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Educación

Las personas con estudios superiores están más sanas y felices que el resto

Una monografía de la Fundación BBVA y el Ivie asegura que la clase social de los padres es un factor determinante para el éxito educativo de los niños | La baja inversión de España en educación alimenta la desigualdad en las aulas

Varios estudiantes pasean por el campus de Burjassot de la Universitat de València. Daniel Tortajada

Estudiar nos hace felices. Las personas con una carrera universitaria están mucho más contentas con su vida que los que tienen educación primaria. Y es más, los graduados están más sanos física y emocionalmente que las personas que tienen pocos estudios.

Son algunas de las conclusiones de la monografía "De los estudios a las competencias: condicionantes y resultados del capital humano en España", de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), que explica, además, que la clase social y el nivel educativo de los progenitores son un factor determinante para el futuro educativo y laboral de los hijos. En otras palabras, el ascensor social son los padres.

La monografía afirma que el nivel de estudios y las competencias adquiridas son importantes también para las oportunidades laborales de las personas, e incluso para los comportamientos cívicos y la participación social. Sin embargo, el estudio destaca que "las oportunidades educativas en España son desiguales", de hecho lo son muchos más que en otros países de la UE y están afectados sobre todo por el nivel de estudios de los progenitores, la situación económica de la familia y el tipo de ocupación.

Valencia. Investigadores del Parc Cientific de la Universitat de Valencia contra la nueva Ley de Ciencia GERMAN CABALLERO

Esto se debe a la baja inversión en educación que todavía existe en España, que destina tan solo un 4,1 % del PIB, solo por delante de Croacia, Hungría, Lituania, Luxemburgo, Grecia y Rumanía. El estudio está elaborado por un equipo multidisciplinar de economistas y psicólogos dirigido por los investigadores del Ivie José María Peiró y Lorenzo Serrano, y tiene en cuenta no solo la formación no reglada, sino todo un abanico de competencias adquiridas.

Evalúa tanto a alumnos en torno a 15 años y las competencias de la población adulta (a través del Programa Internacional de Evaluación de Competencias de Adultos, PIACC, por sus cifras en inglés). A mayor nivel de estudios, más competencias se alcanzan.

El ascensor social son los padres

Hay varios factores que influyen en la posibilidad de alcanzar un nivel educativo. El estudio destaca como uno de los primeros la situación económica familiar durante la adolescencia, el nivel de estudios de los progenitores y su situación laboral.

A iguales circunstancias, los menores con una situación económica muy mala en su casa tienen un 20 % menos de posibilidades de alcanzar estudios superiores (FP superior y universitarios). Además, las personas cuya madre tiene un nivel alto de estudios también elevan 20 puntos porcentuales la capacidad de completar estudios. Los efectos del nivel de estudios del padre son igualmente relevantes.

La relación con el mercado de trabajo de los padres también influye en la educación de los hijos, más allá de la capacidad financiera o la condición del hogar. Los hijos de padres que trabajan tienen una probabilidad 10 puntos mayor de completar estudios superiores que el resto. También influye el tipo de ocupación, los padres altamente cualificados (directores y gerentes, técnicos y profesionales, científicos e intelectuales y técnicos y profesionales de apoyo) tienen 21,5 puntos más de probabilidad de alcanzar estudios superiores.

VLC Burjasot Campus de la Universidad de Valencia. Daniel Tortajada

Tamaño del municipio y hermanos

Pero hay más factores que determinan la formación alcanzada, en concreto influyen el tamaño del municipio de residencia y el número de hermanos menores que se tengan. De hecho, el tamaño de la localidad influye mucho en el nivel de estudios completados hasta el punto de no superar los básicos.

El efecto se aprecia mucho en los municipios de más de 10.000 habitantes, donde la probabilidad de completar estudios superiores es casi 9 puntos mayor que en los pequeños. En cuanto al número de hermanos menores de edad está también asociado a una menor probabilidad de completar estudios superiores (hasta 2,5 puntos porcentuales menos de probabilidad por cada hermano menor).

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