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14.000 alumnos esperan hasta tres meses para el examen de conducir

Las autoescuelas lamentan la falta de examinadores

Dos coches de autoescuela, en el barrio de Tres Forques. Germán Caballero

Durante mucho tiempo, los planes vitales de la mayoría de alumnos de autoescuela era el mismo: una vez superada la selectividad, empezaba la preparación para obtener el carné de conducir y, en unos meses, uno tenía la L colgada de luna trasera. Eso era antes y uno podía hacer planes. Ahora, a los los alumnos no le salen las cuentas, ya que la falta de examinadores obliga a retrasar la realización de la prueba práctica. La lista de espera para examinarse en la Comunitat Valenciana es de exactamante de 13.977 personas (11.853 para conducir turismos, 1.208 para motocicletas y 916 para vehículos pesados), según datos facilitados por la Asociación Valenciana de Autoescuelas (Avae).

El problema de las listas de espera es endémico. Llevamos así 20 años. Nos hemos manifestado en la Delegación del Gobierno, hemos hablado con quien teníamos que hablar, pero esto nadie lo soluciona”, explica Manolo Cáceres, vicepresidente de Avae. Lo que nadie soluciona es la falta de personal en la Dirección General de Tráfico. “No hay suficientes examinadores y eso genera que las autoescuelas no puedan garantizar las fechas de los exámenes”, afirma Armando Galindo, presidente de la Unión Valenciana de Autoescuelas.

¿Por qué no hay examinadores? “El personal se va jubilando y el Ministerio del Interior no cubre las plazas. Antes había 1.100 en España y ahora no llegan a 750”, detalle el vicepresidente de Avae. El embudo de alumnos que tienen el examen teórico aprobado y las prácticas terminadas provoca tiempos de espera de entre dos y tres meses.

Es un sector muy vapuleado. Primero por la pandemia, pues todavía hay reticencias para meterse 4 en un coche de prácticas, y luego por la inflación. A eso le añades que al que llega para matricularse no puedes decirle cuándo se va a examinar”, explica Francisco Paz, director de relaciones institucionales de la Academia del Transportista y Ecodriver. “Esa planificación de clases sin tener una fecha para la prueba rompe el diseño pedagógico”, añade. "Yo me matriculo y el de la autoescuela no es capaz de decirme la fecha de examen y. además, cuando me la da, Tráfico la puede cambiar. Hay una incertidumbre total. No te garantizan fecha de examen, y además, la franja horaria para ir al examen es muy amplia. Todo esto hace que el alumno no pueda planificarse. Es una carrera de obstáculos", apostilla Francisco Paz desde Ecodriver.

Llevo en esto 35 años y la única solución es la mixta, que examinen empresas privadas también, como se hace en Portugal

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La media por alumno es de entre 30 y 35 clases prácticas. Cuando uno está en la recta final de la preparación, ya debería saber cuándo puede realizar el examen. “En vez de poder hacer las pruebas que necesitamos en cada momento, es la administración la que nos reparte los pocos examinadores que tiene. Es una restricción a la actividad mercantil de una empresa privada, como la autoescuela”, explica Galindo.

"El cliente no lo entiende. Llevo en esto 35 años y la única solución es la mixta, que examinen empresas privadas también, como se hace en Portugal , donde incluso examinan los sábados", añade Cáceres desde Avae.

La plaza de examinador se consigue mediante unas oposiciones que convoca el Ministerio del Interior. En la ciudad de València, por tener una referencia, hoy hay 33 examinadores.

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