Lluvia útil

Un tren de la línea València-Albacete descarrila en Almansa, un efecto colateral de las fuertes lluvias.

Un tren de la línea València-Albacete descarrila en Almansa, un efecto colateral de las fuertes lluvias. / Información

Enrique Moltó

En los tres primeros días de la semana, con cantidades que oscilan entre los 20 y los 100 mm, muchos hemos visto llover tanto o más que en los últimos cinco meses y, en algunos casos, que en los últimos nueve. Han sido lluvias torrenciales, “mal caídas” y con efectos colaterales como los de los arrastres y las inundaciones puntuales. Con este tipo de lluvia hay quien dice que, para caer así, más vale que no caiga, porque no se aprovecha. Lo siento, pero no, la única lluvia que no se aprovecha es la que no cae y, aunque 30 o 20 litros por metro cuadrado en una hora no se aprovechen todos, son cien veces más efectivos que esas lluvias débiles que hemos tenido en los últimos meses, suaves y con viento, incapaces de acumular ni 10 litros en todo un día. Si pudiésemos elegir querríamos esa lluvia moderada en su justa medida que acumula litros en varias horas o días, la que está en el punto medio entre lo que ha caído estos días y lo que ha caído en los últimos meses. Lluvia moderada que, por otra parte, por persistente, también dio problemas en muchos cultivos en la primavera de 2022 por caer demasiados días y en cantidad excesiva. Creo que debemos adaptarnos a las expectativas y a lo que es posible en cada momento. En el mes de junio no puede llover bien, solo puede llover como lo ha hecho, y sólo puedes rezar para que al menos no caiga granizo. A las puertas de un verano que todos adivinamos que será tórrido, porque eso no falla nunca, estas lluvias han sido una bendición para el campo y para las zonas forestales. ¡Ojo!, nadie está diciendo que hayan solucionado nada, el problema de fondo de los acuíferos o de las cosechas de este año ya no tiene arreglo a estas alturas. Solo es un riego de socorro para que cultivos y vegetación esperen tiempos mejores si el nuevo año hidrológico y agrario que empieza en otoño se porta mejor que éste. De momento, algo es algo, el que no se consuela es porque no quiere, y muchos, al menos, hemos visto que era posible ver llover otra vez con ganas, algo de lo que empezábamos a dudar.