Más de 4.000 valencianos llevan diez años siendo atendidos por Cáritas

La entidad acompañó en 2023 a 54.317 personas, lo que implica una media de 148 atenciones diarias y supone un 5 % más que el año anterior

Imagen de uno de los talleres prelaborales de Cáritas.

Imagen de uno de los talleres prelaborales de Cáritas. / Levante-EMV

Mónica Ros

Mónica Ros

La pobreza se hereda y además, no para de crecer. Así lo demuestran los datos de la memoria anual de Cáritas que reconoce que el año pasado atendió a 54.317 personas (un 5% más que el año anterior) y que a 4.128 de ellas las lleva atendiendo más de 10 años.

Los perfiles de las personas atendidas por la institución en alguna de sus 426 Cáritas parroquiales y 180 proyectos no han cambiado. Quienes con mayor frecuencia solicitan la ayuda de Cáritas en la diócesis de Valencia siguen siendo personas migrantes (la mayor parte de ellas en situación administrativa irregular), mujeres solas y parejas jóvenes con menores de edad a su cargo, y personas con viviendas precarias.

De quienes solicitaron apoyo económico en vivienda, el 66% se encontraba en situación de régimen de alquiler por subarriendo. "Algunos de estos casos se encuentran con la dificultad en la tramitación del empadronamiento en el mismo domicilio que obstaculiza su proceso de integración", aseguran desde la entidad.

"A este respecto, los datos de nuestras memorias, así como los de otros informes de referencia, nos hablan del hecho de tener hijos como uno de los factores de riesgo de exclusión y de transmisión intergeneracional de la pobreza, y por ello prestamos especial atención a los 16.659 niños, niñas y adolescentes beneficiarios de nuestra acción y trabajamos para evitar que las situaciones de pobreza y exclusión se perpetúen", explican.

Por otra parte, desde la entidad social destacan cómo un 7,6% de las personas atendidas lo son desde hace más de 10 años. "Se trata de familias muchas de ellas en pobreza severa, que ven cronificada su situación y que nos siguen indicando que la transmisión intergeneracional de la pobreza influye en la precariedad y la vulnerabilidad de las familias que atendemos", aseguran.

Infancia y adolescencia

Entre las personas acompañadas por Cáritas Valencia destacan los 1.033 menores de edad que participan en los proyectos de Infancia y adolescencia o residieron en el Hogar Mare de Déu dels Desemparats i dels Innocents el año pasado. Asimismo, un total de 43 familias son acompañadas en sus hogares; mientras que 144 personas migrantes o en situación de sin hogar residieron en viviendas de la institución y en el Centro de acogida San Esteban. Además, 123 mujeres fueron acompañadas desde el proyecto Jere-Jere y 1983 encontraron un empleo con el apoyo de Cáritas en la diócesis (un 35 por ciento más que el año pasado).

Voluntariado de mujeres

A lo largo de 2023 Cáritas contó con la colaboración desinteresada de 4.983 personas voluntarias, la mayoría (67%) mujeres. Del mismo modo, recibió el apoyo de 3.355 personas que confiaron recursos económicos a la entidad y un total de 270 entidades y empresas colaboradoras. En cuanto a los recursos económicos, los fondos propios suponen el 66% de los ingresos que recibe Cáritas en la diócesis de Valencia, que ascendieron, a 13.893.381 euros en 2023.

Pero para realizar todos los programas y atenciones son necesarios recursos. Así, el año pasado, Cáritas invirtió más de doce millones de euros (12.502.456 euros) en la atención social en la diócesis de Valencia, un 39% en programas de atención y acompañamiento y un 34% en cubrir necesidades básicas como, suministros, ayudas para alquiler, desahucios, pago de recibos, reparaciones en la vivienda, alimentación, medicamentos o ayudas educativas.

Propuestas

Entre las conclusiones más destacadas, la directora de Cáritas Valencia, Aurora Aranda destaca, entre otras preocupaciones, la necesidad de que la Administración "garantice políticas públicas que dignifiquen a todas las personas y, sobre todo, a aquellas que se encuentran en situaciones vulneradas".

En ese sentido, en el ámbito del trabajo digno, Aranda destaca la necesidad de "planificar y coordinar políticas de empleo focalizadas en los colectivos con un acceso más complicado al mercado laboral y que tengan en cuenta la situación personal y familiar de la persona trabajadora". En cuanto al acceso a una vivienda digna y adecuada, la directora de Cáritas Valencia propone "ampliar el número de viviendas de alquiler de calidad a precios asequibles; aumentar el parque público de vivienda en alquiler social para aquellas familias con rentas más bajas y cumplir el 3% de dotación residencial que marca la ley, ampliable al 5%, para garantizar un hogar a familias en situaciones de extrema necesidad".

Por último recalca la "necesidad de seguir garantizando el derecho al mínimo vital para todas las personas con un sistema de garantía de ingresos mínimos que esté dotado con la cobertura suficiente y cuya tramitación se agilice"

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