El Consell Rector de la Corporació Valenciana de Mitjans de Comunicació (CVMC) y la Dirección General de la Societat Anònima de Mitjans de Comunicació (SAMC) han condenado "con firmeza" la agresión que sufrieron este miércoles en Almassora (Castellón) Nereida Sarrión y Clara Sanjuán, periodista y cámara de los servicios informativos de la radiotelevisión pública mientras informaban de una cogida mortal en los 'bous' de la localidad.

"Las profesionales de À Punt cumplían su trabajo informando en directo de la muerte de un hombre por la embestida de un toro cuando fueron increpadas e insultadas por un grupo de personas que también tiraron al suelo una parte del equipo técnico", denuncian los órganos del ente en un comunicado.

A su juicio, estos hechos constituyen un ataque a la libertad de información y un intento de "intimidar" a los profesionales de los medios públicos valencianos a la hora de abordar determinadas cuestiones que suscitan un gran debate en la sociedad, en este caso, en la cobertura de un suceso en unos 'bous al carrer'.

Por contra, la CVMC defiende que sus medios informan "con veracidad" y rigor de la actualidad de la Comunitat Valenciana, "buscando siempre el necesario contraste de pareceres y el debate constructivo". Manifiesta así su apoyo y agradecimiento a las profesionales agredidas y su voluntad de "no desfallecer en la defensa de los valores democráticos de À Punt Mèdia".

La Unió de Periodistes Valencians se suma a la condena a "las intimidaciones y actitudes agresivas hacia periodistas por hacer su trabajo", ofreciendo todo su apoyo a las compañeras ante la situación vivida en Almassora, según traslada en un mensaje en Twitter mencionando a las afectadas.

En el vídeo difundido por la radiotelevisión se ve cómo varias personas gritan a las profesionales y les intentan tapar el objetivo de la cámara, con gritos de "fuera" o "jódete" y ruido de petardos cerca.

Relato de una de las afectadas

En un hilo de Twitter, una de las profesionales agredidas asegura que, a su llegada a la plaza de Almassora donde iban a realizar una conexión en directo, algunos adultos alentaron a niños a tirarles cohetes y a situarse delante de la cámara con la intención de "boicotear" su trabajo.

Denuncia además que les gritaron "rojas, podemitas, mentirosas" y que les lanzaron arena y latas además de saquearles el material "con momentos de tensión que no acabaron en paliza por el hecho de ser mujeres". "'Porque son tías, sino me las comía vivas o 'os voy a quemar el coche' ha sido lo que tuvimos que aguantar hasta que vino la policía", asevera.

Según relata esta redactora, la crispación iba en aumento mientras se sumaron más personas hasta alrededor de unas 50; "también curiosos, el morbo no podía faltar", aunque reconoce que alguien les defendió. "Lo más triste --lamenta-- es que los niños y niñas reproducían las mismas palabras con la misma pasión y rabia que los adultos".

Posteriormente, de acuerdo a su versión, les emplazaron a salir del recinto para velar por su seguridad, cuando recuerda que realizan habitualmente coberturas en condiciones más desfavorables. Mientras se marchaban les aplaudieron como si fueran "animales salvajes", denuncia, y exige "más respeto y menos odio" porque solo querían contar la muerte de un hombre cogido por un toro.