Compromís, Podem y EU se rehacen con sus fortines en mínimos

Compromís-Sumar y Podemos pierden en cinco años la mitad de su nivel de apoyo en bastiones como Sagunt o Sueca y sigue sin implantarse en el sur

El PSPV no logra absorber la sangría de votos y apenas incrementa su porcentaje de apoyo

Acto de cierre de campaña de Sumar

Acto de cierre de campaña de Sumar / Biel Aliño/Efe

Diego Aitor San José

Diego Aitor San José

Las fortalezas sirven para resistir. Es el último refugio ante el avance del rival, un lugar desde el que recuperar fuerzas y retomar el impulso, la reconstrucción. Pero también son la evidencia del repliegue, algo que han vivido las formaciones a la izquierda de los socialistas en las elecciones europeas del pasado domingo que han visto cómo donde mejor aguantan sus números, es también donde más queda patente el retroceso sufrido en las últimas citas electorales, como ese trozo de playa que queda todavía húmedo tras el paso de la ola.

Compromís-Sumar (con Esquerra Unida en la confluencia) y Podemos lograron, respectivamente, un 7,6 y un 3 % en toda la Comunitat Valenciana. El resultado global (un 10,6 %) es de los mejores de España de este espacio, pero evidencia también una clara bajada respecto al 15 % obtenido un año antes en las generales, bajo una misma marca, o del 18 % que lograron por separados en las europeas de 2019, con Unidas Podemos por una parte (9,68 %) y Compromís Per Europa (8,36 %), por otra.

Pero donde más se nota la caída es en lo que hasta ahora habían sido sus fortines. En aquellos lugares donde Compromís-Sumar y Podemos obtienen sus mejores resultados es donde el retroceso es mayor tanto si se compara con las generales de julio del año pasado como las europeas de hace cinco, en algunos casos hasta perdiendo la mitad del nivel de apoyo. Ocurre en lugares como Camp de Morvedre, El Comptat, la Safor, la Marina Alta, la Vall d'Albaida o la Ribera, zonas caracterizadas como rojas por su tradición obrera o por el arraigo del valencianismo político.

Irene Montero, en el mitin de este domingo.

Irene Montero, en el mitin de València. / Eduardo Ripoll

En estas comarcas es donde la suma de ambas marcas consigue sus mejores números, entre el 13 y el 15 %, casi el triple si se compara con zonas como la Vega Baja, sin embargo, lo que en el actual escenario podría considerarse como un éxito, es un resultado mediocre si se observa la progresión. En todas ellas el bocado respecto a 2019 supera los dos dígitos, y en el caso de Camp de Morvedre (del 28,2 % al 14 %), la Ribera Baixa (del 26,6 al 14,1 %) o la Safor (del 26,5 al 13 %) este espacio político se queda en la mitad del porcentaje de voto que en 2019.

Se evidencia en algunos municipios de estas localidades donde el espacio que conformaron los tres partidos en A la valenciana, en las generales de 2016, fue primera fuerza. Ocurre en Sagunt, uno de los bastiones de la izquierda, donde este conglomerado logró el 35 % de los votos en 2016 y el pasado 9-J se quedó en el 14,7 % o Sueca, gran referencia del valencianismo político, donde en las pasadas elecciones autonómicas, Compromís fue la más votada, con el 35 % del voto mientras que el domingo, pese a confluir con EU, se quedó en el 13 %.

Evolución resultados de la izquierda el 2019 y el 9-J.

En naranja, los resultados de 2019; en morado, los del 9-J. / Levante-EMV

Ahora bien, es en El Comptat donde más cae este espacio a la izquierda del PSPV respecto a las generales de hace un año cuando las tres formaciones se presentaron juntas. En aquella cita llegaron al 21 % y este 9-J, se han quedado en el 13 %, ocho puntos menos que además supone la primera vez que las formaciones de este punto del tablero político no superan la barrera del 20 % desde el 2011 en esta comarca.

Sin compensación socialista

La caída deja una advertencia no solo para los partidos de este espacio, sino también para la marca principal en el lado progresista: el PSPV. Los socialistas no logran absorber en ninguno de los casos el flujo de aquellos votantes que deciden dejar de apostar por Compromís, EU, Podem o la plataforma electoral en la que se integren, algo que sí se ha visto en el flanco derecho con Ciudadanos y el PP.

Por repetir los ejemplos citados, de los 14 puntos que pierden estos partidos entre 2019 y el domingo, el PSPV solo crece 1,6; de los 13,5 que se dejan en la Safor, los socialistas aumentan en 2,8 puntos y de los 12,5 de la Ribera Baixa, la mejora para los del puño y la rosa es de medio punto. El problema es mayor en la Marina Alta y la Ribera Alta donde la izquierda alternativa se deja 10 y 12 puntos respectivamente y, pese a ello, el PSPV reduce su porcentaje de voto en dos décimas en ambos casos.

Alarma en el sur

A ello se añade una última señal de alarma: el sur. Las formaciones a la izquierda de los socialistas suman su peor resultado en la Vega Baja, un 4,5 % y su cuarto peor en el Baix Vinalopó, un 7 %. Ambas representan más del 10 % del censo electoral. El problema no es puntual, de un aumento de la abstención (también se da, con 23 puntos más que el 23J), sino que viene de lejos ya que su caída tanto respecto a las europeas de 2019 como a las generales es en torno a los 4 y los 6 puntos. En la cola de peores porcentajes se añaden el Rincón de Ademuz, la Plana Utiel-Requena y el Valle de Ayora-Cofrentes, zonas castellanohablantes, donde Podemos tampoco vence ni compensa la debilidad de Compromís.

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