La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana Pilar Bernabé defendió ayer que la Comunitat Valenciana recibirá 1.322 millones de euros de inversiones reales en los presupuestos del próximo año lo que "supone un incremento del 71,5% respecto a 2018" (las últimas cuentas del Partido Popular). Bernabé incide, además, que la Comunitat Valenciana también obtendrá "una cifra récord de 13.449 millones de euros del sistema de financiación" (para ayudas a la dependencia, vivienda, becas, entre otros), lo que supone "un 25,6% más que el año anterior", aseguró ayer en una rueda de prensa para explicar los Presupuestos Generales del Estado de 2023 que el jueves iniciaron la tramitación parlamentaria.

Bernabé también salió al paso de las críticas por la falta de presupuesto para el soterramiento de las vías del ferrocarril al sur de la ciudad (el canal de acceso), vertidas el mismo jueves por el PP de València y Compromís. La delegada del Gobierno eleva a 99 millones de euros el presupuesto total que logrará el canal de acceso el próximo año. Una confusión a la que contribuye la falta de desglose de las inversiones de las empresas públicas del Ministerio de Transportes más inversoras: Adif y su filial Adif Alta Velocidad y Renfe Operadora. En las cuentas presentadas el jueves, el canal de acceso sólo aparecía mencionado en una previsión de 9,6 millones de euros del presupuesto de Adif Alta Velocidad para 2023. Pero según explicó ayer Bernabé, en otra partida de Adif AV (no especificada en el documento del Ministerio de Hacienda) se prevén 23,2 millones más para el soterramiento de las vías al sur de València. A esta cantidad se sumarán otros 48,9 millones más de la partida para Cercanías de Adif (para el ferrocarril convencional), ya que el soterramiento afecta tanto la alta velocidad como las líneas de Cercanías que acceden a las estaciones de València por el sur. Y otros 27,7 millones del mecanismo de recuperación y resiliencia por lo que el canal de acceso recibirá en total el próximo año un total de 99,8 millones.

"Hay que saber leer la letra pequeña, para quien no lo ha leído, se lo explicamos. No solamente están las partidas reflejadas con el nombre de canal de acceso o túnel pasante, en los presupuestos sino que hay también obras complementarias en el capítulo 6 que se destinan a proyectos específicos y que en el caso del canal de acceso y la ampliación de la estación Joaquín Sorolla asciende a 99,8 millones de euros el próximo año", aseguró Bernabé en la rueda de prensa.

Cuestión aparte es que la tramitación administrativa de las obra del canal de acceso permita ejecutar esos 99,8 millones de euros el próximo año. Las obras se licitaron en agosto, pero la apertura de plicas no se ha podido realizar tras el recurso presentado por los contratistas de obra pública por las clausulas contractuales que consideraban abusivas y que han sido retiradas por Adif, por lo que la tramitación del concurso podrá continuar adelante. La previsión más optimista es que las obras pudieran adjudicarse durante el verano, por lo que el inicio de las obras se ubicaría en el otoño de 2023, como muy pronto.

A este baile de cifras no ayuda que las cuentas de Adif, su filial de alta velocidad o las de Renfe no aparecen bien desglosadas en los presupuestos generales del Estado por lo que, por ejemplo, se ha de hacer un auto de fe para entender que de los 272 millones directos que Adif prevé para las Cercanías, 48 van destinadas al canal de acceso, ya que las cifras no están desglosadas en el presupuesto. Tampoco Adif las explica posteriormente. A esta situación se añade la baja ejecución presupuestaria de los proyectos que impulsa Adif, aunque Bernabé asegura que esta situación no se producirá el próximo año "porque ya existen proyectos maduros que se van a ejecutar".