Para dar de alta o baja de la Seguridad Social a un trabajador o a la empleada del hogar, para tramitar el autónomo o fraccionar una deuda tributaria, el trámite sólo puede ser telemático. La oficina para el ciudadano es virtual y no hay atención presencial en ventanilla en ninguna de las oficinas de la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) desde hace tres años, tal como ha publicado Levante-EMV.

Sin embargo, si lo que desea es tramitar la baja por nacimiento (maternidad o paternidad), la pensión de jubilación o la de viudedad debe averiguar qué día de la semana abre la agenda el ministerio para conseguir una de las escasas citas previas que se conceden cada 15 días. O realizar la gestión de forma telemática, previa solicitud del certificado, clave o firma digital que permita hacerlo. Y esperar que todo esté correcto ya que no hay funcionario alguno que, en el momento de tramitar la solicitud, le informe de si falta algo o si está todo correcto.

"El trámite telemático no es sencillo. Resulta fácil si sabes hacerlo y tienes las herramientas"

La falta de atención directa al ciudadano desde las oficinas de la Seguridad Social arrastra una consecuencia directa: tener que pagar a alguien para que gestione unas prestaciones que son gratuitas. Así lo denuncian desde el sindicato CSIF (Central Sindical Independiente y de Funcionarios), tras recalcar el auge de gestorías y negocios similares. "La respuesta del ministerio es que los trámites telemáticos son fáciles. De eso nada. Realizar trámites online es fácil si sabes hacerlo, como todo en esta vida. Por eso, al final, los ciudadanos pagar por gestionar una prestación a la que tiene derecho y que es gratuita. Afiliaciones a la seguridad social o jubilaciones pasan por gestorías", explican desde el sindicato.

Acceso denegado al sistema telemático de la Seguridad Social. F. Calabuig.

Es más, aseguran que el Gobierno está "privatizando" la Seguridad Social "porque en unos años vamos a derivarlo todo a las gestorías para poder gestionar ayudas, cotizaciones, prestaciones...".

Desde el sindicato también recalcan la "inseguridad" que sufre el ciudadano la hora de realizar trámites que puede que no estén bien realizados. "Los ciudadanos no pueden acudir a ningún centro a resolver una duda o a comprobar que está todo correcto. Ni tan siquiera el teléfono está redirigido a ninguna dirección provincial. El teléfono es una centralita y tampoco es un contacto directo", aseguran.

El resultado de esta falta de atención presencial es "que mucha gente va a sufrir embargos por impagos a la Seguridad Social que desconoce o no va a cobrar las prestaciones que espera en tiempo y forma por el simple hecho de no tener el servicio público abierto a la ciudadanía". Eso fue lo que le ocurrió a Enrique, quien se percató de la deuda que tenía generada con la Seguridad Social cuando comenzaron los embargos.

Enrique y José denuncian la indefensión que sienten por el cierre de oficinas. F. Calabuig.

Enrique y José, dos vecinos de València que denunciaron en Levante-EMV las consecuencias de no poder gestionar los trámites que precisan en la Seguridad Social de forma presencial saben que la solución que les ofrece el sistema es pagar un gestor. Pero ellos, dos personas sin ingresos que viven en Casa Caridad no pueden hacerlo. "Al final nos obligarán a pasar por el aro porque nosotros tenemos una trabajadora social en Casa Caridad y ni tan siquiera así lograos realizar los trámites. Pero es que no tenemos dinero para pagar un gestor", explican.

Las gestorías sí tiene todas las claves y certificados digitales necesarios para realizar trámites con la Administración porque "ese es su trabajo y saben cómo hacerlo" pero "obligar a los ciudadanos a pagar un servicio privado para acceder al sistema público es una perversión del sistema".