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El amenazado cangrejo europeo se multiplica por trece en 20 años

La especie autóctona que casi desaparece por la entrada de invasoras sobrevive gracias a los planes de recuperación - Pasa de cinco poblaciones a 66

El amenazado cangrejo europeo se multiplica por trece en 20 años

El cangrejo de río europeo o autóctono (Austropotamobius pallipes) ha multiplicado por trece su presencia en los últimos veinte años en los ríos de la Comunitat Valenciana, al pasar de cinco a sesenta y seis poblaciones. La especie, que llegó a estar en peligro de extinción, está considerada ahora como vulnerable en el Catálogo Valenciano de Fauna Amenazadas cumplir con los supuestos recogidos en el plan autonómico de conservación. En 2006 eran apenas 9 focos y en 2013 ya se contabilizaban 49, fruto de las actuaciones de la conselleria de Emergencia Climática y Transición Ecológica.

Durante este mes de agosto las brigadas de Vaersa están realizando las prospecciones de este crustáceo desde el Centro Acuícola de El Palmar, en colaboración con los parques naturales, agentes medioambientales y el Centro de Recuperación de Fauna del Forn del Vidre.

Los trabajos empezaron el pasado julio pero es ahora, y en septiembre, cuando se llevan a cabo la mayoría de inspecciones y recuentos de ejemplares.

Este artrópodo se ha conservado mayoritariamente en los puntos más aislados de las cuencas principales. En estas últimas se ha expandido de forma exagerada su principal enemigo, el cangrejo rojo americano, tal como recuerdan desde el departamento que dirige la consellera Mireia Mollà.

Los técnicos de la empresa Vaersa estaban trabajando entre el miércoles y el jueves en puntos también del Parc Natural de las Hoces del Cabriel, en una tarea imprescindible para su supervivencia.

El amenazado cangrejo europeo se multiplica por trece en 20 años

Exóticas letales

La principal amenaza que llevó al cangrejo de río al borde de la desaparición fue la peste o afanomicosis, una patología provocada por el hongo Aphanomyces astaci a consecuencia de la introducción de exóticas invasoras como el Procambarus clarkii (cangrejo rojo americano) o Pacifastacus leniusculus (cangrejo señal o del Pacífico). Estos transmiten la enfermedad mortal y hacen desaparecer a las poblaciones locales al poco tiempo del contagio.

La degradación de los cauces y sus aguas a causa del desarrollo urbano e industrial, con vertidos y exceso de plaguicidas, fue otro de los motivos del progresivo declive del cangrejo autóctono ya que requieren de aguas de calidad, oxigenadas y limpias.

En la provincia de Castellón este espécimen, que llega a alcanzar entre diez y doce centímetros, se distribuye por las cuencas altas de ríos y arroyos del interior y norte, por lo general en aguas poco profundas y vegetación de ribera bien representada. El cangrejo de río autóctono no solo cuenta con protección en la Comunitat Valenciana. sino que también está incluido en la categoría de Vulnerable a nivel nacional.

Cría en cautividad

Además del seguimiento y control, desde la Dirección General de Medio Natural se desarrollan experiencias de cría en cautividad de esta especie, que culminan con la liberación de los ejemplares nacidos en puntos considerados adecuados para la reintroducción. Desde hace décadas el Servicio de Vida Silvestre recurre a las poblaciones criadas en balsas en enclaves como el CRF del Forn del Vidre o del Vivero de El Hontanar en Ademuz. Sin planes de preservación, hace años que seguramente se hubiera extinguido.

El cangrejo de río europeo o autóctocno (Austrapotamobius pallipes) puede llegar a alcanzar los 12 centímetros de longitud y un peso de 80 gramos. Es muy sensible a la contaminación química y orgánica, y muy especialmente a los insecticidas. En la imagen un miembro de las brigadas de Vaersa realizando prospecciones de las poblaciones.

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