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"Tengo el termostato a 27 grados y cerraré la puerta a partir de hoy"

El decreto de ahorro energético se pone en marcha con cierta confusión entre quienes deben aplicarlo - Los restaurantes lo tienen claro y los comercios muestran sus dudas sobre la cartelería

Una tienda con las puertas abiertas de par en par, algo que prohíbe el decreto del Gobierno. | JM LÓPEZ

El calor de mediados de agosto que irradia del suelo asfaltado de la ciudad en plena tarde contrasta con la temperatura que emana del interior de tiendas cuando una persona entra en el local. Esa brisa efímera que uno nota cuando atraviesa una calle comercial dejará de ser una realidad para evitar el despilfarro de energía a partir de hoy.

Desde las ceros de hoy está en vigor el Real Decreto de Ahorro Energético aprobado el uno de agosto por el Consejo de Ministros que, entre otras cosas, limita la temperatura en verano a 27 grados y en invierno a 19; obliga a apagar las luces de los escaparates y edificios públicos a las 22 horas; a informar sobre las medidas en los locales con cartelería y a tener puertas con cierre automático para evitar, precisamente, ese escape de brisa del interior de los comercios.

Una trabajadora de la tienda «Nueces» pone el cartel informativo, ayer en València. jm lópez

Listo para cumplir las medidas

Concretamente, esta última acción será obligatoria a partir del 30 de septiembre, por la dificultad que puede suponer para algunos edificios adaptar sus entradas. Ayer, los locales del centro de València apuraban la puesta en marcha de estas medidas. Con todo, había algunos establecimientos despistados, que no conocían las medidas ni tenían claro el calendario de aplicación. En la tienda Nueces de ropa infantil, las trabajadoras tenían todo listo.

«Tengo el termostato a 27 grados y cerraré la puerta mañana (por hoy). Ahora la tengo abierta pero mañana (por hoy) la cerraré y sé que venderé menos porque la gente pasa sin mirar. Además, cambiaré la programación de la luz», explica una dependienta de la tienda. Por otro lado, reconoce que todas las noches había alguna luz encendida, un recurso del que ahora prescindirán. A partir de hoy, también tendrán la cartelería ofrecida por la Asociación Comerciantes del Centro de Valencia, imprescindible para informar a los clientes. Ellas, en Nueces, sí tienen una organización detrás que les proporciona un modelo «tipo» de la cartelería informativa, pero según pudo comprobar este periódico, no tener referencias de cómo elaborar el cartel explicativo limita a muchas tiendas, especialmente las pequeñas, a las que les surgen dudas sobre qué tiene que figurar en el mensaje y cómo elaborar la señal.

Cartel informativo sobre medidas de ahorro energético en la tienda «Nueces» de València. jm lópez

Por otra parte, Dani Hurtado, de ópticas Enrique Hurtado, explicaba a este periódico que las medidas le parecían «de risa» por «el calor que está haciendo este verano» aunque admitía que tenía todo preparado, menos los carteles. «No sabía que tenía que informar con carteles», decía ayer. Otros comercios consultados por Levante-EMV reconocían: «No tenía ni idea de las medidas, mi jefe no me ha dicho nada» o cuestionaban el tema del cierre de puertas: «las clientas se pensarán que estamos cerradas».

La información era diversa. Desde trabajadoras que no tenían ni idea de qué iban las nuevas medidas hasta comercios y establecimientos que lo tenían claro y habían ultimado hasta el último detalle. Eso sí, los carteles sobre el tema eran una rara avis en el centro de València, donde todavía muchos edificios estaban verdes en información y en aplicación de las indicaciones del Gobierno. Con todo, a grandes rasgos, son los locales de restauración quien más claro tiene las exigencias que a partir de hoy dicta el Gobierno, según los establecimientos consultados por este periódico.

Una norma «flexible»

Teresa Ribera puso el acento el pasado lunes en la «flexibilidad» del decreto, que es más «concienciador que coercitivo», tal como añadió el conseller de Economía Sostenible, Rafa Climent, después de la reunión con la Ribera y el resto de autonomías. Es por eso mismo que, según se aclaro a principio de semana y tras varios días de duda generalizada, no habrá una inspección específica que controle que este Real Decreto se cumple a raja tabla, sino que se inspeccionará como «cualquier otra norma». Se dejará, tal como dijeron las autoridades, «al sentido común».

Muchos de los establecimientos consultados ayer, también comentaron que algunas medidas ya están en marcha, «más que nada porque sino la factura de la luz sube hasta las nubes», explicaron.

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