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Tribunales

"Teníamos horarios de alcalde: las 24 horas del día. Dormía con el walkie", defiende un exdirectivo de Imelsa

Los cuatro exaltos cargos de la empresa de la diputación procesados niegan el "enchufismo" y defienden que su trabajo fue real

Los 14 acusados del Caso Alquería, en el primer día del juicio. EP

Cuatro exaltos directivos de Imelsa-Divalterra cerraron la ronda de declaraciones de los acusados del caso Alquería. Los cuatro defendieron su trabajo real en las áreas que dirigieron durante diferentes periodos de tiempo y negaron haber accedido por enchufismo a los puestos de trabajo con salarios de alrededor de 54.000 euros anuales. Los cuatros acusados cumplieron el guión pactado y sólo respondieron a las preguntas de sus abogados o al tribunal de la sección primera de la Audiencia de València.

El primero en declarar fue Manuel Carot, asesor socialista en Gandia y Morella, además de brigadista forestal, que fue director de regeneración de zonas verdes urbanas y después del área de 'Sostenibilidad del medio rural' y también 'Gestión forestal'», con un sueldo 54.672 euros anuales (sin dietas). "No se me pidió militar en un partido político", defendió al explicar que mandó un currículum cuando se enteró que "iban a salir unas plazas". Tras ser seleccionado asegura que "no pude negociar las condiciones del contrato. Y ni se me ocurrió que aquello podía ser una cosa errónea", aseguró. Defendió que como responsable de las brigadas verdes, primero, y forestales después, "visitaba los tajos, hablaba con los alcaldes, organizaba las plantillas. Tenía 690 personas a mi cargo, que daban un trabajo tremendo". Cuando fue despedido, tras la denuncias por las presuntas irregularidades de los contratos, "un montón de trabajadores firmaron una carta en protesta por mi despido y pidiendo al presidente [de la Diputación de València] que me volvieran a admitir".

Miguel Ángel Ferri López, licenciado en biología y máster en educación ambiental fue elegido como director del área de estudios y estrategia local de Divalterra desde 2015 a 2017 con un sueldo anual en 2016 de 58.160 euros, según el sumario. Ferri defendió que "no he militado en ningún partido político", que entró en Imelsa-Divalterra porque presentó el currículum y que gestionó un proyecto de 1,7 millones, para justificar el trabajo real que hizo durante esos años.

Salvador Femenía, ingeniero técnico agrícola, alcalde de l'Alqueria de la Comtessa y asesor socialista en la Diputación de València desde 1999, primero fue director de área de sostenibilidad y medio rural, para pasar a zonas verdes. Dimitió para ser nombrado diputado tras la renuncia de Diana Morant, exalcaldesa de Gandia y actual ministra de Ciencia. También ha defendido, y justificado en un dossier de "quinientos folios" el intenso trabajo que realizó al frente de las brigadas forestales y verdes. "Teníamos horarios de alcalde: las veinticuatro horas del día. Dormía con el walkie", ha explicado a los magistrados.

Por último, ha declarado Víctor Jiménez, exalcalde de Rocafort que fue nombrado director de estudios y planificación estratégica de Divalterra en febrero de 2018, cargo en el que "trabajé 23 días laborables" y al que renunció el 23 de marzo porque "se monta un verdadero lío y una tormenta de cariz político. Yo era alcalde de Rocafort y tomé la decisión política de irme de esa historia porque podía perjudicar al proyecto de Rocafort del grupo municipal socialista. No comprendía lo que estaba sucediendo. Y sigo sin comprenderlo. No sé muy bien que hago yo en esta mesa declarando ante ustedes", aseguró. 

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