzo un virus paralizara el planeta, los ayuntamientos valencianos preveían ingresar en 2020 cerca de 1.300 millones en impuestos. En esas estimaciones se movían las llamadas entregas a cuenta con las que el Gobierno adelanta mes a mes los ingresos a los consistorios para cubrir sus gastos y que posteriormente los municipios han de devolver. Sin embargo, la pandemia arrasó todos los cálculos y a las arcas públicas acabaron llegando menos de 1.100 millones, lo que generó un socavón de casi 215 millones que 36 meses después han obligado al Estado a cubrir perdonando las devoluciones correspondientes.

El Ministerio de Hacienda ha informado a los ayuntamientos que "dado lo excepcional de la situación" de una liquidación "globalmente negativa" (no solo para los 542 municipios de la Comunitat Valenciana) se habilitará una dotación adicional para cubrir esos descubiertos. Según explica el documento remitido por el departamento de María Jesús Montero, esta cantidad se transferirá a final de este año compensando esa diferencia que los consistorios debían devolver al Gobierno.

En la práctica, la acción del Ejecutivo central (prevista ya en los Presupuestos de 2022) es una forma de perdonar a los ayuntamientos un dinero que estos le debían entregar tras haber sido anticipado por el Gobierno. Este, a partir de las previsiones económicas, envía cada mes a los consistorios un adelanto de la recaudación de los impuestos que están cedidos a las entidades locales como una parte del IVA, el IRPF o del alcohol. Sin embargo, las estimaciones recaudatorias se convirtieron en papel mojado a partir de la declaración del Estado de alarma.

En el caso de los ayuntamientos valencianos, las previsiones señalaban una recaudación de unos 1.300 millones a través de estos tributos, una cantidad en la que se basó el Ministerio de Hacienda para hacer sus avances en forma de transferencia a lo largo de 2020. Pero más de año y medio después, al hacerse el ajuste definitivo de los presupuestos de aquel ejercicio, se ha hecho evidente el desfase entre las previsiones y los ingresos consolidados lo que obligaría, en teoría, a que los ayuntamientos devuelvan la diferencia al Gobierno con el perjuicio económico que presupone.

En global para los 542 municipios valencianos, unos 213 millones de euros; más de 2.000 para toda España. Los más afectados, lógicamente, los más grandes al contar con presupuestos más grandes y, por ende, recibir más ingresos vía tributaria. El más afectado sería el de València que debería abonar unos 58,7 millones; Alicante más de 13 millones y Castelló casi 6,5 millones. De hecho, solo trece consistorios valencianos no tendrían que devolver ni un euro, más bien al contrario, sino ser compensados por contar con una liquidación positiva, aunque ninguno recibiría más de 10.000 euros.

Es esta situación "excepcional" la que ha obligado al Ministerio de Hacienda a tomar cartas en el asunto y repartir una dotación adicional para que la liquidación "resulte financieramente neutral para todas aquellas entidades locales que han tenido una liquidación negativa". Esa compensación tiene, de momento, un primer importe en la disposición adicional 84 de los Presupuestos Generales del Estado con una partida de 731,9 millones, una cantidad que tendrá que ser aumentada si se quiere cubrir la totalidad.

Según explicaron a este periódico fuentes del departamento de María Jesús Montero, la cantidad exacta que se repartirá en 2022 todavía está por decidir y fijan en octubre la fecha en la que se cerrará el acuerdo definitivo. A estas se añadirá una partida extraordinaria en las cuentas para 2023 con el que los ayuntamientos vean perdonados una deuda que, en caso contrario, podría haberse instalado en las arcas locales como una secuela del año de la pandemia.

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