Las denuncias de maltrato animal se han triplicado en los últimos años. También lo han hecho las investigaciones judiciales y las sentencias. Ahora bien, los datos absolutos de la memoria anual de la Fiscalía Provincial de València muestran que, en 2021, solo hubo 23 sentencias de las 82 diligencias previas que se iniciaron en los juzgados. Eso sí, cinco años antes (en 2017), solo hubo 6 sentencias de 56 procedimientos investigados.

El último lustro ha supuesto para la Fiscalía Provincial de València la apertura de 379 procesamientos judiciales por maltrato animal que han finalizado con 62 sentencias (el 16,3%). Expertos como la vicepresidenta de la Sección de Derecho Animal del ICAV, Amparo Requena, aseguran que en este aumento ha sido clave la Fiscalía de Medio Ambiente y la especialización de profesionales pero recalca la dificultad de conseguir que las denuncias concluyan el procedimiento judicial.  

"Vamos avanzando y cada vez hay más condenas pero en la gran mayoría de procedimientos por abandono de animales éstos no llevan identificación lo que impide llegar hasta el dueño. Los ayuntamientos se tiene que tomar muy en serio este tema porque entre el 70 y e 90% de los animales recogidos por las protectoras no tiene chip, y eso que es obligatorio, lo que demuestra la falta de aplicación de una ley que, en el caso de la Comunitat Valenciana, data del año 1994. En los ayuntamientos no hay sanciones por maltrato. La gran mayoría de multas son por las normas que afectan a los Perros Potencialmente Peligrosos (PPP)", explica, en referencia a la vía administrativa.

Perro abandonado en una parcela de Castelló. Levante-EMV

Ahora bien, respecto a la vía penal, Requena vuelve a hacer un llamamiento para que la reforma del Código Penal, que no llevará a la cárcel a los maltratadores de animales, incluya penas de prisión más allá de los dos años. "Aún estamos a tiempo. Los procesos judiciales son muy complicados. Hay que demostrar el maltrato, identificar al dueño, conseguir pruebas y testigos. Y si después de todo el proceso no hay prisión para los casos más graves... La reforma no está aprobada y por eso hacemos un llamamiento, de nuevo", concluye.

Oportunidad histórica... y perdida

En la misma línea se expresan desde el Observatorio Justicia y Defensa Animal, una entidad que ha trabajado desde 2013 para conseguir una reforma del Código Penal que ahora llega y se queda, sin embargo, sin cumplir con las expectativas previstas.  "Si se aprueba el texto como está previsto habremos perdido una gran oportunidad para tener un Código Penal acorde con la sociedad civil pero también con los países de nuestro entorno que ya contemplan penas de prisión de hasta 3 años para los casos más graves de maltrato animal", explica el presidente de la entidad, Juan Ignacio Codina.

Los países den entorno ya contemplan penas de prisión de hasta 3 años", explica Codina

Y es que, aunque consideran un logro que en los casos más graves de maltrato animal la reforma del Código Penal elimine la posibilidad de multa, Codina lamenta que la pena de prisión no supere los 2 años ya que a efectos prácticos eso implica eludir la cárcel. "En 2013 ya exigíamos que en los casos más graves el maltratador debería entrar en prisión y ahora, cuando la reforma va a ser una realidad vamos a perder una gran oportunidad. No tenemos pruebas pero el lobby de la caza tiene mucho que ver que el Gobierno no se atreva a dar este paso. Igual que ha pasado con la ley de Protección, Defensa y Bienestar Animal porque quieren dejar fuera de la normativa a los perros de caza. Al final hay presiones e intereses pero con lo lento que es realizar estas reformas es una pena quedarse a medias", explica.

Animales salvajes

Es más, Codina incluye en los asuntos que se han quedado pendientes en la reforma de la Código Penal la exclusión de los animales salvajes de la normativa. "La reforma del Código Penal en cuanto a maltrato animal se inicia para proteger a los animales salvajes tras una serie de barbaridades perpetradas y ahora se quedan fuera", concluye.