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Los clientes se quejan de las altas temperaturas en bares y restaurantes

Los hosteleros advierten tras dos días con la refrigeración a 25 ºC que hace calor en sus locales y que "no es confortable" para los usuarios - Las grandes superficies asumen las medidas con "naturalidad"

Apenas quedan ventiladores en la tienda de José Vivó, de la cadena Tien21 German Caballero

La Federación de Hostelería de València asegura que «en estos primeros días, algunos establecimientos nos han trasladado que los clientes notan que la temperatura no es confortable con las nuevas medidas de refrigeración a 25 grados». Este es el primer balance después de los dos primeros días de la entrada en vigor del decreto del Gobierno de medidas de ahorro energético, que incluye la refrigeración a 27 grados (25 en hostelería) y apagado de escaparates a las 22 horas. «Hemos informado a nuestros asociados durante estos días de la entrada en vigor del nuevo decreto, y les hemos explicado cómo han de aplicar esta nueva normativa para cumplir con la legalidad», añaden.

Tras las primeras dudas sobre cómo aplicar la nueva regulación, añaden desde la federación, «algunos establecimientos nos trasladan que los clientes notan que la temperatura no es confortable». Y es que en los locales de hostelería, advierte, «con la maquinaria encendida y el trabajo en las cocinas se genera un ambiente que con las temperaturas que se han fijado ahora hacen que la sensación dentro del local no sea confortable y se pase calor». La federación recuerda que los clientes de sus establecimientos «acceden para estar un tiempo como almorzar, comer o cenar. No es entrar y salir y con estas temperaturas en plena ola de calor los clientes quieren estar cómodos».

Más ruido que consecuencias

Las medidas de ahorro energético que comenzaron el miércoles no solo se aplican en la hostelería. También a las grandes superficies y al pequeño comercio, a los cines y a los edificios públicos. En este sentido, Joaquín Cerveró, presidente de la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged), explicaba ayer a este periódico que el balance de los primeros días es de «total normalidad» y que ha habido «más ruido mediático» que consecuencias.

En cuanto a la limitación de la refrigeración, «prácticamente la mayor parte de las tiendas siguen a las temperaturas que estaban. No se ha notado en el día a día de la tienda, seguimos funcionando con normalidad», dijo. Asimismo, el apagado de escaparates se está «cumpliendo» a las 22 horas y el sector ya se prepara para el resto de medidas que entrarán en funcionamiento más adelante, como la de la cartelería o la obligatoriedad de tener puertas de cierre automático.

En cuanto a las dudas sobre los detalles de la aplicación del decreto, Joaquín Cerveró explica que «se van aclarando sobre la marcha», aunque cree que «habría hecho falta más información o contacto con los sectores por parte de la administración», que además podrían haber aportado su experiencia y sugerencias para abordar el ahorro energético «entre todos» y «haber enriquecido» una norma que cree que se ha aprobado de forma «precipitada».

El presidente de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico de Valencia, Borja Ávila, coincidió en la necesidad de más «consenso» y «diálogo» para adaptar las medidas lo mejor posible a la realidad de los pequeños comercios.

Desde Unión Gremial, su presidente, Juan Motilla, aseguró que el pequeño comercio está «adaptándose». «El comercio responsable estamos trabajando ya sobre la Agenda 2030 y esto lo está acelerando», recalcó y añadió que la mayor parte ya había implementado acciones para el ahorro, también debido a la elevada factura de la luz.

No obstante, Motilla echa en falta «claridad en las normas que dicta la Administración». El tema de las puertas genera dudas: «Si conlleva un desembolso económico, estaría bien que la administración articulara ayudas».

Los ventiladores se agotan por las olas de calor y la subida de la luz

Las olas de calor que han protagonizado este verano tórrido que ha superado en muchos momentos los 40 grados por el día y los 25 por las noches ha provocado un aumento de venta de ventiladores en las grandes superficies comerciales que se ha acentuado en las últimas semanas con un repunte debido a las medidas de ahorro energético del Gobierno. Así lo confirmaba ayer Joaquín Cervero, presidente de la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged), a este periódico. «La venta de ventiladores desde las olas de calor es un producto que es difícil que aumente el stock, las existencias están temblando porque se ha vendido muchísimo», explica.

«Ha habido un repunte estas últimas semanas, por lo que queda poco producto», señala. El ventilador también es una solución práctica y más barata para muchos hogares, que se resisten a encender el aire acondicionado por el incremento de la factura de la luz. José Vivó, de Electrodomésticos Vivó de Tien21, en València, confirma lo que dice Cerveró. «Estamos sin stock. Las existencias entran a cuentas gotas. Ahora mismo ya no tenemos, lo que hay es lo que queda en tienda y no se puede pedir más porque no hay. En los últimos ocho días se ha agotado todo». Las causas, para Vivó, tienen que ver con la subida del precio de la luz y las temperaturas. «Tanto han subido, que estos últimos días hay mucha demanda de aire acondicionado, tanta que tenemos cola de 15 días para la instalación».

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