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La Ruta 99: Descubrir los mejores tesoros del interior valenciano

De norte a sur de la Comunitat Valenciana, una especie de «Camino de Santiago» a la valenciana permite recorrer y descubrir los atractivos ambientales y el patrimonio histórico de las 24 poblaciones con menos de 100 habitantes en lo que se ha denominado la Ruta 99.

Cèsar Garcia

La Ruta 99 valenciana, desarrollada por la Agenda Valenciana Antidespoblament (AVANT), hace parada y enlaza las 24 localidades más afectadas por la despoblación, las que tienen menos de 100 habitantes: Herbés, Palanques, Vallibona, Villores, Castell de Cabres, Higueras, Matet, Pavías, Sacañet, Espadilla, Fuente la Reina, Fuentes de Ayódar, Torralba del Pinar, Torrechiva, Vallat, Villamalur y Villanueva de Viver, en la provincia de Castelló; Puebla de San Miguel, Sempere y Carrícola, en València; Benillup, Benimassot, Famorca y Tollos, en Alicante.

De cara al próximo puente de diciembre o a las fiestas navideñas, la ruta es una gran oportunidad para escaparse a alguno de estos municipios y recorrer sus calles, visitar su patrimonio, degustar sus platos típicos o hacer senderismo en alguna de las más de 100 propuestas de itinerarios que plantea este proyecto, pensado para reactivar el turismo de interior. De hecho, desde su puesta en marcha se han doblado los visitantes a estos municipios. «En familia, en moto, en bici o a pie, la Ruta 99 te conecta con tu interior» es uno de los esloganes de la iniciativa, aprovechando la potencialidad del turismo rural.

Asimismo cada vez que se visite uno de ellos, el turista obtendrá una credencial tal como sucede en cada etapa del Camino de Santiago.

Hoy te presentamos los primeros doce municipios.

Benimassot

El «mirador de la Serrella» en la comarca de El Comtat

Ubicado en el norte de la provincia de Alicante, en la comarca de El Comtat, es un magnífico emplazamiento para contemplar el conjunto del valle y la sierra de la Serrella. Son típicas sus calles blancas, estrechas y empinadas decoradas con macetas y su iglesia parroquial dedicada a la Inmaculada Concepción. Como lugarés de interés se puede visitar el «Abric de l’esmolaora», una pequeña colina a 950 metros sobre el nivel del mar situada al lado del «Pas de les Raboses», al cual se accede por una pista asfaltada que sale del pueblo. También se pueden visitar las «Coves Roges», en la sierra de l’Esmoladora, un abrigo con arte esquemático y levantino.

Carrícola

La «chispa» de la Vall d’Albaida

La población está situada en el extremo oriental de la Vall d’Albaida, en la vertiente norte de la sierra de Benicadell. La «chispa de La Vall» es un pueblo que fusiona naturaleza y arte con esculturas al aire libre. Un municipio con una filosofía diferente, donde su tradición ecológica lo ha convertido en un referente de la zona. Carrícola combina ecología, patrimonio y arte a los pies de la montaña. Una excursión invita a visitar las Fuentes del Melero, del Gatell y del Fardatxo. Y aprovechando la visita nos podemos adentrar en la comarca para observar las Covetes dels moros, el monasterio de Bocairent o el parque natural de la Serra Mariola.

Castell de Cabres

Puerta de entrada a la Tinença de Benifassà

En la comarca del Baix Maestrat en Castelló, es uno de los municipios más pequeños y con mayor altitud de la Comunitat Valenciana, ya que se halla a 1.137 metros sobre el nivel del mar. Puerta de entrada de la Tinença de Benifassà, permite vislumbrar unas extensas e impresionantes vistas panorámicas. Con una población de tan solo 17 habitantes, es el municipio valenciano menos poblado. De interés, destaca la ermita de San Cristóbal (1.565), construida con piedra picada y situada en la parte alta de la montaña a unos 5 km al norte de la población. Desde allí se vislumbran el valle alto del río Escalona y frondosos pinares. El Bovalar es una microrreserva de flora situada en la parte baja de la villa.

Famorca

La sima de 30 metros del Avenc de Famorca

Dada la repoblación mallorquina en la comarca del Comtat, Famorca deriva por corrupción del artículo Sa (escritura medieval Sa-morca, en referencia al aceite, cultivo de la zona). Su nombre hace referencia a la sierra Serrella, la cual enmarca el término municipal junto con la sierra de Alfaro, en cuya Serrella existe una sima de 30 de metros de profundidad y 156 metros de recorrido, conocida como el Avenc de Famorca. Su casco urbano se levanta sobre una loma, en el centro del valle y a la derecha del barranco de Famorca y de la CV-720. Las calles son estrechas y empinadas, reduciéndose a tres principales. Destaca la iglesia de San Cayetano y el reloj del campanario.

Fuente de la Reina

Aguas cristalinas junto al río Maimona

Se ubica en el sector noroeste de la comarca del Alto Mijares, en terreno sumamente accidentado y agreste. Se encuentra entre los 800 y 1.000 metros de altitud. Posee unos aledaños de gran tranquilidad y belleza. El río Maimona genera un espléndido paisaje por el estrecho desfiladero y a su vez se puede admirar la Noria, que aprovechaba la fuerza del agua, la fuente de la Mangranera, cuyas aguas salen a través de 12 caños, y la fuente de la Reina, de aguas cristalinas y nítidas, en la que abundan los saltos de agua. Allí, dice la leyenda, la reina sanó de sus dolencias. El principal monumento local es la iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Ángeles (1.686).

Palanques

Dos abrigos con pinturas rupestres

Situado en la comarca de Els Ports, en el límite entre Castelló y Teruel, muy próximo al río Bergantes y delimitando territorialmente con Zorita del Maestrazgo, Forcall y Morella, es uno de los pueblos más pequeños del interior de Castelló con tan solo unos 30 habitantes y situado a unos 675 metros de altura. Las pinturas rupestres fueron descubiertas en 1.988 en El Cingle, situado a 150 metros de Palanques, en la ladera del río. Se trata de dos abrigos del Neolítico en los que hay pinturas rupestres naturalistas, cuyas escenas se centran en la representación de cazadores y grandes jabalíes heridos y cabras. También destaca la torre árabe y la Font Vella, del siglo VII.

Puebla de San Miguel

Naturaleza en estado puro

La población de 87 habitantes se encuentra enclavada en las estribaciones de la sierra de Javalambre al este del Rincón de Ademuz. En su término se halla la cota más alta de la Comunitat Valenciana, el Alto de las Barracas o Cerro Calderón (1.839 metros). Posee extensos pastizales, pinares y sabinares. Destaca el Parque Natural de la Puebla de San Miguel, con su paraje de «Las Blancas» con una extensión de 6.300 hectáreas y donde destaca la mayor cantidad de sabinas monumentales de la Comunidad Valenciana. Fuentes como la del Pozo, don Guillén, La Canaleja, el Serval y Las Blancas son manantiales naturales de aguas sin tratar químicamente.

Sacañet

El pueblo más joven de Castelló donde destacan sus neveros

El municipio de Castelló pertenece a la comarca del Alto Palancia. Es el pueblo más joven de la provincia, pues fue reconstruido en su totalidad en 1941. Cuenta con el monte denominado La Bellida, con una altitud de 1.334 metros, donde alberga el mayor número de neveros o ventisqueros que se conocen en el territorio. Entre ellos destaca el gran ventisquero de los Frailes, que fue construido en el año 1.769 por monjes de la cartuja de Portaceli. Sacañet y Canales son dos aldeas que están situadas a más de 1.000 metros de altitud, en un entorno montañoso que conserva toda la fuerza de una naturaleza aún intacta.

Sempere

Mirador al embalse y el trampantojo de la iglesia

Situado en la comarca de La Vall d’Albaida, se encuentra en el margen izquierdo del río Albaida. En el pueblo más pequeño de la provincia de Valencia se puede visitar una de las iglesias más destacadas de Comunitat Valenciana. Utilizando la técnica del trampantojo, las pinturas alusivas a la basílica de San Pedro de Roma generan un efecto óptico sobre quien las observa. Además, el mirador de Sempere ofrece unas vistas inigualables del embalse de Bellús. 

Torrechiva

Las pozas del río Mijares y la Cueva de los Judíos

El pueblo se encuentra enclavado en la comarca castellonense del Alto Mijares, junto al cauce del río Mijares y en zona de influencia del Parque Natural de la Sierra Espadán. El paraíso estival del municipio son las pozas (hay seis o siete conocidas con bastante profundidad y accesibles) que el río va creando a su paso por el término municipal, que cuenta con una extensión de 11,8 km2. Sus calles son estrechas y laberínticas gracias a su influencia árabe. Uno de los grandes atractivos y visita obligada para los amantes de la espeleología es la Cueva de los Judíos, ubicada en el collado del Mojonet, y otras dos cavidades que forman parte del mismo sistema.

Vallat

Un término con 430 hectáreas de bosque junto al Mijares

El núcleo urbano se sitúa junto al cauce del río Mijares y se encuentra a una altura de 276 metros. El río riega el término municipal y cerca se encuentra el embalse de Ribesalbes. Gran parte del término está poblado por grandes extensiones de bosque, donde las especies predominantes son los pinos y las encinas. Así, 430 hectáreas están ocupadas por extensiones boscosas y tan solo 40 por superficies de cultivos. En la montaña denominada El Cerro hay una mina de mármol, mientras que es destacable la iglesia de San Juan Evangelista, del siglo XVIII. La Casa Abadía (s. XVII) es uno de los edificios más antiguos de esta población.

Villanueva de Viver

De origen ibérico donde destaca el barranco la Maimona

La localidad castellonense pertenece a la comarca del Alto Mijares. El municipio se llamó antes Villanueva de la Reina porque perteneció a una antigua reina mora y, eclesiásticamente, vinculado al arciprestazgo de Montán. El primer asentamiento parece ser ibérico, de la tribu de los ilercavones, teniendo en cuenta algunos de los restos encontrados. Entre los lugares de interés, destaca la Maimona: un angosto barranco que vierte sus aguas en el Mijares, a la altura de Montanejos. Nace en la cara noroeste de la sierra de Espina, prácticamente en tierras turolenses, aunque la parte más espectacular de su recorrido se ubica en su tramo inferior, entre la aldea de Los Calpes y Montanejos. 

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