Mazón moviliza hasta a sus consellers independientes para la batalla europea

El líder del PPCV activa a todos los titulares de cartera, incluso los no afiliados como Merino y Montes, para mantener el tirón del 28M y exhibir la gestión del primer año de gobierno como baza electoral contra un Sánchez que resiste

Pons, Catalá, Mazón, Mompó y Pérez, antes del mitin

Pons, Catalá, Mazón, Mompó y Pérez, antes del mitin / Germán Caballero

Mateo L. Belarte

Mateo L. Belarte

El listón está alto para el PPCV de Carlos Mazón en las elecciones europeas de este 9 de junio. El president viene de llevar a los populares valencianos a sus mejores resultados en más de una década hace ahora justo un año y de cumplir también en las generales del 23J, cuando brindó un resultado incluso ampliado a Alberto Núñez Feijóo tras cerrar su acuerdo de gobierno exprés con Vox.

Ahora, el president y líder del PP valenciano tiene ante sí el reto de mantener la inercia en los comicios comunitarios, una cita más complicada por la menor movilización que suele conllevar pero en la que la C. Valenciana vuelve a jugar un papel protagonista en el tablero nacional. Al menos así lo indica la agenda de Génova en territorio autonómico. Además, en la federación valenciana admiten que necesitarán exprimir cada voto para cumplir con esas expectativas ante un PSOE que según las encuestas resiste mejor de lo esperado.

A diferencia del año pasado, ahora Mazón cuenta con el músculo institucional logrado en las autonómicas y municipales de 2023 y está decidido a aprovecharlo en favor de su partido. De esta forma, el jefe del Consell ha llamado a filas a todos los miembros de su Ejecutivo de la cuota del PP (seis de los nueve consellers, exceptuando al propio president) para que se impliquen en la campaña electoral. La estrategia ya se ha visto en los pocos días que lleva en marcha y desde la formación conservadora avanzan que la tónica se mantendrá en la semana larga que queda hasta la cita con las urnas.

Seis consellers movilizados

Se da la circunstancia que de la media docena de titulares de cartera designados directamente por Mazón (los otros tres corresponden a Vox, si bien fueron avalados por el popular), solo cuatro tienen carné de afiliado del PP: Susana Camarero (vicepresidenta y consellera de Servicios Sociales), José Antonio Rovira (Educación), Marciano Gómez (Sanidad) y Salomé Pradas (Medio Ambiente).

Pero ni las independientes Ruth Merino (Hacienda) y Nuria Montes (Industria y Turismo) se libran del toque de corneta del president. Las dos conselleras estuvieron presentes en los tradicionales actos de pega de carteles que descorchan las campañas, la primera en València y la segunda, en Benidorm y Alicante, donde reside y tiene su área de influencia, y han tomado parte en diversos actos de partido.

Especialmente llamativa es la actividad orgánica de Merino pese a que, al menos oficialmente, no milita en la formación conservadora. La exsíndica de Ciudadanos en las Corts abandonó entre lágrimas el partido liberal a las puertas de las elecciones del año pasado. Dijo que abandonaba la política, pero apenas tres semanas después era presentada por Mazón como uno de los fichajes estrella de su proyecto.

Tras la victoria del PP y el posterior pacto con Vox, el popular recomensó a Merino con la cartera de Hacienda y la portavocía del Consell. Pero ahora le pone deberes como a una militante más. Además de en ese primer acto de inicio de campaña, Merino ha participado en diversas citas de los populares valencianos enfocadas a esa cita electoral del 9 de junio, como la convención social de Gandia del pasado fin de semana o un mitin del secretario general del PPCV, Juanfran Pérez Llorca, en Torrent. Tampoco se perdió la fiesta de aniversario de la victoria del 28M de este martes.

Sánchez, "correoso"

El objetivo del despliegue de consellers, señalan desde la formación, es mantener el tirón de 2023 y lograr que el electorado popular siga movilizado. La gestión del Consell es la base de la campaña de los de Mazón, que encaran la cita como otro plebiscito a Sánchez. El PPCV cosechó en las autonómicas más de 880.000 votos, el mejor registro desde 2011 que además mejoró en las generales dos meses después, aportando más de 920.000 papeletas a Feijóo.

Unas cifras que se antojan muy complicadas de alcanzar en números absolutos, sobre todo teniendo en cuenta la baja participación que suele registrarse en las europeas. En 2019 estas coincidieron en la C. Valenciana con las generales y las autonómicas, adelantadas por Ximo Puig, un factor que aumentó la movilización. Votó algo menos del 65 % del censo. En 2014, cuando fueron en solitario como sucede este año, la participación fue del 50 %.

Otra cosa serán los porcentajes de apoyo. El 28M el PPCV aventajó al PSPV en casi siete puntos, una distancia que los socialistas recortaron a solo dos puntos dos meses después. Ahora, en Embajador Vich admiten que Sánchez está resistiendo mejor de lo esperado gracias a captar voto a la izquierda del PSOE y a la estrategia, ya implementada el 23J, de agitar el miedo a las coaliciones PP-Vox, con la Generalitat como ejemplo recurrente.

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