Crisis ambiental

Trombas de agua y granizo marcan el primer episodio de lluvias en 9 meses

Las precipitaciones fueron de carácter torrencial en el interior de Valencia y la Marina, donde cayeron casi 60 l/m2 en una hora

El choque de un tren con un árbol y la caída de una palmera elevaron a seis el número de personas heridas durante la jornada

Lluís Pérez

Lluís Pérez

Trombas de agua, granizo y problemas en algunas infraestructuras marcaron ayer la primera jornada de lluvias en los últimos nueve meses. Desde el 15 de septiembre no caía una gota en muchos puntos de Alicante, por ejemplo; situación extensible a casi toda la Comunitat Valenciana, que había padecido, hasta ayer, un año hidrológico «extremadamente seco». Las precipitaciones supusieron un alivio para el campo, al menos por unas horas, en un contexto de sequía excepcional con restricciones al riego ya en el norte de Castellón. Cerca de 50 litros por metro cuadrado cayeron en apenas una hora al sur de la provincia de Valencia y el norte de la de Alicante. Para ejemplo, la localidad de Xàbia, en la que se acumularon 58,2 l/m2 según Aemet. Entre octubre y mayor, la precipitación acumulada era de 62, l/m2; por lo que, en una hora, llovió casi lo mismo que en nueve meses. En València ciudad, se acumularon 13,7 l/m2. El mejor registro anterior era del 19 de septiembre con 21,4.

Las calles de Xàbia, convertidas en cataratas

Alfons Padilla

Las previsiones de la Agencia Estatal de Meterología (Aemet) auguraban lluvia, aunque no tan intensa como acabó siendo. En las comarcas de la Canal de Navarrés y el Valle de Cofrentes-Ayora, a media mañana la alerta amarilla pasó a naranja por la virulencia de las tormentas. En sesenta minutos, en Teresa de Cofrentes se recogieron 48,2 litros por metro cuadrado, según datos del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH). Allí también granizó. También se acumularon en una hora de 21,4 litros por metro cuadrado en Chera; 20,8 l/m2 en Cortes de Pallás; 20,6 l/m2 en Siete Aguas; 15,4 l/m2 en Vallada; 14,2 l/m2 en Riba-roja; o 7,8 l/m2 en Bugarra. En el aeropuerto de Valencia la visibilidad horizontal llegó a reducirse a tres kilómetros. 

A lo largo de la tarde, el episodio de precipitaciones se fue desplazando hacia las comarcas de Alicante, con altos niveles de intensidad, especialmente en la comarca de la Marina Alta, donde la lluvia tuvo un carácter torrencial. En la Vall de Laguar, cayeron 55,2 l/m2 en una hora; en Alcalalí, 51,4; y en Dénia, 46,2. Por su parte, en Pego, cayeron 28,8.

Las intensas lluvias se produjeron también en las estaciones de los embalses valencianos, que registraban siete semanas consecutivas de pérdida de sus reservas. Habrá que esperan al balance de la próxima semana para evaluar el impacto de las precipitaciones de ayer, pero ayer se registraron hasta 40,6 l/m2 en el de Beniarrés, perteneciente al río Serpis, donde las reservas están al 17,96 % de su capacidad según el último informe; 28,8 l/m2 en el de Buseo y de 25 l/m2 en el de la Muela, en Cortes de Pallás; los dos últimos de la cuenca del Júcar.

Pocas lluvias y de forma aislada

Tras el episodio torrencial del miércoles, las previsiones pronostican una jornada sin precipitaciones ni ningún otro episodio significativo en la mayoría de la Comunitat Valenciana. En la mitad sur, se pueden registrar episodios aislados, aunque de darse no serán significativos. 

En cuanto a las temperaturas, se espera un ascenso en las máximas respecto a la jornada de ayer, con valores entre 22 y 26 grados en todas las comarcas. La subida del mercurio se intensificará el viernes, cuando se superen los 30 grados en puntos del interior, mientras que en el litoral rondarán los 28º. 

Incidencias ferroviarias y en las carreteras

La lluvia provocó varias incidencias a lo largo de la jornada, con un amulado total de seis personas heridas. Los bomberos participaron en una decena de servicios por achiques de agua, saneamiento de fachadas, caída de árboles y acumulación de agua en varias localidades de las provincias de Valencia y Alicante. La más destacada fue el corte de la línea València-Albacete en el tramo entre La Encina (Alicante) y Almansa (Albacete). Un tren de media distancia en el que viajaban 97 personas arrolló un árbol caído a la altura del kilómetro 375 de la línea, tras un corrimiento de tierra provocado por la intensidad de las lluvias. El tren descarriló, pero no llegó a volcar. El incidente acabó con cinco personas heridas leves, atendidos por personal médico del convoy. Finalmente los 97 viajeros fueron trasladados a Albacete en un Intercity detenido en Almansa, una vez se comprobó que la vía estaba despejada hasta Albacete.

En las carreteras, hubo problemas de circulación en varios puntos, como en la A-31 a la altura de Villena o la A3. En esta última, los conductores reportaron visibilidad reducida entre Requena y Buñol. A la torrencialidad de las precipitaciones, se sumó niebla baja y acumulación de agua en el carril izquierdo porque la vía no drenaba el agua a la misma velocidad que llovía. La circulación elevada de camiones tampoco contribuyó a mejorar la visibilidad. «Hubo momentos en que no veíamos prácticamente nada», explicaba el copiloto de uno de los vehículos afectados. También hubo algunas incidencias en la red secundaria de carreteras, aunque no se tuvo que proceder al corte de ninguna de estas vías.

Otros incidentes

A lo largo de la jornada, se produjeron también cortes de suministro eléctrico en Villena y en las zonas de l’Albufera de València, según informó el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat; se emitieron alarmas por la crecida del caudal en la zona baja del río Segura, con alerta naranja a la altura de Orihuela; y se requirió la intervención de los bomberos en varios puntos. En Paiporta y Mislata por la caída de cascotes de varios edificios en la vía pública; en Otos, para retirar un árbol caído en la CV-615; y, también, actuaron en Enguera, Jarafuel y Cofrentes. En Torrent, hubo un herido por la caída de una palmera.

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