Memorias de la IBM: los exempleados se reúnen al medio siglo de la llegada de la multinacional

Más de 150 veteranos de la fábrica de la Pobla de Vallbona celebran una comida por el 50 aniversario del desembarco industrial

La actividad continúa en la planta, aunque la compañía se marchó a mediados de los años 90

Un momento del encuentro del pasado domingo

Un momento del encuentro del pasado domingo / Rafa de Luis

José Luis García Nieves

José Luis García Nieves

Ha pasado medio siglo pero el recuerdo sigue intacto. Este pasado domingo, más de 150 exempleados de IBM y de Kyndryl celebraron un encuentro para conmemorar los 50 años del inicio de las operaciones de la fábrica de IBM en la Pobla de Vallbona. Fue un desembarco industrial histórico, en 1974, casi al mismo tiempo que Ford construía la factoría de Almussafes: un momento que desencadenó sinergias industriales, tecnológicas y sociales que aún continúan hoy.

El acto estuvo patrocinado por la Asociación de Exempleados de IBM y Kyndryl y tuvo lugar en un restaurante del municipio del Camp de Túria en el que se congregaron más de 150 exempleados de IBM.

Santi Vilanova: profunda transformación

"El encuentro resultó sumamente emotivo, y resaltó el impacto que supuso para la Comunitat Valenciana la llegada en los primeros 70 de multinacionales como IBM que supuso una transformación profunda de la comarca de Camp de Túria y un impulso clave a los procesos de fabricación, logística y gestión de la industria auxiliar valenciana", señala en conversación con este diario Santi Vilanova, el presidente de la Asociación de Eméritos de la C. Valenciana.

Momento de la jornada.

Momento de la jornada. / Rafa de Luis

Cantera de directivos y empresarios

Al encuentro asistieron exempleados como Miguel Ángel Juan, exIBM y hoy al frente de la firma valenciana líder en el segmento de la ciberseguridad S2 Grupo; o también Adolfo Montalvo, exdecano del Colegio de Ingenieros de Telecomunicaciones.

Entre los objetivos de esta asociación está fomentar los principios de colaboración y convivencia de amistad entre sus asociados, velar por sus intereses, sugerir ideas y elaborar proyectos para fomentar las actividades culturales de sus asociados, en este caso en el ámbito de la Comunitat Valenciana. La asociación tiene presencia en Alicante y Valencia, apunta Vilanova.

Otro momento de la celebración.

Otro momento de la celebración. / Santi Vilanova

Una huella duradera

La planta de IBM en la Pobla de Vallbona dejó una profunda huella no solo en la comarca sino en toda la industria valenciana. Durante la década de finales de los 70, los 80 y los primeros años 90, la firma fomentó la creación de una cantera de directivos y futuros empresarios punteros en el sector tecnológico valenciano, además, obviamente, de crear estándares productivos de primer nivel internacional en la economía valenciana.

La marcha de IBM

En 1995, IBM cerró buena parte de las plantas europeas, entre ellas la valenciana. La unidad de producción, sin embargo, continuó. Un año antes, la compañía americana de electrónica Manufacturers' Services Limited (MSL) había llegado a un acuerdo con IBM para la compra de la planta de la Pobla de Vallbona, junto con un contrato a 3 años, que le asegura el negocio de IBM, dándole tiempo a buscar nuevos clientes. Posteriormente, el gigante candiense Celestica se hizo con la planta, donde actualmente vive un nuevo momemto de crecimiento de actividad.

La herencia, sin embargo, permaneció. “El círculo de calidad de IBM se extendía a los proveedores. Hubo proveedores que se apuntaron y les permitió trabajar para terceros con unos niveles de calidad que se quedaban para siempre", señalaba recientemente el empresario José Manuel Alcayna, también exIBM, en un extenso reportaje publicado por este diario.