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Más de 200 valencianos se apuntan a reflotar Ciudadanos

La formación, sumida en un proceso de refundación en el que se han inscrito unos 2.000 simpatizantes, confía en resistir y "ser decisiva" en la C. Valenciana

Ruth Merino

Ciudadanos está en mutación. La formación, sumida en una crisis existencial tras cinco debacles electorales consecutivas, se resiste a desaparecer como ya hicieran otros partidos de corte liberal en España en el pasado y para ello mira a sus afiliados. Más concretamente les escucha, verbo de moda en la política nacional. Menos desaparecer o integrarse en el PP, todo es debatible ahora mismo dentro del partido: desde el nombre y la gama cromática hasta su líder, Inés Arrimadas. Para esa renovación, los de momento todavía naranjas activaron hace algo más de un mes un proceso de consulta a sus bases en el que se han inscrito unos 2.000 simpatizantes. De ellos, según confirma la diputada en el Congreso por Valencia, María Muñoz, más de 200 son valencianos.

Muñoz forma parte del núcleo duro que está pilotando la metamorfosis, el denominado como G-8, y asegura que no es de extrañar que haya un porcentaje destacado de afiliados de la Comunitat Valenciana participando en el intento de reflotar el partido. De hecho, considera este territorio como "clave" para un posible renacer de la formación: "Es una autonomía muy naranja o liberal donde siempre hemos obtenido buenos resultados y en la que confiamos que podemos ser decisivos", defiende.

En este sentido, la diputada se muestra satisfecha con la "gran acogida" que ha tenido la iniciativa entre las bases y avanza que en septiembre llegará el momento de los encuentros cara a cara con ellos, también en la Comunitat Valenciana, aunque las fechas todavía no están cerradas. Los encuentros, avanza, se prevén en pequeño formato y no descarta varias citas en alguna de las tres provincias valencianas.

Muñoz destaca que está siendo un "proceso arduo" por lo complejo de compaginar los cargos orgánicos y públicos con el proceso de renovación y augura un "otoño caliente", ya que el objetivo es llegar a enero con la estrategia definida. El camino de la refundación arrancó en julio, cuando tuvieron lugar las reuniones entre cargos. La diputada define esa primera fase como una "auditoría de lo que hay". Durante el mes de agosto ha sido turno del "ejercicio de escucha de lo que debería ser", la segunda fase. Al respecto, la miembro del G-8 naranja admite que existe la necesidad de "definir qué somos" tras una época de "desubicación".

Catequismo liberal

Por eso, el objetivo es sentar las bases de la nueva identidad del partido, porque de lo que parecen no tener duda los integrantes del G-8 de Ciudadanos es de que "el espacio liberal existe", aunque según Muñoz "está por definir". "Si miras el CIS, la gente se define de centro y liberal", reflexiona la diputada, que aboga por cerrar esa brecha entre la autopercepción ideológica de las encuestas y los resultados electorales con lo que llama "catequismo" liberal.

Así las cosas, nadie (al menos entre los cargos implicados en la refundación) quiere hablar de una posible integración en el PP de cara a las municipales y autonómicas de la próxima primavera. En el tablero político valenciano actual, la decisión final de Ciudadanos puede ser decisiva, ya que presentar listas propias y no alcanzar el umbral de representación podría acabar con las aspiraciones del bloque de la derecha de alcanzar la Generalitat.

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