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Seis de cada 10 valencianos que podría cobrar el Ingreso Mínimo Vital ni lo han pedido

La Comunitat Valenciana es la cuarta autonomía con más hogares potencialmente beneficiarios que no han solicitado la prestación

Más de 30.000 hogares valencianos unipersonales o donde sólo viven adultos no han solicitado la prestación a pesar de cumplir los requisitos para percibirla

El autobús del IMV en su visita a València.

El autobús del IMV en su visita a València. / Miguel Ángel Montesinos

Mónica Ros

Mónica Ros

València

Cumplen los requisitos para percibir el Ingreso Mínimo Vital (IMV) pero ni tan siquiera han pedido una ayuda cuya cuantía media es de 171 euros por persona y por hogar, de 491 euros. En la Comunitat Valenciana el 62% de los hogares potencialmente beneficiarios del IMV ni tan siquiera ha solicitado la prestación y es la cuarta a nivel estatal en la denominada tasa «non take-up». En España, la media se sitúa en el 58%. 

Así lo asegura el segundo informe sobre el IMV que ha realizado la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) tras analizar las dificultades en el diseño y proyección de la prestación, su afectación y evolución en los hogares, el ritmo de avance, el número de beneficiarios, el de denegaciones y los motivos de las mismas, entre otros. 

Según datos de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales, en abril de 2023 un total de 196.785 valencianos eran beneficiarios del IMV. Sin embargo, había 990.608 personas en riesgo de pobreza. Es más, en 2022 el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones no fue capaz de ejecutar el presupuesto total que había previsto para el IMV y devolvió a las arcas públicas 453 millones que habrían beneficiado a 250.000 personas. 

En 2022 el ministerio «devolvió» a las arcas públicas 453 millones previstos para pagar el IMV que no utilizó

Los datos autonómicos del estudio reflejan que en los hogares donde no se solicita la ayuda a la que tienen derecho se clasifican con arreglo a tres variables: la comunidad autónoma de residencia, el tipo de hogar (monoparental, hogares con hijos y más de un adulto, unipersonales y sólo de adultos) y, por último, la ganancia que supondría el IMV si lo solicitase y se les concediera (entre un 0% y hasta más de un 60% de la renta garantizada).

Del cruce de estas tres variables, el informe analiza 204 grupos resultantes que reflejan que un total de 37.106 hogares valencianos que no han solicitado el IMV y podrían haberlo hecho

El 81% de estas hogares valencianos (30.165) son unipersonales o están formados sólo por adultos. En el grupo de hogares con hijos y más de un adulto hay 6.941 hogares que si pidieran y percibieran la ayuda verían incrementado sus ingresos en más del 60%. 

Por qué no piden la ayuda

Pero ¿por qué los ciudadanos que cumplen los requistos no piden una ayuda diseñada para ellos? En un primer análisis, el informe del AIReF apunta al desconocimiento de la información. «El ministerio está llevando a cabo varias iniciativas para reducir la incidencia de este fenómeno como el autobús informativo que ha recorrido varios puntos de la geografía española, la campaña institucional ‘Es lo mínimo’, la apertura de un canal de YouTube en el que se explica cómo solicitar el IMV e incluso dos proyectos piloto para evaluar la eficacia de varias medidas para reducir el «non take-up», explica el informe. 

Ahora bien, el otro factor que destaca el infome para explicar por qué no se solicita la ayuda es «que el trasvase de hogares beneficiarios de las rentas mínimas autonómicas al IMV estuviera siendo limitado». 

Imagen de archvio sobre ayuda a la infancia

Imagen de archvio sobre ayuda a la infancia / Save The Children

Sin cruce de datos

Eso sí, esta explicación está a medias. «La escasa calidad de los microdatos sobre los beneficiarios y el gasto de las rentas mínimas autonómicas que las comunidades autónomas reportan a la AEAT y al INSS ha impedido a la AIReF realizar los análisis pertinentes para conocer su evolución o el grado de solapamiento con la prestación estatal. La información a nivel de persona que se suministra por parte de las comunidades autónomas tanto a la AEAT como al INSS es todavía limitada y no permite realizar un análisis temporal de beneficiarios y cuantías percibidas de las rentas mínimas autonómicas», recalca el informe.  

Desde la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) aseguran que estos datos demuestran que la ayuda «no está llegando a quienes más lo necesitan» y apuntan a la brecha digital y a un perfil de familias «muy vulnerables, en pobreza extrema, que no saben ni solicitar ni tramitar la ayuda». 

Una ayuda a la infancia desde 2022 que no acaba de despegar

La Comunitat Valenciana no sólo es una de las que tiene una tasa más elevada «non take-up»  (no solicitud) en cuanto al número de peticiones del Ingreso Mínimo Vital (IMV). Lo mismo ocurre con el denominado complemento de ayuda para la infancia (CAPI), que entró en vigor en febrero de 2022. 

Esta ayuda a la infancia supone un ingreso mensual de 100 euros por cada descendiente menor de 3 años, 70 euros por cada uno de entre 3 y 6 años y 50 euros por cada menor de más de 6 años. Para ser beneficiario de esta ayuda en hogar con menores, la familia debe acreditar en el año anterior ciertos ingresos en función del número de menores, con rentas anuales que oscilan entre los 23.008 euros y los 38.937 euros anuales.  

En la Comunitat Valenciana, algo menos de 20.000 familias perciben el IMV y el CAPI, tal como permite la normativa; y unas 18.000 sólo el complemento de ayuda a la infancia. 

El informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) analiza el primer año de implementación de esta ayuda, que tampoco acaba de despegar. Aún sí, la Comunitat Valenciana aparece como la segunda autonomía con mayor número de perceptores de CAPI (con un 12%). Ahora bien, la valenciana también es una de las autonomías con una mayor tasa de «non take-up».

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