El Defensor del Pueblo ha emitido una resolución en la que acusa a la Oficina de Extranjería de València de ralentizar trámites. En la respuesta critica "la reiteración de de las diligencias que deben realizar, tanto los interesados como la Oficina de Extranjería resultando una mayor demora en la resolución del expediente".

Así lo asegura Patricia Bárcena, adjunta segunda del Defensor, tras una reclamación del secretario nacional de la asociación Extranjeristas en Red, Paco Solans. El expediente gira en torno a la denegación de la tarjeta de residencia de un ciudadano comunitario, y según el organismo, Extranjería desoye dos cuestiones que debería haber aplicado.

La primera es el "principio de celeridad, que obliga a la administración a impulsar el procedimiento con objeto de que sea más rápido y eficaz", y la segunda es "el principio de buena fe, que impone el deber de resolver atendiendo a la interpretación más favorable del derecho del interesado, minimizando los defectos de forma y resolviéndose en caso de duda en el sentido más favorable hasta su total conclusión".

Bárcena argumenta que se deberían haber aplicado estos dos principios para resolver el expediente mucho más rápido, y por esto asegura que "se han comunicado varias cuestiones a la Subdelegación del Gobierno de València -que es la responsable de la Oficina de Extranjería- y a la Dirección General del Ministerio de Migraciones", ya que considera que la decisión no se ajusta a derecho y debería ser investigada.

Valencia. Concentración de solicitantes de asilo frente a Delegación de Gobierno Miguel Angel Montesinos

Para el abogado extranjerista Paco Solans esta resolución es "un tirón de orejas por una actuación a nivel general", ya que, a su entender, el Defensor no suele pronunciarse sobre expedientes concretos, y esta es una situación que llevan acusando desde hace tiempo muchos abogados extranjeristas de la ciudad.

Nueve meses para el arraigo

Según los informes de la propia Oficina de Extranjería de València existe atasco en la gran mayoría de los trámites para extranjeros. El más preocupante es en el arraigo social, el trámite que usan la mayoría de inmigrantes para regularizar su situación en España, y en el que siguen resolviendo solicitudes presentadas en el mes de febrero, hace 9 meses.

¿Qué es el arraigo?

El arraigo es “una autorización de residencia temporal por circunstancias excepcionales que se podrá conceder a ciudadanos extranjeros que se hallan en España, tengan vínculos familiares en el país o estén integrados socialmente”, según reza el Real Decreto 557 / 2011. Hay tres tipos de arraigo: el social (que se demuestra con tres años de estancia en el país y un precontrato de un año a jornada completa), el familiar y el laboral (ciudadanos que hayan trabajado más de seis meses, junto otros requisitos). Aunque se trata de una autorización “por circunstancias excepcionales” es la vía de regularización más común para los extranjeros. 

Extranjería anunció en el mes de julio la incorporación de 38 trabajadores a las oficinas de toda la C.Valenciana con el objetivo, precisamente, de reforzar el atasco de solicitudes, sobre todo en el arraigo social y laboral. En ese momento era necesario esperar ocho meses, a pesar de que la administración está obligada a contestar en 90 días. Ahora mismo se tarda nueve meses en realizar el trámite.

En el arraigo para la formación (una nueva modalidad creada por el ministerio el pasado 16 de agosto) todavía no hay ninguna solicitud aprobada. En el caso del arraigo laboral, que es la otra vía más importante, las solicitudes que se están atendiendo ahora son las del mes de mayo.

Migrantes tratan de pedir cita para la protección internacional en València. Francisco Calabuig

Para Solans, la razón no es la falta de medios sino una cuestión de "ineficiencia". Denuncia, como portavoz de una asociación de abogados extranjeristas, que sus compañeros se encuentran con trabas similares en muchas ocasiones y que "lo ponen todo lo más difícil y con el mayor papeleo posible".

El abogado critica como especialmente grave que "se trata de una acusación concreta de incumplir la ley, sobre todo en relación a los principios de celeridad y buena fe". Para el extranjerista, el hecho de que se haya habilitado recientemente la plataforma Mercurio en extranjería debería haber implicado acelerar el trabajo, pero no ha sido así.

Oficinas estrictas

La Oficina de Extranjería de València es la que menos arraigos concede de toda España, según informes emitidos por la Delegación del Gobierno de València y el Ministerio de Política Territorial. En el año 2021 resolvió 8.653 arraigos de todo tipo, pero menos de la mitad (46 %) fueron favorables. En Alicante y Castelló fueron un 50 %.

Esto destaca mucho con la media del 70 % de arraigos concedidos en el resto de Oficinas de Extranjería de España en ese mismo año 2021. Las oficinas que menos concedieron fueron las de Sevilla con un 58,1 %, y las que más las de Cantabria con un 81 %.

Pese a todo, la de València es la tercera Oficina de Extranjería que más expedientes tramita y resuelve de España, eso sí, muy lejos de Barcelona (145.620 autorizaciones resueltas) y Madrid (142.453). En el caso de València se resolvieron 51.458 expedientes.

En el caso de Barcelona y Madrid se dieron como favorables el 82 % de las autorizaciones, y en València "solo" el 74 %. Se trata, una vez más, del porcentaje más bajo de todas las oficinas de extranjería de España, es decir, que la de València es la que más autorizaciones rechaza de todo tipo.

Una curiosidad de las oficinas de València es el alto incremento de las solicitudes de familiares de ciudadanos de la UE, de hecho, Extranjería reconocía en un documento interno y con datos de su aplicación que esperaban que en 2022 superaran los datos del arraigo. Este trámite es muy común en lugares como la ciudad de València, con una gran colonia de ciudadanos italianos, cuyos familiares pueden solicitar una tarjeta de residente por el simple hecho de estar relacionados con un ciudadano comunitario.