La puerta logística del sur de Europa

La Comunitat Valenciana cuenta con el potencial para situarse como un referente en el sector gracias al desarrollo de proyectos como la Intermodal de Sagunt

La consellera Salomé Pradas durante su visita a las obras de la CV-773.

La consellera Salomé Pradas durante su visita a las obras de la CV-773. / GVA

La Comunitat Valenciana es una autonomía que tiene un importante potencial logístico a explotar. En el Arco Mediterráneo, que concentra el 46 % del PIB de toda España, goza de una posición privilegiada gracias a estar en un punto equidistante respecto de los grandes flujos comerciales este-oeste y los corredores con mayor flujo de mercancías y pasajeros. Factores clave que la erigen como la favorita para convertirse en la puerta logística del sur de Europa con el impulso de la Administración y la colaboración público-privada.

La consellera de Medio Ambiente, Agua, Infraestructuras y Territorio, Salomé Pradas, destaca que la posición estratégica «se complementa con un tejido empresarial que, en el sector de la logística, brilla con luz propia». De hecho, la Comunitat Valenciana es la segunda autonomía en número de empresas de transporte. Si a todo ello se le suma la presencia de firmas punteras como Stadler, Ford o PowerCo, se evidencia que es posible alcanzar con garantías el objetivo de convertirse en la principal plataforma logística del Mediterráneo. «Las tres provincias valencianas cuentan con ventajas comparativas que, si se exprimen, pueden hacer realidad su posición dominante», remarca la titular de Infraestructuras.

En Castellón destaca el clúster de los productos cerámicos. En este sentido, cobra todo el sentido el proyecto del futuro eje de la cerámica, destinado a enlazar de manera directa el área industrial cerámica Onda y Alcora con la capital de La Plana y su puerto. Esta vía facilitará la conexión de la industria cerámica y el resto de los sectores productivos con grandes vías Norte-Sur que complementan al ansiado Corredor Mediterráneo, la CV10, la AP-7 o la N-340.

Un barco transporta contenedores en el puerto de València.

Un barco transporta contenedores en el puerto de València. / Miguel Angel Montesinos

En el caso de la provincia de Alicante, las empresas de las industrias del textil, la confección, el caucho, los plásticos, la piedra, el mármol, el cuero y el calzado verán aumentar su competitividad gracias al plan integral de infraestructuras que se está diseñando para la comarca de la Vega Baja. Hay una apuesta clara para materializar la prolongación de la CV-95 hacia el oeste y su transformación en la Autovía de la Vega, así como las mejoras en la CV-91 y su conexión con la N-332.

Un papel esencial

De la misma forma, la provincia de Valencia está llamada a tener un papel esencial. Se cuenta con la potencia de los sectores de la industria química, del metal y la automoción, que conviven con un clúster de operadores de logística y transporte que están a la vanguardia tanto en número de empresas como en calidad de servicio.

Si la Comunitat Valenciana es la dovela central del Arco Mediterráneo, en materia logística la provincia de Valencia constituye su núcleo y, más concretamente, el triángulo conformado por la fábrica de Ford Almussafes, el Puerto y la gigafactoría de PowerCo de Parc Sagunt. Un espacio que precisa de proyectos y actuaciones como los que la Generalitat ya está llevando a término.

La más importante es la futura estación intermodal de Sagunt, que será la conexión del Corredor Mediterráneo. Las obras ya están en marcha y suponen una inversión de 98 millones de euros que el Consell que preside Carlos Mazón ha aportado con propios fondos. El objetivo es claro, poder enviar y recibir mercancías de una forma barata, rápida y sostenible. A ello hay que unir otros programas como el desdoblamiento de la CV-32 en los términos municipales de Massalfassar y Albuixec, que va a suponer una inversión de 19 millones de euros.

En este ámbito se encuadran también otras actuaciones estratégicas cuya ejecución no compete a la Generalitat, pero que cuentan con todo su apoyo como la ampliación del Puerto de Valencia, el Corredor Mediterráneo, el Corredor Cantábrico-Mediterráneo o la terminal intermodal de la Fuente de Sant Lluís.

Ubicación estratégica

Todos los estudios coinciden en que la ubicación estratégica de la Comunitat Valenciana, su red de infraestructuras de gran capacidad, su estructura empresarial, su fuerte tradición logístico y su tejido productivo dinámico y de carácter exportador son los elementos esenciales para situarla a la vanguardia del sector de la logística.

Pero para alcanzar el objetivo de ser la puerta sur de Europa también es necesario desplegar políticas y actuaciones integrales que permitan desbloquear suelo logístico que satisfaga una demanda creciente. En este sentido, se ha reformado la Ley de Ordenación del Territorio para agilizar los procesos administrativos en el caso de inversiones estratégicas.

Obras en Sagunt.

Obras en Sagunt. / GVA

También hay proyectos para aumentar el tamaño de los nodos logísticos, en especial en la provincia de Alicante para ayudar a su sector del calzado. Lo mismo ocurre en Castellón, donde la industria cerámica, a pesar de que factura casi 5.500 millones de euros en exportaciones, aún carece de una Zona de Actividades Logísticas (ZAL) que es fundamental para mejorar la eficiencia del transporte.

Los retos no son pocos ni pequeños, pero en la Comunitat Valenciana se cuenta con las condiciones para afrontarlos y ya se trabaja en la dirección correcta. La colaboración entre el tejido empresarial y los poderes públicos es imprescindible y no se deben escatimar esfuerzos, idas, talento y voluntad política para hacerlo posible. Porque, con trabajo, la Comunitat Valenciana puede llegar a ser esa ansiada puerta sur de Europa.