El nuevo arzobispo de València Enrique Benavent ha tomado posesión de su nuevo cargo y ha llegado puntual a la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles de Benavites, una pequeña localidad del Camp de Morvedre. El motivo responde a una tradición ancestral: cada nuevo arzobispo debe parar en el primer municipio de su nueva diócesis (València) a ofrecer las primeras palabras a sus fieles. Así las cosas, Benavent, que hasta ahora había sido el arzobispo de Tortosa, se ha dirigido hacia València, y es Benavites la que se encuentra en el primer punto geográfico dentro de la demarcación valenciana.

A las 11 de la mañana ha llegado al municipio donde le ha recibido el vicario general de la archidiócesis, Vicente Fontestad, junto a la denominada Comisión de Acogida para el nuevo arzobispo, compuesta por el alcalde, Carlos Gil, y las autoridades civiles, el Consejo Pastoral Parroquial y los vecinos y vecinas del municipio así como los párrocos del Arciprestazgo. Benavent ha sido recibido entre aplausos y ha podido conocer a buena parte de los feligreses que le esperaba en las puertas, adornadas con la tradicional murta valenciana. 

La parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles ha sido el lugar donde ha realizado su primera alocución a los feligreses. Dentro, la canción «Tiempo de esperanza» interpretada por el coro local ha supuesto una metáfora de lo que se espera de este nuevo arzobispo, una nueva etapa para la iglesia valenciana que encabeza Benavent, a quien en su bienvenida dentro del templo le han agradecido su llegada y le han deseado «que la Mare de Déu li acompanye». Benavent ha oficiado una misa tal como marca la tradición en esta parroquia abarrotada hasta las capillas laterales para recibir al nuevo pastor. Minutos antes de comenzar el oficio, Benavent ha pronunciado una oración sobre la tumba del Obispo de Girona en 1925, José Vila, nacido en este pueblo e hijo predilecto.

A continuación, Benavent va a visitar el seminario mayor de La Inmaculada, en Moncada, donde habrá un canto, una oración y los gozos a la Inmaculada. Aquí se forman los futuros sacerdotes y el propio Benavent fue maestro en estas instalaciones, por lo que la visita resulta del todo especial.

Posteriormente se dirigirá hacia el monasterio de Santa María del Puig, donde en 1237 San Pedro Nolasco descubrió una imagen de una virgen en un montículo y Jaume I ordenó después construir el histórico edificio. Se producirá aquí una nueva oración a la Virgen del Puig y se visitará la tumba del Padre Jofré, fundador del primer hospital psiquiátrico del mundo.