Los futuros altos funcionarios de la Generalitat deberán acreditar un grado C1 de conocimiento del valenciano (equivalente al antiguo mitjà) y no un B2 como hasta ahora aunque el sistema de educación será el encargado de validar estos conocimientos si se saca al menos un 7 en la asignatura en Bachillerato, al estilo del modelo gallego. Esta es la principal novedad de los futuros decretos en los que están trabajando tanto la Conselleria de Interior y Función Pública como la Conselleria de Educación y que, en la práctica, suponen desbloquear el conflicto sobre el requisito lingüístico en el acceso a la función pública que llevaba siete años enfrentando a PSPV y Compromís .

Según han explicado esta mañana las conselleras de Función Pública y Educación, Gabriela Bravo y Raquel Tamarit respectivamente, el nuevo requisito lingüístico entrará en vigor a partir de las oposición públicas de 2025 y aplicará a todos los funcionarios de grupo A1 y A2 de la administración de la Generalitat Valenciana, administraciones locales, personal no docente de las universidades y empleados públicos de los consorcios de todo el territorio valenciano, incluidas las comarcas en las que ahora hay posibilidad de solicitar una exención al estudio del valenciano, exención que ahora es "residual" según ha asegurado Tamarit: "un 8.4 % de alumnos piden la exención en la EBAU

El nuevo decreto marca que los subgrupos A1 y A2 (la escala más alta del funcionariado) necesitarán un C1. Mientras, los del grupo B y C1 (escala media) necesitarán un B2 en valenciano y los del grupo C2 un B1, tal como se pide ahora. En estos dos casos también se obtienen por el sistema educativo.

Eso sí, ambas han querido dejar claro que el requisito del C1 (un "mitjà") no será necesario para los docentes ni para el personal sanitario, que queda fuera de este requisito lingüístico por tener su regulación propia. "En el caso del ámbito sanitario ya tiene su propia regulación de 2017 que contempla el conocimiento del valenciano como un mérito", ha recordado Bravo.

Las conselleras Raquel Tamarit (Educación) y Gabriela Bravo (Función Pública) en la presentación del acuerdo. INMA CABALLER/CORTS

Certificación "automática"

Según el detalle aportado, el nivel de conocimiento del valenciano exigido cambiará a partir de 2025 pero hasta entonces se mantendrá un periodo transitorio en el que seguirá siendo de aplicación pedir un B2 también para el alto funcionariado. Mientras se pone en marcha este requisito de acceso a la función pública, Educación trabajará también un decreto propio para hacer posible que la competencia del C1 se obtenga directamente a través del sistema educativo. "Hasta que el sistema educativo no certifique el nivel de C1 para el acceso a la administración, la ley tampoco lo exigirá", ha explicado la consellera Bravo.

Así, el alumnado que acabe la ESO, obtendrá un certificado de nivel B1, el que acabe el bachillerato aprobando el valenciano, un B2, pero para conseguir el C1 a través del sistema educativo se tendrá que obtener al menos un 7 de nota en los dos cursos de valenciano del Bachillerato, de ahí que "no haga falta otro examen posterior", según ha dicho Bravo para optar a puestos de alto funcionariado.

Eso sí, los altos funcionarios que ahora estén en interinidad y que opten a consolidar plaza en un proceso a partir de 2025 sí tendrán que certificar un nivel C1 a través de otro tipo de homologación o de prueba ya que, según ha explicado Tamarit, el nivel de acreditación por la nota de Bachillerato será con carácter retroactivo pero a partir del curso 2021-2022.

Bravo no ha podido especificar a cuántos funcionarios afectará esta nueva medida aunque desde la Conselleria de Educación, Tamarit sí ha concretado que en estos momentos el 85 % del funcionariado declara tener conocimientos del valenciano y el 50 % tienen ya reconocido un C1.

Resuelve el choque PSPV-Compromís

Ambas conselleras han destacado el "ánimo" que había de entendimiento entre ambas administraciones para llegar a este acuerdo. "Tengo que agradecer a la consellera Bravo la predisposición para llegar a acuerdo. En una negociación lo más importante es querer llegar a acuerdos y en este caso desde el minuto cero las dos consellerias queríamos llegar", ha detallado Tamarit.

"Cumplimos con lo que una sociedad con dos lenguas oficiales pide, que las administraciones tengamos la capacidad de atenderlos como toca", ha añadido.