Más de 2.000 fallecidos y contando, una media de seis muertes al día. Es la cuenta de decesos que hay que atribuir en lo que llevamos de 2022 a la covid-19 y eso que muchos dan por (mentalmente) acabada la pandemia. El coronavirus sigue estando muy presente y afectando a los más vulnerables (personas muy mayores, con patologías de base o personas con inmunidad comprometida). Como consecuencia, los fallecimientos siguen sucediéndose, además, a un ritmo mucho más alto que las que provoca la gripe, que llegan a ser hasta ocho veces menos incluso en un mal año.

La Conselleria de Sanidad le atribuye 2.024 fallecidos a la covid-19 del 1 de enero al 27 de noviembre, 2.061 si seguimos las notificadas semanalmente. Esto supone que en 2022 han fallecido una media de 6 valencianos al día desde enero por culpa del coronavirus.

Son casi ocho veces más muertos que los que registró la Comunitat Valenciana en 2018, uno de los últimos años "malos" de la gripe y en los que el Instituto Nacional de Estadística registró 253 muertes por gripe aquí, 1.852 en toda España. La comparación todavía difiere más si se miran los muertos de 2019 por gripe: 150 en la C. Valenciana, 1.459 registrados por el INE en toda España.

En estos meses de circulación "baja", los muertos no han bajado de dos al día

En este año 2022 no todos los meses han sido igual de letales. Enero y febrero suman el número más alto de fallecidos (491 y 418 respectivamente) por culpa de la sexta ola de coronavirus que gracias a ómicron fue una de las más afectó a los valencianos pero fue menos mortífera que la de un año antes. Las muertes volvieron a repuntar en verano (295 en julio y 176 en agosto) por culpa de la séptima ola, la primera tras la retirada de las mascarillas y el inicio del periodo de "gripalización", en realidad el de convivencia con el virus. En los últimos meses, en los que la circulación de la covid se ha mantenido más o menos en niveles bajos, los muertos no bajan de 56 al mes, casi dos fallecidos al día por covid.

Muertos por covid y con covid

Las cifras hay que cogerlas, sin embargo, con precaución tanto unas como otras. Los expertos en Salud Pública recuerdan que el sistema actual de notificación de casos de covid-19 y de fallecidos que se utiliza sigue "mezclando" a las personas hospitalizadas por culpa de la covid y solo con covid. Es decir, cuentan tanto los afectados por covid como los que, simplemente se les ha detectado el virus en el hospital, pero estaban allí por otras cuestiones. La covid aparece en el certificado de defunción pero, en muchos casos, el coronavirus no es el responsable último de la muerte que sí se ha contabilizado.

De hecho, según cifras del Ministerio de Sanidad de los 331 personas que hay hospitalizadas ahora mismo con covid en la C. Valenciana, alrededor de la mitad tienen la infección pero no están ingresados por su culpa. Es por este motivo que los expertos piden poner en cuarentena las cifras de muertes por covid hasta que no haya una depuración en cuanto a la causa de la muerte, y que llegará "con la publicación de las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística, INE. Ahí se verá efectivamente el impacto en muertes de la covid este año", apunta el experto en epidemiología e investigador en Fisabio, Salvador Peiró. El INE aún tiene pendientes de publicar las de 2021.

Peiró: "Las cifras de mortalidad del INE nos darán el verdadero impacto de la covid"

Con todo, y aunque esas 2.000 muertes quedaran reducidas a la mitad, el impacto de la covid multiplicaría por cuatro el de un año malo de gripe. La comparativa quedaría algo más amortiguada teniendo en cuenta que las cifras de gripe también habría que revisarlas, esta vez al alza. Muchas veces, el virus de la "influenza" no es la causa última de la muerte sino el disparadero para que se produzca (sobre todo en personas muy mayores) e incluso está detrás de complicaciones cardiovasculares posteriores, aunque estas muertes no figuran como atribuibles a la gripe.

Precaución ante el primer invierno sin mascarillas

Habrá que esperar a ver la evolución de la covid en los próximos meses para ver si finalmente el coronavirus termina siendo un virus estacional como el de la gripe que deja un pico de fallecidos en ciertos meses y no durante todo el año como hasta ahora y si las cifras de personas que no han superado una y otra enfermedad se equiparan más a la baja.


A favor de que esto último suceda está la generalización de las vacunas, ya que el 82 % de los valencianos mayores de edad tienen ya las tres dosis (la cobertura varía del 50 al 97 % según los grupos de edad) y la evolución del propio SARS-CoV-2 que tras la irrupción de ómicron ha entrado en una espiral de subvariantes más contagiosas pero, por ahora, no más graves ni más letales. Además y según recuerdan los expertos ahora se registran sobre todo reinfecciones, que suelen ser cursar de forma más leve en la mayoría de las personas dado que tras la séptima ola, el 70 % de valencianos ya había pasado la infección.


La prueba de fuego estará en este primer invierno en el que convivamos con él sin mascarillas ni especiales medidas de prevención. De ahí que desde las autoridades sanitarias se esté insistiendo en la necesidad primero de poner barreras con las vacunas (la protección con la cuarta dosis en mayores está algo por debajo a lo esperado para estas fechas) y con medidas de prevención como el uso de mascarillas, sobre todo ante personas vulnerables. Es el mensaje que estas semanas no se cansa de repetir el conseller de Sanidad, Miguel Mínguez.