El debate fiscal desatado en España después de que Juanma Moreno anunciara a inicios de semana la supresión del impuesto de Patrimonio en Andalucía ha pillado al Consell en plena negociación para reformar el sistema impositivo valenciano. El Botànic esconde sus propuestas hasta el debate de política general del martes, pero por lo poco adelantado hasta ahora se deduce que el nuevo modelo no se acercará al que propone el PP.

Un extremo que comparte la propia patronal valenciana, que aunque aboga por que la autonomía siga la senda de Madrid, Andalucía, Murcia y Galicia (todas ellas gobernadas por los populares y que han anunciado rebajas fiscales) y suprima el impuesto de patrimonio, descarta que la Generalitat vaya a atender esta demanda a corto plazo.

Así lo asegura a este diario el presidente de la CEV, Salvador Navarro, tras la reunión mantenida este viernes con el conseller de Hacienda, Arcadi España; la directora general de diálogo social, Zulima Pérez; y los líderes sindicales valencianos, Ana García Alcolea (CC OO) e Ismael Sáez (UGT). El encuentro ha sido planteado por la propia Generalitat para "escuchar las propuestas" de los agentes sociales.

La CEV ha acudido a la mesa de negociación con unas peticiones casi calcadas a las que plantean tanto Feijóo como Mazón: suprimir el impuesto de Patrimonio, deflactar el IRPF y bonificar las transmisiones de empresas familiares sin límite de facturación (ahora las firmas que facturan menos de 10 millones tributan menos que las que superan esa cifra).

Sin embargo, Navarro asume que las posturas de patronal y Consell están "alejadas" en cuanto al patrimonio. "Nos podemos acercar con el IRPF y tal vez con las sucesiones de la empresa familiar, pero no con el impuesto de Patrimonio", asegura el líder de la patronal.

Deflactación selectiva

Los sindicatos han salido de la reunión convencidos también que la Generalitat no tocará el impuesto al Patrimonio, que en la C. Valenciana lo pagan unas 22.000 personas con patrimonios superiores a 500.000 euros, excluida la vivienda habitual.

Según ha explicado Ismael Sáez, la idea principal en la que estaría trabajando Hacienda es una deflactación de los tramos más bajos del IRPF pero únicamente aplicable a las rentas más bajas, aunque no se han concretado cifras todavía. Es decir, que la Generalitat dejaría fuera de la rebaja a las rentas altas, pese a que comparten esos tramos con el resto.

La medida tendría efecto en la renta de 2022, a realizar en junio del próximo año. Para evitar el retraso que esto implicaría para que los ciudadanos disfrutaran la rebaja, los sindicatos han planteado bajar retenciones a esas rentas bajas para que el dinero llegue de forma inmediata o la puesta en marcha de ayudas directas.