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Los vapeadores le ganan la partida al tabaco entre los jóvenes

Los adolescentes ya consumen más cigarrillos electrónicos que tradicionales | Desde la AECC alertan de la peligrosidad de esta moda ya que no hay conciencia del peligro de estos dispositivos

Un joven vapeando en la calle.

Un joven vapeando en la calle. / VALENTYN OGIRENKO

María Serrano

València

El cigarrillo está perdiendo predicamento entre los jóvenes valencianos pero no por estos fumen menos, sino porque los adolescentes ahora prefieren vapear. Los vapeadores le están ganando la partida al tabaco tradicional, algo que preocupa, y mucho porque los jóvenes no consideran peligrosos estos dispositivos, pese a que contienen elementos tóxicos y cancerígenos aunque se utilice sin cargas de nicotina.

Así, según los últimos datos de la Encuesta sobre uso de drogas en Enseñanzas Secundarias (Estudes, 2021) del Ministerio de Sanidad, los vapeadores le sacan cinco puntos en consumo al tabaco: el 46,3 % de estudiantes valencianos de entre 14 y 18 años ha consumido cigarrillos electrónicos (CE) frente al 41,7% que ha probado el tabaco en 2021 y estas nuevas formas de consumir tabaco "han crecido 25,5 puntos desde 2014".

La alerta la han lanzado desde la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) en la C. Valenciana que se han centrado en los vapeadores y las nuevas formas de consumo de tabaco en su última campaña "Por 7 Razones quítate la venda". Desde la AECC van a hacer intervenciones en las aulas para "desmontar falsos mitos" sobre la inocuidad de este tipo de consumir tabaco y también en redes, contando con el influencer valenciano Nachter.

La organización ha podido comprobar este crecimiento del vapeo entre jóvenes en sus propios estudios. Así en el Observatorio del Cáncer (para el que se entrevistó a 1.730 jóvenes de 16 a 21 años de toda España) se confirma que la opción de los cigarrillos electrónicos le gana terreno al tabaco tradicional: el 39,6 % admitió  utilizar cachimbas o vapeadores al menos de forma mensual, mientras que el 33,2 % de los encuestados aún utiliza tabaco tradicional, casi siete puntos más.

No parecen peligrosos

El que se sustituya una forma de fumar por otra es incluso "más peligroso" porque no existe una percepción de riesgo asociada al consumo de cigarrillos electrónicos, vapeadores o cachimbas. “Solo el 16,2% de los estudiantes que vapean lo asocia con muchos o bastantes problemas para la salud, y entre los que no consumen el porcentaje asciende escasamente a 20,6%. Independientemente de que se utilicen con liberación o no de nicotina, su aspecto, presentación, y forma de consumo es muy similar a la del cigarrillo tradicional, contienen elementos tóxicos y cancerígenos y perpetúan la conducta de fumar, alimentando la necesidad y adicción psicológica principalmente”, explica Tomás Trenor, presidente de la Asociación Contra el Cáncer en la Comunidad Valenciana.

A nivel nacional, la C.Valenciana es la cuarta autonomía, por detrás de Extremadura (50,7%), Murcia (47,1%) y Andalucía (46,9%), con más jóvenes que han vapeado: 130.001 en 2021, hábito más extendido entre los chicos que entre las chicas, según la encuesta Estudes.

"Está de moda" y "no deja olores", entre las razones para vapear

Según han destacado desde la AECC, la incidencia se explica porque los jóvenes presentan actitudes más positivas hacia las nuevas formas de consumo. En una encuesta realizada por el Observatorio de la Asociación Española Contra el Cáncer a personas de entre 16 y 21 años, destacaban como principales razones para vapear que “está de moda entre actores, influencers y streamers (57,1%)”, “no deja malos olores (53,1%)”, “es más fácil dejarlo (51,4%)” o es una experiencia “buena para compartir entre amigos (37,6%)”.

“Existe un interés por parte de las industrias tabacaleras de diferenciar las nuevas formas de consumo del tabaco tradicional: de hecho, el término vaper surge para distinguirlo de cigarrillos electrónicos y aludir a la inocuidad del vapor de agua. La realidad es que estos dispositivos contienen elementos tóxicos y compuestos cancerígenos que ya están ocasionando enfermedades pulmonares y podrían ser causantes de diversos tipos de tumores, como cáncer de pulmón, de riñón o de vejiga”, añade Natalia Ruiz, coordinadora de la Unidad de Promoción de la Salud de Contra el Cáncer Valencia.

Vapear sin nicotina no es la solución

Así lo corrobora Bartomeu Massuti, jefe del servicio de Oncología del Hospital General de Alicante y secretario del grupo español de cáncer de pulmón (Gepc). "Tienen los mismos productos aunque sea en menor concentración. Los efectos nocivos sobre los pulmones y el sistema cardiovascular están claros", asegura el oncólogo que incide en que vapear sin nicotina tampoco es la solución. "Puede bajar el componente de la adicción pero los productos de la combustión son potencialmente cancerígenos", añade. Según la encuesta Estudes en seis de cada diez casos, los jóvenes eligen cartuchos "sin nicotina".

Otro de los mitos es que son un sustitutivo del tabaco o un método para dejar de fumar. Según el Ministerio de Sanidad, el 87,8% de los estudiantes de secundaria que fuman a diario consumen, a su vez, cigarrillos electrónicos.

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