Diversidad Funcional

Exoesqueleto: un traje de Ironman para niños con parálisis cerebral

El colegio de parálisis cerebral de Cruz Roja en València cuenta con el primer exoesqueleto pediátrico en un centro educativo

Un colegio de parálisis cerebral usa un exoesqueleto

Arturo Iranzo / Víctor Rodríguez

Mónica Ros

Mónica Ros

Pueden ponerse de pie y moverse. Les permite caminar. Y les hace sonreír. Yaymi tiene 10 años y es la primera vez que endereza su cuerpo y sus piernas la sujetan. Se poner erguida y su mirada cambia. Ella está feliz y su madre, emocionada. Lleva colocado el exoesqueleto pediátrico con el que cuenta, desde hace apenas unos meses, el colegio de parálisis cerebral de Cruz Roja en València, un dispositivo creado por la entidad española Marsi Bionics y diseñado por Elena García Armada, una de las diez científicas más reconocidas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que fue premiada por Cruz Roja. Todo un hito científico que es, además, social, sanitario y educativo. Una especia de armadura de Ironman con la que alcanzar una realidad desconocida para ellos.

Yaymi se pone de pie por primera vez gracias al exoesqueleto.

Yaymi se pone de pie por primera vez gracias al exoesqueleto. / Miguel Ángel Montesinos

Cruz Roja ha comprado este dispositivo para este colegio y ha invertido 200.000 euros para que, por primera vez en un entorno escolar, niños y niñas se puedan poner de pie, puedan caminar, puedan disfrutar y sientan algo desconocido para ellos hasta ese momento. Los beneficios sanitarios son increíbles (mejora la fuerza de todos los grupos músculos, la calidad de la marcha, la resistencia, la estabilidad, la capacidad de manipulación y hasta la cardiovascular). Y todo ello, independientemente de las capacidades cognitivas del menor.

Un hito científico y social

"No importa lo que pueda o no pueda hacer el menor. Ahí está la novedad y la clave de esta maravilla. El exoesqueleto va solo, lo puedes programar si se quieren trabajar ciertas partes y no depende de las capacidades del menor, de lo que pueda o no pueda hacer. Es increíble. Un gran avance”, explica el fisioterapeuta del centro, Luis Beltrán. A su lado, el director del colegio, José Vicente Rodríguez, y la orientadora educativa, Cristina Iglesias, recalcan la importancia de que este exoesqueleto esté en un colegio, un centro educativo donde se trabaja de forma individual con cada alumno y alumna con parálisis cerebral potenciando sus capacidades y adaptando la tecnología a sus particularidades.

El exoesqueleto es un hito científico con numerosos reconocimientos en todo el mundo que supone cambiar el paradigma de la rehabilitación de las patologías neuromusculares en la infancia, y posibilita que niños o niñas que no han caminado nunca puedan ponerse de pie y tener la oportunidad de desplazarse por el espacio. Un ejemplo más de todo lo que puede ofrecer la tecnología humanitaria. Ahora solo falta que sea accesible a los bolsillos.