Los menores víctimas de acosos por internet y ciberdelitos se disparan

En la Comunitat Valenciana las denuncias crecen un 23% al pasar de 329 en 2018 a 407 en 2022, según afirma Save The Children con datos del ministerio

El Consejo de Ministros aprueba el anteproyecto de Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales

Testimonio de una madre cuya hija fue víctima de un delito en la red

Save The Children

Mónica Ros

Mónica Ros

Las denuncias por delitos en internet con menores como víctima siguen creciendo. De hecho, en la Comunitat Valenciana se han registrado un 23% más de denuncias por delitos a través de la red que tienen como víctima a un niño o una niña en los últimos cinco años, pasando de 329 en 2018 a 407 en 2022, último año con cifras disponibles, según el Portal Estadístico de Criminalidad del Ministerio del Interior. A nivel Estatal, el aumento todavía es mayor, con un 43% más de denuncias interpuestas por este motivo, pasando de 2.737 en 2018 a 3.928 en 2022. 

Así lo aseguran desde Save The Children tras inaugurar las jornadas "Violencia contra la infancia: el desafío digital", unos encuentros formativos que se celebran en CaixaForum Valencia con más de 400 profesionales de entidades que trabajan con la infancia, vinculadas al programa Caixa-Proinfancia de la Fundación la Caixa, y en las que se aborda la generación de espacios seguros para niños, niñas y adolescentes en el entorno digital.

Y es que, además, hoy el Consejo de Ministros ha aprobado el anteproyecto de Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales. "Esta es una oportunidad única para hacer de Internet un lugar más seguro para niños, niñas y adolescentes. Sin embargo, es imprescindible recursos y un presupuesto acorde a la ambición de esta ley para que no quede en papel mojado", afirma Rodrigo Hernández, director de Save the Children en la Comunitat Valenciana.

La organización recuerda que los niños y niñas comienzan cada vez antes a relacionarse con la red, su primer contacto a día de hoy es a los 7 años de edad; y es utilizada por el 95,1% de los niños y niñas de entre 10 y 15 años, según indica su informe Violencia Viral.

"Desde Save the Children somos conscientes de que navegar por Internet implica riesgos para niños, niñas y adolescentes, como puede ser un uso excesivo o inapropiado de las pantallas, que se produzcan situaciones de violencia como abusos sexuales, (online grooming), ciberacoso o sexting sin consentimiento. Por ello, es imprescindible que pongamos todos los recursos necesarios a nuestro alcance para convertir Internet en un espacio lo más seguro posible para la infancia", señala Hernández.

Campaña #DerechosSinConexión

Las jornadas en València se enmarcan también dentro de la campaña #DerechosSinConexión que Save The Children ha lanzado para concienciar a la sociedad de que niños, niñas y adolescentes también se desarrollan en Internet, por lo que este tiene que ser un lugar seguro para ellos, garantizando que se cumplen sus derechos. 

Para ello, la organización pide desplegar todas las medidas que recoge la Ley Orgánica de Protección a la Infancia y Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI) para proporcionar entornos seguros a la infancia en el entorno digital a la vez que se garantiza que se cumplen todos sus derechos. 

Así, Save the Children apuesta por educar a niños, niñas y adolescentes en un uso responsable y seguro de Internet y las nuevas tecnologías. Es imprescindible dotarlos de herramientas para que estén lo más seguros posibles en el entorno digital desde las familias y la escuela, a quienes los poderes públicos deben otorgar las herramientas y formaciones necesarias.   

Otra medida que Save the Children considera prioritaria es la de implementar mecanismos efectivos para prevenir la violencia y el acceso al contenido perjudicial en Internet. El entorno digital debe ser un entorno seguro para la infancia y la adolescencia, por lo que es necesaria la colaboración entre la Administración y las plataformas de Internet para la aplicación efectiva de la edad mínima de acceso a los servicios y contenidos digitales y del consentimiento para compartir datos de carácter personal, a través de mecanismos que sean respetuosos con los derechos de la infancia, protejan sus datos, y no les excluya de servicios a los que tengan derecho a acceder. 

Por último, es imprescindible para la organización implantar educación afectivo-sexual en igualdad de género y diversidad, reglada, desde edades tempranas y adaptada a cada etapa educativa, para que niños y niñas aprendan desde edades tempranas a tener relaciones más sanas y más igualitarias, también en un entorno digital.  

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