La consellera de Justicia, Interior y Administración Pública, Gabriela Bravo, ha firmado hoy el acta de replanteo para el inicio de las obras de rehabilitación del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), una obra que cuenta con un presupuesto de 25,5 millones de euros y cuyo plazo de ejecución es de 32 meses. Para Bravo destaca la importancia del acto porque "firmamos el inicio de obras de uno de los proyectos más especiales e importantes de nuestro plan de infraestructuras”. Y destaca que en el diseño del proyecto para rehabilitar el edificio del siglo XVIII-XIX “se han tenido en cuenta las solicitudes y sugerencias de los jueces y fiscales que allí desempeñan su labor” y ha subrayado que “gracias a esta intervención, el edificio histórico será más funcional y sostenible, pero mantendrá su identidad y su esencia”. La obra se llevará a cabo por la UTE formada por Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) y Edifesa Obras y Proyectos y la previsión es que finalicen en junio de 2025.

Descripción de las obras

La titular de Justicia ha indicado que “el proyecto de rehabilitación integral del TSJ permitirá modernizar el edificio histórico y adecuarlo a las necesidades y funciones del Alto Tribunal, teniendo muy en cuenta las necesidades de los trabajadores”. Las obras recuperarán el volumen original del Palacio y se eliminarán elementos añadidos desde hace años que no tienen valor histórico ni arquitectónico, ni tampoco función actual. También se revalorizarán los espacios patrimoniales más importantes como los patios interiores, las escaleras, las bóvedas, la Cambra y los salones. Además, se recuperará el sistema de cubiertas original del edificio.

Por otra parte, se procederá a la consolidación estructural de todo el edificio y se mejorará su aislamiento. Se renovará por completo la instalación eléctrica y luminaria, el sistema de detección y protección contra incendios, el de climatización y ventilación y el de saneamiento y distribución de agua. En total, se actuará sobre una superficie útil de 9.257 metros cuadrados. 

La actuación incluye un dispositivo de calefacción geotérmica que convertirá a la Real Casa de la Aduana en el primer edificio público con un sistema de estas características (ya que no es posible la instalación de placas solares en los tejados dada la protección patrimonial de la que disfruta el inmueble).

Tras la rehabilitación, en la planta baja del inmueble se ubicarán cuatro salas de vista (dos para la jurisdicción de lo contencioso-administrativo, una para la de lo social y otra más para la de lo civil y penal), la zona de servicios generales y detenidos y la sala de prensa. El entresuelo alojará las dependencias de la Fiscalía y las oficinas para la sección de lo contencioso-administrativo. 

En la primera planta se habilitarán dos grandes salas de vistas, una de plenos, el despacho de la presidencia del TSJ y el de la secretaría de Gobierno, así como las salas de lo social, lo contencioso y la de lo civil y penal. En la segunda planta se localizarán el grueso de oficinas y despachos de todas las jurisdicciones y, bajo la cubierta del edificio, en el tercer piso, los archivos, la biblioteca y las zonas de instalaciones.

La sede del TSJCV ocupa la antigua Real Casa de la Aduana de València, construida entre 1758 y 1802, obra de los arquitectos Felipe Rubio, Antonio Gilabert y Tomás Miner. En 1914 fue remodelado por el arquitecto Vicente Rodríguez para adaptarse al uso actual de palacio de justicia. Está catalogado como monumento histórico-artístico nacional desde 1982 y bien de interés cultural según la legislación autonómica, por lo que cuenta con nivel de protección 1.