Entrevista | José Martín Vallejo Ginecólogo responsable de la clínica de reproducción asistida Ginemed Valencia

"Antes de los 35 años, hay que tener todos los hijos que se deseen"

El ginecólogo José Martín destaca la falta de seguridad económica en el retraso de la edad de las mujeres cuando deciden ser madres

El 3 % de los casos de éxito en las clínicas corresponden a mujeres que deciden ser madres en solitario

José Martín Vallejo, ginecólogo y responsable de Ginemed.

José Martín Vallejo, ginecólogo y responsable de Ginemed. / Loyola Pérez de Villegas

Lluís Pérez

Lluís Pérez

La edad media de las españolas que son madres por primera vez se situó el pasado año en 32,6 años; las que más tarde lo son de toda Europa. El retraso en la maternidad es un fenómeno relacionado con el contexto social -las nuevas generaciones tienen otras prioridades antes de reproducirse- y económico, con problemas para conseguir una estabilidad laboral antes de los 30 años. Sin embargo, los expertos siguen alertando del riesgo que conlleva ser madre hacia los 40 años. "Antes de los 35 años, las mujeres deberían tener todos los hijos que desean", explica el ginecólogo José Martín, responsable de la clínica de reproducción asistida Ginemed, dentro de la jornada Situación demográfica de la sociedad occidental vs. reproducción humana asistida. La clínica la organizó ayer en el hospital Vithas Valencia 9 de octubre; un evento que reunió a expertos en obstetricia y ginecología con el objetivo, principalmente, de "informar para que la población sea consciente del riesgo y de la necesidad del recambio generacional".

¿Qué riesgos tiene gestar a una edad avanzada?

Lo ideal es tener todos los hijos antes de los 35 años. Es el mensaje que me gustaría lanzar a la población. A partir de esa edad empieza a dificultarse; especialmente, a partir de los 38. A esa edad el 70 % de los embriones van a tener anomalías cromosómicas o hay dificultades para la fecundación y, además, un mayor riesgo de sufrir un aborto. Si cada vez se retrasa más la edad a la que tener el primer hijo, muchas más mujeres van a tener que recurrir a técnicas de reproducción asistida.

Sin embargo, el perfil de las madres ha cambiado en los últimos años.

Totalmente. Antes era habitual que los hijos se tuvieran entre la veintena y la treintena y, ahora, es entre los treinta y los cuarenta. Es entendible porque estamos en un contexto en que no hay seguridad económica para plantearse tener hijos a una edad temprana. No es fácil tener un puesto de trabajo o una estabilidad para poder organizarse o, a veces, tampoco aparece la pareja ideal en un momento determinado.

Esta última circunstancia ha provocado que haya un mayor número de madres que deciden hacerlo solas. ¿Es notable?

Está creciendo en los últimos años. En el 2021, por ejemplo, a nivel nacional el 3 % de los nacidos en España era en familias monoparentales, de mujeres solas o, por lo menos, sin constancia de que hubiera un padre.

Si aun así, las mujeres no pueden adelantar su embarazo, ¿qué se recomienda a nivel médico?

A partir de los 30 años, lo ideal es comprobar cómo está la reserva ovárica con el especialista. Acudir a una consulta de ginecología y obstetricia para hacer un simple recuento de folículos en cada ovario para ver en qué situación se encuentra y poner los mecanismos para facilitar la fecundación en el momento que se decida.

José Martín Vallejo en su consulta ginecológica.

José Martín Vallejo en su consulta ginecológica. / ED

Uno de estos mecanismos es la preservación de los óvulos a una edad joven porque generan muchas menos pegas que los óvulos de mayor edad y, por tanto, facilitan la gestación de la mujer a una edad más avanzada.

¿Qué procedimiento sigue una mujer interesada en utilizar esta técnica?

Lo primero es someterse a una evaluación, a unos exámenes que nos permitan saber cómo está y nos ofrezcan información sobre su estado de reserva ovárica y, también, a nivel global. Es importante saberlo porque la mujer se somete a medicación por vía subcutánea, para conseguir que el ovario ponga en marcha el desarrollo múltiple de los folículos y poder guardar el mayor número posible de óvulos. Estos quedan congelados y a disposición del paciente a lo largo de su vida reproductiva. Además del esfuerzo en la medicación, la paciente pasa por el quirófano, con un proceso de sedación, para poder recuperar los óvulos a través de una aguja que va conectada a un sistema de aspiración que accede al folículo, la estructura dentro del ovario donde está el óvulo para recuperarlo, poderlo guardar y vitrificarlo.

Señalaba el riesgo de gestar a una edad avanzada, pero hay mujeres que son madres más allá de los 40.

Sí. En las clínicas de reproducción asistida hacemos tratamientos hasta los 50 años. Aunque la legislación no lo especifique, es la edad máxima con la que solemos trabajar. Quiere decir que los organismos están preparados; físicamente, no hay ningún problema, aunque a los 48 años ya estaríamos forzando el organismo. El cuerpo aguanta bien, pero a más edad, mayor riesgo de alteraciones cromosómicas y, habitualmente, menos posibilidades de conseguir un embarazo.

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