Los tres partidos del Govern del Botánic han aprobado hoy dos enmiendas para aumentar el presupuesto de las universidades valencianas en 31 millones de euros. Este dinero extra sirve para desatascar la complicada situación financiera que arrastraban estos centros, sobre todo en cuanto al pago de las nóminas. Con este dinero, fuentes de la conselleria de Universidades aseguran que el pago de los sueldos "está garantizado".

El presupuesto de los campus crecerá de la siguiente manera en 2023. Por un lado, aumentan la subvención ordinaria de las universidades que pasa de 801 a 824,5 millones en el año 2023, lo que significa que esta partida aumenta un 6 %. La otra partida tiene que ver con los complementos retributivos del personal, que pasan de 36 a 43, 5 millones de euros para conseguir desatascar el pago de las nóminas y garantizarlo para el año que viene.

Fuentes de la conselleria reconocen que la situación es complicada y destacan que "es un avance para desbloquear la situación financiera de las universidades". Por otro lado agradecen el esfuerzo en becas, pago de tasas y convenio colectivo y aseguran que hay plena colaboración con los rectores y los equipos económicos.

Estos 30 millones se añaden al presupuesto de la Conselleria de Innovación en 2023, que contaba con 1.285 millones, un 2,3 % más que en 2022, y es el 4,5 % del total de la Generalitat. En él se incluye la partida a las universidades públicas, de 95,6 millones, lo que sería la primera anualidad del plan de financiación plurianual que las instituciones aún esperan conocer.

Para el programa de I+D+i de la C.Valenciana, Innovación reserva 57 millones de euros; mientras que el plan GenT tendrá 14,75 millones (2,7 más que este año) y una nueva línea de 650.000 euros para estabilizar a personal ya contratado en las primeras convocatorias.

Las cinco universidades públicas de la Comunitat ya habían advertido de que no podrían pagar las nóminas desde enero de 2023, y por este motivo la conselleria de Hacienda ya mantuvo varias reuniones con Universidades para abordar el problema.

Los responsables de los centros reclamaban que el Consell rectificara para incluir los gastos de la subida del sueldo de los funcionarios acordada por la ley estatal, además del dinero correspondiente a los complementos de antigüedad por trienios y sexenios cumplidos y el IPV, que tampoco se había tenido en cuenta en los presupuestos del Consell.

Pese a que las cuentas de las universidades apuntaban a un incremento de gastos de personal de más del 6 %, los centros denunciaban que los presupuestos tan solo incluían un 2,5 % de incremento, por lo que se quedaban por debajo del presupuesto para hacer frente al sueldo de docentes, administrativos e investigadores a partir del 1 de enero de 2023. Los centros aseguraban que no podían detraer ese dinero de ninguna partida posible.