Desalojados del Festival de Les Arts: "He pasado miedo. Nos recordaba al Medusa"

El viento y la lluvia obligan a cancelar la segunda jornada del Festival de Les Arts dejando en el aire media decena de conciertos

Decenas de asistentes abandonaron voluntariamente el recinto ante el temor a que pudiera producirse una tragedia similar a la ocurrida en un festival de Cullera en 2022

Desalojan el festival de Les Arts por lluvia y viento

H.G.

Abraham Pérez

Abraham Pérez

La novena edición del Festival de Les Arts finalizó ayer antes de lo previsto. Las inclemencias meteorológicas que se comenzaron a registrar a última hora de la tarde de ayer dejando lluvias con cierta intensidad acompañadas de fuertes ráfagas de viento y una aparatosa tormenta eléctrica obligaron a la organización a tomar la medida más drástica, pero al mismo tiempo la única alternativa para garantizar la seguridad de los más de 20.000 asistentes que se encontraban en el recinto de la Ciudad de las Artes y las Ciencias disfrutando de la segunda jornada del festival.

Una decisión sensata

Pasadas las 22:00 horas la dirección del festival ordenaba el desalojo del recinto. En ese momento miles de personas se resguardaban de la lluvia en las zonas cubiertas del complejo construido por Santiago Calatrava con la esperanza de que la lluvia remitiera y poder seguir disfrutando de las cinco horas de música en directo que restaban de festival, con las actuaciones pendientes de media docena de grupos que todavía faltaban por salir al escenario, entre ellos dos de las bandas más esperadas entre el público, Love of Lesbian o los cabeza de cartel, los londinenses Crystal Fighters.

Miles de personas se resguardan de la lluvia bajo el puente de l'Assut de l'Or.

Miles de personas se resguardan de la lluvia bajo el puente de l'Assut de l'Or. / HÉCTOR CASERO

Finalmente, tras varios minutos de incertidumbre la organización tomaba la decisión "más dolorosa" pero más sensata, sobre todo cuando en la memoria colectiva todavía permanece el recuerdo de las terribles imágenes de aquel fatídico 13 de agosto de 2022, cuando un joven de 22 años falleció y otras cuarenta personas resultaron heridas, tres de ellas de gravedad, debido al desprendimiento de varias estructuras del Medusa Sunbeach Festival de Cullera por causas climatológicas similares.

Vallas volcadas y lonas volando

Las imágenes de ayer en Les Arts recordaban inevitablemente a Cullera. Es por ello que muchos asistentes se anticiparon a la organización y abandonaron el recinto mucho antes de que se ordenara el desalojo: "Es una locura. La lluvia es lo de menos, pero no paran de caer rayos y el viento cada vez es más fuerte", señalaba Marta, una joven de Sueca que se había desplazado hasta el cap i casal para disfrutar del festival con sus amigas. El grupo de amigas decidió irse al ver que el viento cobraba cada vez más fuerza "porque es muy peligroso, mira lo que pasó en el Medusa", advertían, aunque afortunadamente en este caso no ha habido que lamentar ningún incidente dada la rápida actuación de la organización.

Como ella, decenas de personas que por precaución dieron por finalizado el festival antes de hora ante el temor a que pudiera ocurrir alguna tragedia. Otros miles optaron por esperar a que la dirección tomara cartas en el asunto y emitiera un veredicto. "Me sabe mal porque me voy a quedar sin ver a Crystal Fighters, pero es lo más coherente", lamentaba María, una joven que venía desde Cuenca y que reconocía que "ha habido un momento que he tenido miedo porque estaba viendo las vallas y las lonas como se tambaleaban por el viento y volcaban".

Al mismo tiempo, una multitud de personas resistía en el recinto negándose a dar por finalizada la fiesta con la esperanza de que el temporal remitiera y la celebración pudiera continuar. Así, las zonas cubiertas se llenaron de asistentes que alargó la fiesta hasta el último momento coreando las canciones de Arde Bogotá o Mikel Izal que sonaron en la zona de restauración, mientras que los más valientes desafiaron a la lluvia y ni siquiera las precipitaciones les quitaron las ganas de seguir "perreando".

"La seguridad es lo primero"

Finalmente, la decisión de cancelar el festival fue avalada por el público consciente de que "aunque nos afecta, la seguridad es lo primero", subrayaba Juan con su grupo de amigos, todos ellos ataviados con indumentaria festivalera. Con todo, "las formas" en las que se anunció la medida despertaron las críticas de algunos asistentes que consideraban que la orden de evacuación llegaba tarde y de forma desigual. "Después de un buen rato lloviendo y con aire por fin se han dignado a evacuarnos. Eso sí, avisando primero a los VIP", lamentaba Arantxa, una de las asistentes que señala que el recinto se había convertido en "una ratera mientras la música sonaba como si nada".

Con todo, cabe destacar que según pudo comprobar este diario la organización habilitó todas las salidas de emergencia y el desalojo del recinto se produjo en pocos minutos desde que se dio la orden y de una manera organizada y sin incidentes. Asimismo, se informó a los asistentes a través de las múltiples pantallas instaladas en el complejo.

El público desaloja el Festival de Les Arts por una de las salidas de emergencia.

El público desaloja el Festival de Les Arts por una de las salidas de emergencia. / HÉCTOR CASERO

Devolución del dinero a partir del lunes

"Por motivos meteorológicos y ante la declaración de alerta amarilla y por la seguridad de todos los asistentes, las bandas y los trabajadores del Festival de Les Artsnos hemos visto obligados a cancelar el resto de los conciertos de la jornada" ha comunicado la organización a través de sus redes sociales".

Asimismo, tras adoptar esta decisión la empresa ha informado a los asistentes que "podrán solicitar la devolución del saldo restante de la pulsera cashless de forma íntegra desde el lunes 10 de junio". A este respecto, si bien no han adelantado si se va a reembolsar parte del precio de las entradas, los consumidores podrán al menos reclamar la devolución del crédito disponible en las pulseras de acceso, necesario para poder consumir dentro del recinto.