La caída de las inversiones se concentra en Alicante y Castellón

Las dos provincias sufren recortes del 20 % mientras Valencia retrocede poco más del 8 %

Alicante recibe 485,7 millones, Castellón 142,2 millones y Valencia, 647,7 millones

Mazón visita unas obras en Alicante junto a la vicepresidenta segunda, Susana Camarero.

Mazón visita unas obras en Alicante junto a la vicepresidenta segunda, Susana Camarero. / José Navarro

Mateo L. Belarte

Mateo L. Belarte

El Consell logró presentar este lunes unos presupuestos al alza gracias al aumento de recursos que se espera recibir del Estado a través del sistema de financiación, que compensarían el aumento del coste de la deuda. Sin embargo, para cuadrar las cuentas el Ejecutivo valenciano ha recortado sensiblemente en el capítulo inversor. Una caída que se concentra sobre todo en Alicante y Castellón, según los datos territorializados de esas inversiones que ha desgranado este martes la Conselleria de Hacienda.

Según las cifras, ambas provincias sufren retrocesos del 20 % en la inversión real, mientras Valencia es la que sale mejor parada y 'solo' pierde el 8,1 % de los recursos destinados a proyectos. Alicante cuenta para 2024 con 485,73 millones frente a los 610 de 2023; Castellón cae de 177,6 a 142,24 millones y Valencia pasa de los 705 millones a invertir en 2023 a 647,66 para el próximo ejercicio.

En todo caso, desde el departamento que dirige Ruth Merino señalan que esas comparaciones se basan en las cifras presupuestadas en las cuentas de 2023, las últimas del Botànic, cuya ejecución al cierre del tercer trimestre rondaba el 25 %. Es decir, apuntan a que pese a proyectar más dinero, esos proyectos no cristalizaban.

Alicante y Castellón registran caídas porcentualmente muy similares, pero la primera pierde mucha más inversión en términos absolutos (125 millones menos frente a 35 millones) por la mayor magnitud de sus cifras.

Alicante pierde peso

Una situación que contrasta con la del ejercicio anterior. Las cuentas de la Generalitat llegaban después de unos Presupuestos Generales del Estado que relegaron a Alicante a la cola de la inversión del Estado. Para mimar a una provincia clave y además en año electoral, el Botànic destinó casi la mitad de sus inversiones a las comarcas del sur.

Ahora, y pese a la beligerancia que mostró el ahora president, Carlos Mazón, por el "ninguneo" del Gobierno a Alicante, esta provincia pasa de captar casi uno de cada dos euros en inversiones a apenas uno de cada tres.